Ocho trucos de cocina que te salvarán de apuros
Ocho trucos de cocina que te salvarán de apuros
Redacción EC

A veces, las cosas más simples de la cocina pueden convertirse en un problema mayúsculo en nuestra cocina. Si todavía sientes que tus experimentos culinarios no llegan a buen puerto, quizá estés errando en cosas más sencillas de lo que crees.

Te presentamos algunos de los mejores secretos de cocina para los cocineros amateurs que podrás encontrar en .

1. Si se te corta la cuando la estás preparando, no todo está perdido. Solo debes empezar de nuevo: bate una yema de huevo con un poco de mostaza y, en vez de añadir aceite, usa la mayonesa cortada.

2. Para que el te quede tierno, hazlo hervir por diez minutos. Luego, retira la olla del fuego, pero no la destapes; la cocción terminará con el vapor. Añade unos granos de anís y una cucharadita de azúcar al agua de cocción y, si quieres darle color, agrega unos granos de achiote.

3. Cuando cocines la , evita el mal olor que esta suele despedir agregando un pan duro o una hoja de laurel al agua de cocción. Retira el pan cuando empiece a deshacerse y, si usas laurel, hazlo al final de la cocción.

4. Para comprobar si un está en buen estado, sumérgelo en un vaso con agua. Si flota, significa que está malo; si se queda en el fondo, puedes usarlo sin problemas.

5. Decora tus platos con rulos de . Hacerlos es facilísimo: solo corta finas tiras de ají, y colócalas en un bol de agua con hielo por varios minutos. ¡Tomarán forma solas!

6. Al momento de cocinar , añade la sal al final, cuando vayas a incluir el aderezo. Si pones la sal antes de esto, podrían quedarte duros. En el caso de los garbanzos debes hacer exactamente lo opuesto: si no añades la sal para cocinarlos, te quedarán duros y pesados.

7. Si se te pasó la sal en un o , agrega un par de papas crudas a la olla. Déjalas cocinar y verás cómo absorben el exceso.

8. Para sacar más y mejor jugo de los , luego de lavarlos, ruédalos sobre la mesa presionando con la palma de tu mano. Luego córtalos por la mitad sin rozar las pepas, exprímelos, ¡y listo!