La amnesia de Lima, por Jorge Ruiz de Somocurcio
La amnesia de Lima, por Jorge Ruiz de Somocurcio
Jorge Ruiz de Somocurcio

Los días 14 y 15 de este mes, los ministerios de Cultura y de Economía, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Unesco realizaron el Seminario Internacional Revitalización del Patrimonio Cultural de los Centros Históricos de Lima, Arequipa, Trujillo y Ayacucho.

Me invitaron a dar una conferencia. Deliberadamente saqué del encapsulamiento la noción de Centro Histórico que las últimas décadas ha estado asociada de un modo casi exclusivo a la idea de fundación de una ciudad, especialmente en América Latina. Ahí están Salvador de Bahía, Quito, Santo Domingo o Lima como referentes; a pesar de que algunas de estas ciudades ya contaban con estructuras urbanas vivas antes de la conquista. El Perú es un ejemplo notable. Dan fe Lima, Cusco, Trujillo (Chan Chan). Empero la idea de recuperación patrimonial ha descansado preferentemente en la puesta en valor del Centro Histórico. Sin desmerecer las acciones bajo esa mirada, recomiendo no ignorar la recuperación de una red de hitos sobre los cuales ha sido creada la metrópoli moderna.

Lima tiene varias capas históricas en todo su territorio que van desde la cultura Lima e Ichma,  hasta las expresiones contemporáneas. Son las huellas de las culturas que se asentaron haciendo ciudad hasta este tiempo que es, paradójicamente, uno de los más depredadores, arrasando con casi todo lo valioso heredado.

Es ese contexto, hay iniciativas de la sociedad civil o municipios distritales que casi solitariamente realizan salvatajes memorables que debían merecer todo el apoyo.
En Barranco, entre la gestión municipal anterior, colectivos ciudadanos y la UNI, se preparó un plan monumental para revitalizar casonas y espacios públicos incorporando la inversión privada en áreas libres, para generar soluciones compatibles con el patrimonio. Miraflores salvó la huaca Pucllana y bajo las dos últimas gestiones promovió el instrumento Suelo Creado. Este permitía recuperar inmuebles patrimoniales al otorgar bonos de edificabilidad en otros terrenos a sus propietarios.

En La Punta, los alcaldes José Risi, Pío Salazar e inversionistas privados se han puesto de acuerdo en la formulación de un Plan Urbano Monumental para anticipar las presiones inmobiliarias que aparecerán cuando la vía Costa Verde de Lima y la línea 2 del metro lleguen hasta el Callao. Este plan establece una orientación de cómo las futuras edificaciones deberán convivir con las históricas.

Finalmente, a fines de setiembre se abrirá la vigésima edición de Casa Cor; esfuerzo privado que esta vez se ha dirigido a recuperar parte del área histórica del Callao. Para ello realizará una memorable intervención en el área comprendida entre la iglesia Matriz y la hermosa galería Ronald.

Lima tiene tres grandes olvidos: el borde marino, sus ríos y su patrimonio. Una alianza entre el gobierno municipal y la inversión privada podría reconciliar definitivamente la ciudad con su memoria.