Siete consejos para un desayuno perfecto
Siete consejos para un desayuno perfecto
Redacción EC

Atrás han quedado las creencias de que el desayuno podía ser reemplazado por un snack a media mañana o un almuerzo abundante a mediodía. Hoy, es considerado una comida vital para el equilibrio y la buena marcha de todas las funciones corporales.

Lo primero que debes tener en cuenta es que, al despertar en la mañana, tu organismo ha pasado varias horas sin alimento y necesita el combustible necesario para empezar a trabajar. Justamente este impulso inicial es lo que se obtiene del desayuno. Aquí algunos consejos de Alessandro Lanata, experto en medicina integrativa y director médico de :

  1. Si comes poco o nada en el desayuno, tu cuerpo utilizará las reservas energéticas de las que dispone para estados de emergencia, lo que ocasionará alteraciones en su funcionamiento regular como falta de concentración, decaimiento e irritabilidad.
  2. La mañana es el momento indicado para consumir más porque el organismo trabaja a plenitud y los requerimientos calóricos son mayores.
  3. Es recomendable ingerir un vaso de agua filtrada media hora antes de desayunar para ayudar a los riñones a eliminar las toxinas acumuladas durante la noche y preparar al organismo para recibir los alimentos.
  4. Evita cenas abundantes porque ocasionan una sensación de saciedad al despertar que impide tomar un desayuno apropiado.
  5. Un desayuno saludable debe incluir fibra, carbohidratos, proteínas y grasas. Un tazón de con en polvo, en trozos, frutos secos y una cucharada de aceite de coco es un buen ejemplo de una comida balanceada. Otra muestra de un desayuno equilibrado es un de papaya y plátano con dos cucharadas de chía y dos de linaza licuada.
  6. Los son proinflamatorios, por lo que se debe restringir su consumo; a excepción del yogur natural, que es una buena fuente de proteínas y grasas. Elimina de tu desayuno la margarina, los edulcorantes artificiales y usa poco o nada de azúcar para endulzar.
  7. Y si eres celíaco, considera que el contenido de gluten en la avena es menos inflamatorio que el del trigo.