Cristina Fernández

La lucha contra el comercio ambulatorio es constante en todo el país, sobre todo en lugares altamente concurridos, como en . Pero, ¿qué pasa cuando la entidad llamada a poner orden es la que avala la informalidad? ¿A dónde pueden acudir los ciudadanos para exigir orden y seguridad?

El emporio comercial de Gamarra, en La Victoria, recibe a diario unos 250.000 compradores del país. En fechas festivas esta cifra se duplica. La masiva concurrencia convierte este conglomerado comercial en un lugar muy vulnerable a emergencias o desastres. 

Siendo así uno esperaría encontrar rutas de evacuación y calles libres, pero desde hace más de un año las vías públicas de Gamarra, sobre todo aquellos lugares señalizados por Defensa Civil como zona segura, se encuentran invadidas por vendedores de comida que dicen contar con permisos de la misma Municipalidad Distrital de La Victoria.

Carteles del municipio con el mensaje “Prohibido el comercio informal. Orden y limpieza” están instalados en varios jirones del emporio pero solo terminan siendo parte del paisaje, como lo son los pocos serenos y policías municipales que desde temprano se dejan ver desayunando en alguna de las carretillas que ocupan las esquinas en Gamarra.

Los vendedores de estos carritos de comida (los hay desde desayuno hasta de chancho a la leña) no quieren identificarse, pero afirman que cuentan con autorización de la municipalidad y que pagan a la comuna mensualmente por trabajar. Uno incluso dice que abona S/2.000 cada mes. Todos los puestos ambulantes llevan el logo del municipio distrital.

—Un Mistura informal—
A lo largo de una cuadra del jirón Sucre, un gran toldo azul con más de una veintena de puestos de comida, mesas y sillas, balones de gas, parrillas y cajas chinas es una especie de feria Mistura. Pero en este caso los puestos ocupan las zonas de seguridad y escape. 

“A la gestión [del alcalde de La Victoria, Elías Cuba] le entregamos un Gamarra limpio de ambulantes. En un año y medio solo ha incrementado la informalidad”, refiere el presidente de la Asociación de Empresarios de Gamarra, Diógenes Alva.

Al igual que en las carretillas de comida, los vendedores de esta feria dicen que pagan una cuota mensual a la municipalidad. La comerciante Yanet Bernardo, quien vende chancho a la caja china, afirma que todo es legal y que los expositores de comida cancelan entre S/300 y S/1.500 por un mes en épocas festivas. No obstante, dos ordenanzas municipales (la 035-1999 y la 014-2011) prohíben todo tipo de comercio informal en Gamarra.

Por el caos que generan los ambulantes, y el incremento de extorsiones y asaltos, los empresarios de Gamarra demandan al Ejecutivo que se declare en emergencia el emporio comercial. “Así como estamos, en cualquier momento podría ocurrir un gran incendio. No queremos lamentar víctimas”, añadió Alva.

El Comercio buscó el descargo del burgomaestre, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta. 

Cuba postuló sin éxito a la Alcaldía de La Victoria en el 2010. En los comicios que ganó se presentó por Solidaridad Nacional.  

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