Lima 2019: un desafío capital
Lima 2019: un desafío capital

No hay registro reciente de un evento deportivo tan masivo en nuestra capital como el que se vivirá del 26 de julio al 11 de agosto. Los , según sus organizadores, esperan movilizar a dos millones de personas, entre atletas, delegaciones, visitantes extranjeros y ciudadanos locales. Ese número duplica la población de San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado del país.

► ► ► 

Las cifras intimidan pero a la vez son comprensibles: los Panamericanos congregarán a casi 7.000 deportistas de 41 países que participarán en 39 deportes, desde aquellos que nos resultan poco familiares –como el fisicoculturismo y deportes ecuestres– hasta aquellos que más afición generan, como atletismo y natación.

Al cierre de esta edición, se informó que el avance de las obras de infraestructura deportiva era del 99%. Estas quedarán como legado para la ciudad y su mantenimiento estará a cargo de un comité especial.

-La llegada-

El aeropuerto Jorge Chávez recibirá, además de esos 7.000 deportistas, a una cantidad similar de personas que los acompañarán, como el staff médico y asistentes, es decir, un total de 14.000.
Como las pruebas se realizarán de forma escalonada (no todas al mismo tiempo), el comité organizador ha previsto un plan paulatino de arribos y salidas de los pasajeros.

Sin embargo, nuestro terminal aéreo tiene limitaciones. “Hay solo tres ascensores y escaleras mecánicas que no sirven para los atletas con discapacidad. El país nunca ha recibido, por ejemplo, a equipos completos de básquet en silla de ruedas. Sin embargo, tendremos una operación logística sin precedentes. Se están implementando, por ejemplo, montacargas especiales. Ya se han hecho seis simulacros de descenso”, dijo Alberto Valenzuela, vocero de Lima 2019.

Serán cientos de pasajeros los que llegarán al Perú con cargas especiales, como tablas de surf, sillas de ruedas, jabalinas, armas de fuego (para la disciplina de tiro), bicicletas y hasta caballos. Estos últimos llegarán por vía marítima.

-Tráfico y transporte-

En las calles de la capital habrá un gran impacto en el tráfico vehicular por el desplazamiento de las delegaciones. Este efecto se sentirá aun más en tres momentos: los días previos a la inauguración por la llegada de los participantes, el 27 de julio, y el 1 y 2 agosto.

Se implementarán carriles exclusivos y preferenciales, con medidas operativas coordinadas con la Policía Nacional, con la finalidad de reducir la demanda y gestión del tráfico en Lima y Callao. Con estas medidas, en los días de mayor movimiento, se buscará una reducción del 30% del tráfico vehicular. Las fechas coincidirán con el inicio de las vacaciones escolares y Fiestas Patrias.

Habrá facilidades para los peruanos que quieran asistir a las competencias. Según Alberto Valenzuela, Pro Transporte, entidad de la comuna de Lima, habilitará una flota de buses de corredores y del Metropolitano. Se proyecta prolongar la ruta del corredor rojo hasta el Callao. No se recomienda ir en carro a las sedes.

En varias de las competencias, como aquellas que se realizarán en la Costa Verde (San Miguel), los ciudadanos deberán descender a pie por los accesos peatonales.

-Seguridad-

Los organizadores han coordinado con varias instituciones para reforzar la seguridad. Las Fuerzas Armadas destinarán 3.000 agentes que estarán a cargo del patrullaje, además de la vigilancia en la ruta de la maratón [ver mapa] y otros deportes en espacios abiertos.
La Policía Nacional destinará 20.000 agentes para el patrullaje en zonas de influencia de los deportes de ruta y otros 3.614 para la seguridad en zonas adyacentes a las sedes.

Se sumarán unidades especializadas de la policía, como salvataje (deportes acuáticos) con 200 agentes y desactivación de explosivos (ÚDEX) con 86 agentes.