'Caracol': visitas a esta venezolana delataron a extorsionador

Krislie López es el nombre de la joven venezolana, de 26 años, de quien Gerson Gálvez Calle, alias , se enamoró perdidamente y que causó involuntariamente el arresto del delincuente más buscado del país, el pasado 30 de abril.

Luego de permanecer oculto en distintas ciudades de Ecuador, ‘Caracol’ ingresó a Medellín, Colombia, y se instaló allí en el lujoso hotel Dann Carlton. Según informó el programa de TV Cuarto Poder, tenía 40 líneas de números de Perú, Ecuador y Colombia para comunicarse. En Medellín, además, se dejó crecer el cabello y empezó a usar lentes de contacto.

El acusado de extorsión y control del puerto del Callao para favorecer a mafias de narcotráfico debía quedarse en la ciudad colombiana solo unos días para luego enrumbar a Brasil y, finalmente, hacia Estados Unidos.

“Pero se queda más tiempo ahí porque se enamora, comienza a galantear a una joven venezolana. Comienza a salir de las actividades ilegales que estaba coordinando y comienza a mostrarse”, dijo el general PNP Luis Pantoja, jefe de la Dirección Antidrogas (Dirandro).

Según anotó el oficial, Gálvez Calle cometió el error de acudir constantemente al restaurante Beer Factory del centro comercial Santa Fe de Medellín, donde Krislie laboraba como mesera. Allí, agregó, era muy generoso con la propina que daba a la joven.

Incluso, para llamar la atención de la venezolana, ‘Caracol’ se presentó como un empresario petrolero descendiente de una familia árabe. “Ya no quería que su esposa vaya a verlo desde el Perú. Sabíamos que le pedía que ya no vaya, se lo prohibió porque supuestamente lo ponía en peligro pero él tenía otros intereses”, refirió el fiscal contra el Crimen Organizado Lucio Sal y Rosas.

El día en que cayó, Gálvez Calle le había preparado una sorpresa a Krislie. Mientras ella se atendía en un Spa exclusivo, el prófugo fue en busca de unos regalos para la joven. Cuando pretendía acercarse a ella con un ramo de flores en manos fue que la policía colombiana lo intervino.

En el avión de la Fuerza Aérea del Perú donde lo trajeron de regreso, Gerson Gálvez dijo a los agentes antidrogas que salió del país porque no quería morir. Dentro de la nave también fue grabado cuando lloraba.