El 17 de marzo del 2017, durante El Niño costero, la fuerza de las aguas del río Rímac hizo colapsar las bases del puente Solidaridad, que unía El Agustino y San Juan de Lurigancho. Este distrito ha gastado menos del 5% de sus recursos proyectados este año para afrontar desastres naturales (Foto. archivo)
El 17 de marzo del 2017, durante El Niño costero, la fuerza de las aguas del río Rímac hizo colapsar las bases del puente Solidaridad, que unía El Agustino y San Juan de Lurigancho. Este distrito ha gastado menos del 5% de sus recursos proyectados este año para afrontar desastres naturales (Foto. archivo)

A casi dos semanas del inicio de la temporada de , las medidas de adoptadas por los distritos de Lima Metropolitana avanzan a paso lento. En lo que va del año, las municipalidades de la capital han ejecutado en total S/47,2 millones, cifra que equivale solo al 62% de su presupuesto destinado a reducir el riesgo ante , denominado Reducción de la Vulnerabilidad y Atención de Emergencias por Desastres, o Pliego 068.

Los recursos que integran esta partida son invertidos íntegramente para la protección de la población frente a posibles , lluvias, inundaciones, huaicos, sismos, tsunamis, entre otros riesgos naturales. Ayer, este Diario informó que a la fecha existen seis alertas de lluvia e inundaciones en la sierra y selva central, según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). Se espera que estas se intensifiquen a lo largo del país conforme avance el verano.

La Presidencia del Consejo de Ministros considera que, a menos de un mes de culminar el año, la ejecución del Pliego 068 debe superar el 90%. Sin embargo, solo tres de las 41 comunas cumplen con dicho requisito. Éstas son Pachacámac, Lurín y Surquillo. En tanto, la Municipalidad de Lima ha desembolsado el 56,5% de los fondos totales que dispone para este rubro (S/8,5 millones).

El contraste es marcado según el área geográfica analizada. De esta manera, varias localidades situadas en la periferia de la ciudad -y que en años anteriores han sufrido los estragos de la temporada de lluvias- aún se muestran en niveles bajos. Conforman la lista los distritos de Chosica, Cieneguilla o Puente Piedra, donde usualmente se activan quebradas que causan inundaciones. En estos lugares, el gasto en prevención fluctúa entre el 50% y el 60%, respectivamente [ver gráfico].

(Elaboración: EC)
(Elaboración: EC)


En tanto, los niveles más bajos se observan en el Rímac, Santa Rosa, Comas o San Juan de Lurigancho. En este distrito, que es el más grande del país y está expuesto todos los veranos a los desbordes del río Rímac o la quebrada Huaycoloro, solo se invirtió el 5% de los recursos frente a desastres.

Factores detrás

¿Qué explica el bajo nivel de gasto? Gilberto Romero, presidente del Consejo Directivo del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), señala que este hecho guarda relación con las capacidades técnicas de cada municipio y con que es el primer año de gestión de las nuevas autoridades locales. Sin embargo, advierte que gran parte del presupuesto con que cuentan los municipios es asignado durante la segunda mitad del año.

“Es lamentable que esto [el bajo nivel de gasto] suceda siendo nuestro país y especialmente en Lima, que es un área sísmica y es afectada periódicamente por lluvias, con zonas ribereñas expuestas a deslizamientos o inundaciones. Aquí hay mucha actividad por realizar en términos de control de laderas, quebradas. Lo que han recibido los gobiernos regionales y locales es algo presupuestado por las administraciones salientes o son obras que estaban en proceso y que duran más de un año. Habría que examinar cada caso”, opina.

En el caso particular de la descolmatación de ríos, Romero aclara que ésta no es solo labor exclusiva de los municipios, sino que se trabaja de manera conjunta con el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri).

“No es que cada municipio distrital meta tractor en su ribera y la limpie. Su organismo rector es la ANA y es el mismo sector que tienen que ejecutar obras de mantenimiento. Si son zonas específicas de algunas quebradas, el municipio puede pedir ayuda al provincial porque es el que tiene mayo presupuesto”, dice Romero.