Costa Verde: alquiler de sombrillas quita espacio a bañistas
Costa Verde: alquiler de sombrillas quita espacio a bañistas
Juan Pablo León Almenara

Una mujer es la primera persona del día que pisa la playa Los Yuyos. Son las 8:45 a.m. Ella no parece haber venido a veranear: viste pantalones, chaleco y lleva un canguro en la cintura. No tiene toalla ni pareo. Lo que sí trajo son unas 20 perezosas y la misma cantidad de sombrillas que, en orden, comienza a instalar convirtiendo la arena en una especie de tablero de ajedrez.

A las 9:05 a.m. llega un hombre y hace lo mismo: 15 sombrillas más. Minutos después, otra mujer clava las suyas. Para las 10 a.m., cuando comienzan a llegar las familias y el sol calienta, una gran franja de sillas y sombrillas en alquiler ocupa la mitad del área de 14.000 metros cuadrados de arena. Solo queda espacio libre atrás, cerca de la autopista de la Costa Verde y en la arena húmeda próxima a la orilla. 

El negocio comienza temprano. Llega una familia y la mujer del canguro les ofrece espacios en primera fila, como si fuera zona VIP, a S/15  el día. De la segunda fila hacia atrás, el precio baja a S/10. A la familia no le queda otra que aceptar: el mejor sitio de la playa fue tomado por esa mujer y ahora ellos deben pagar por este. 

Para las 6 p.m. la mujer habrá cobrado al menos S/250. Al mes, se calcula que cada comerciante recauda entre S/3.000 y S/4.000, sin contar con la venta de bebidas y el cuidado de autos.  

–Malestar en veraneantes– 

Una denuncia llegó a El Comercio por parte de decenas de veraneantes que aseguraban que no podían relajarse frente al mar de la playa Los Yuyos (Barranco). Esta realidad se repite al menos en cuatro balnearios de la Costa Verde, entre ellos Pescadores y Agua Dulce. 

Funcionarios de la Municipalidad de Barranco dijeron haber autorizado a un grupo de negociantes para que alquilen sombrillas y sillas en las playas del distrito. “A cambio ellos deben dejar la playa limpia y dar seguridad”, dice una fuente de la comuna.  

“Los balnearios son de acceso público y no se puede restringir su disfrute y acceso. No se puede permitir que un grupo de personas se apropien de nuestras playas y solo permitan el acceso de aquellos a quienes les alquilan un espacio. ¿Y la labor de fiscalización municipal dónde quedó?”, cuestiona Diethell Columbus, director del Instituto Peruano de Estudios Gubernamentales y Sociales.

La Ley 26856 establece que los primeros 50 metros de playa son de dominio público y allí no puede existir derecho de propiedad. 

El regidor de Barranco José Ayulo sostiene que esto atenta contra el derecho de libre acceso al espacio público. Dice que una ordenanza impide “marcar” territorio con sus sombrillas y sillas. 

Luis Alemant, subgerente de Fiscalización de Barranco, defiende el negocio de las sombrillas. “Ellos tienen un área determinada donde se pueden colocar. Además hay muchos vecinos que vienen y que requieren de las sombrillas, más ahora que hay radiación solar. Esta actividad está regulada”, dice. 

La cantidad de sombrillas obliga a los vecinos a usar este servicio y pagar por un espacio. Se comprobó que ninguno de estos operadores emite boleta y, por lo tanto, no declaran sus ingresos

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