De 'Canebo' a 'Gringasho': historias de crimen en adolescencia
De 'Canebo' a 'Gringasho': historias de crimen en adolescencia
Redacción EC

A mediados de los años 90, Juan Aguilar Chacón ‘Negro Canebo’, era considerado por la Policía el delincuente juvenil más peligroso del país. Antes de cumplir los 18 años de edad ya contaba con un temible récord delictivo: 11 denuncias por secuestro, tres por homicidio y otras 23 por asalto y robo en distintas modalidades.

El primer internamiento de ‘Negro Canebo’ en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima 'Maranguita' fue ordenado por el asesinato de dos suboficiales de la PNP y debido la violación y asesinato de un adolescente. Era setiembre de 1995 y para esa fecha en su prontuario se sumaban una serie de asaltos y lesiones contra automovilistas.

Solo dos meses después, encabezó un motín en el reformatorio de donde fuga con otros 22 adolescentes y dos años más tarde (en 1997), cuando ya tenía 18 años cumplidos, fue trasladado al penal de Lurigancho.

En el 2002 salió de prisión bajo libertad condicional, pero en menos de 72 horas fue recapturado con varios pacos de marihuana y cocaína. Historia similar a la del 2008 cuando ‘Canebo’ tras recuperar su libertad reincidió en hurto agravado, tráfico ilícito de drogas y tenencia ilegal de armas por lo cual la Cuadragésima Fiscalía Provincial Penal de Lima lo denunció ante el Poder Judicial. Actualmente sigue recluido en el penal de Lurigancho con una afección pulmonar.

El caso ‘Gringasho’

El historial delictivo de Alexander Manuel Pérez Gutiérrez, alias ‘Gringasho’, se remonta al 2010 cuando con tan solo 15 años fue internado en un Centro de Rehabilitación Juvenil de Trujillo, acusado del homicidio de Deysi García Tooh. Fue liberado meses después por falta de pruebas, aunque a partir de entonces lo que siguió fue una serie de fugas, condenas y más delitos.

En setiembre del 2011, ‘Gringasho’ fue arrestado por el asesinato de tres personas en el distrito de El Porvenir y cuatro meses después, condenado a seis años de prisión por estar involucrado en diversos casos de sicariato. Esto no fue impedimento para el ímpetu delictivo del joven delincuente, quien logró escapar del reclusorio de Trujillo junto a otros tres menores en abril del 2012.

‘Gringasho’ se trasladó a Lima junto a su enamorada Yazmin Marquina Casas, quien también cobraría protagonismo por su cercanía con el hampa, y ambos se hospedan en un hotel de Los Olivos. Allí fue recapturado por la policía el 12 de junio del 2012. En medio de su reclusión de cinco años en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima 'Maranguita', ‘Gringasho’ aprovechó el descuido de los agentes de seguridad y fugó por segunda vez junto a otros doce menores.

Un mes después la policía logró capturarlo en Santa Anita. Tras cumplir la mayoría de edad, en mayo del 2013, el sicario fue condenado e internado en el penal de Piedras Gordas II.

De acuerdo con un examen psicológico, realizado en enero del 2013, se determinó que Alexander Manuel Pérez Gutiérrez es “emocionalmente impulsivo, violento, insensible al dolor humano, desafiante, calculador y egocéntrico”, características por las que lo calificaron como un sujeto con “alto grado de peligrosidad social”.