Redacción EC

Un cambio de estación exige cambio de hábitos. Cuando llega el es hora de sacar la ropa más fresca, alistar los lentes de sol y tener a la mano el bloqueador. Nos adaptamos al calor para disfrutar el verano. Sin embargo, hay un aspecto que debemos replantear con más atención: nuestra alimentación.

Bajo la intensidad de los rayos del sol, es normal que aumente la sensación de fatiga. Esa es una señal del cuerpo que reclama mayor hidratación y comidas más frescas. En verano uno puede optar por comer menos carbohidratos (sopas espesas, guisos muy sazonados, pastas) y priorizar los alimentos frescos con mayor aporte de agua.

La especialista en nutrición Claudia Agüero (@nutriclauam) sugiere que cada día consumamos tres raciones de verduras crudas y cinco frutas variadas para mantener un buen balance nutricional. Si se trata de frutas, Joana Terrones, parte del equipo de médicos de la Clínica Anglo Americana, dice que es mejor optar por el melón, la sandía, la piña, la pera de agua y la manzana. De preferencia comerlas enteras porque los trozos se oxidan rápido en verano.

Mientras que en invierno nuestro organismo gasta más energía para mantener el calor corporal, proceso al que se llama termogénesis, en verano sucede lo contrario. El cuerpo ahorra energía y necesita menos calorías. Por eso muchas veces no tenemos tanto apetito. Sin embargo, es importante mantener una buena alimentación que nos permita realizar nuestras actividades sin problemas.

Carla Torres Fernández-Cabero, nutricionista dietista, comenta que el verano es la época ideal para aumentar el consumo de pescado; en especial, aquellos de piel oscura como el bonito,el jurel, la caballa, la anchoveta. “Son los mejores aliados para combatir la porque son ricos en ácidos grasos omega 3 y además elevan nuestro colesterol saludable (HDL)”, apunta.

Las preparaciones adecuadas para preservar sus excelentes propiedades nutritivas son cebiches, sudados, a la plancha, tiraditos o al horno. Siempre asegurándonos de adquirir un pescado fresco. Torres recomienda observar que el pescado no tenga los ojos hundidos u opacos, sino brillantes y levantados.

Siempre hidratados

En los últimos veranos nos hemos familiarizado con el término “golpe de calor”. Cuando la temperatura se eleva, lo mismo puede suceder con el calor corporal si uno se expone demasiado al sol. Los más afectados suelen ser niños y ancianos. Por tanto, hay que mantener los niveles de agua en nuestro organismo. Lo ideal es el consumo diario de dos litros de agua, pero si se desea variar un poco, existen otras alternativas saludables.

Una de las recomendaciones de Carlos Mayta, jefe corporativo de alimentos y bebidas de los hoteles Costa del Sol, es hervir piña con canela y clavo, sin azúcar. Fresco y ligero, sirve para mantenerse hidratado. La nutricionista Claudia Agüero propone el uso de aguas saborizadas con fruta picada como piña, fresas, arándanos o granada, que brindan los antioxidantes que nos protegen de la contaminación del ambiente y de los rayos UV del sol. Agregarle una pizca de sal de Maras mejora el balance de los minerales, acota Agüero.

Para los niños, Joana Terrones recomienda ofrecerles agua en un vaso divertido y de colores para incentivarlos a adoptar este hábito. Evitar darles jugos o refrescos con demasiada azúcar. También se les puede proporcionar compotas de frutas o yogures sin necesidad de que los pequeños manifiesten sed.

Consejos

Con más tiempo disponible, las vacaciones de verano son el período ideal para que los padres enseñen a sus hijos a comer mejor. Pueden llevarlos al mercado. En esa excursión les enseñarán nuevos alimentos, familiarizarlos con sus olores y texturas, explicarles el aporte nutricional de cada uno.

En los días de calor, los niños pueden aprender a hacer marcianos de fruta o brochetas de frutas heladas. Esto permitirá al menor apreciar el azúcar natural de las frutas y calibrar mejor su umbral del dulce.

Como cuando hace calor se prefiere comer ligero, se les puede preparar a los niños una ensalada arco iris con fideos integrales, atún, huevos de codorniz y verduritas en cubo. Para evitar la mayonesa, se usará un aliño con yogur natural, sal de maras, claras de huevo y ajos.

Fresco y delicioso

Receta: Agua saborizada con frutas y enriquecida con omega 3.

► Ingredientes:

1 litro de agua, 1 cucharada de semillas de linaza, 1 cucharada de semillas de chía, ¼ taza de fresas, 1 taza de cáscara de piña, miel o estevia al gusto.

►Preparación:

Poner a hervir todos los ingredientes en una olla y finalmente endulzar con miel o estevia. Se puede beber frío, refrigerado o con hielo.