Los limeños se sienten inseguros en locales públicos
Los limeños se sienten inseguros en locales públicos
Redacción EC

Según una encuesta realizada por El Comercio, uno de cada dos limeños culpa a la falta de valores como detonante de la violencia que nos afecta. De igual forma, el 79% cuestiona la condena de cuatro años de cárcel para los dueños de Utopía por la muerte de 29 jóvenes.

La idea ha rondado la mente de la chica que, por conversar durante la cena, dejó su bolso colgado de la silla de un restaurante y al voltearse notó que este se había hecho humo. Inseguridad, impotencia. Similares a las que agobian al vecino del Monumental, en Ate, o al de Matute, en La Victoria, cada vez que hordas de barristas rompen las lunas de sus ventanas, antes o después de un partido.

Según una encuesta realizada para El Comercio por Ipsos-Perú, más de la mitad de los limeños tiene una sensación de indefensión ante problemas como la inseguridad en los establecimientos públicos, el pandillaje y las barras bravas. Los más críticos agregan que la falta de valores (50%), el maltrato infantil (48%), la falta de educación (47%) y de leyes (33%), así como la escasez de trabajo (30%), son responsables de tanta violencia gratuita.

“En seguridad se necesita ser disuasivo, hacer evidente que se vigila a las personas. En Lima se invierte en cámaras, pero no en alguien que las monitoree. De esta manera, solo tenemos asaltos donde las cámaras graban, los asaltantes se ven ellos mismos en TV y la gente piensa que todo es puro adorno”, afirma Jorge García Torres, gerente de Innovación y Tecnología de Securitas Perú.

PÉSIMA LABOR PREVENTIVA

El asesinato de Bryan Huamanlazo Cusipuma, de 19 años, durante una pelea entre hinchas de Universitario por entradas para la tribuna Norte del Monumental, revivió el temor hacia las barras bravas. Fue tal el desconcierto, por tratarse de una muerte causada por barristas del mismo equipo, que la comuna de Ate cerró temporalmente el estadio crema

Pero la medida pasó sin pena ni gloria para los vecinos de la Prolongación Javier Prado, en las inmediaciones del estadio. Ello porque, en cada campeonato, padecen un vía crucis al constatar que la policía no puede evitar ni las peleas ni los asaltos al paso

Para el abogado Roberto Miranda, ex miembro de la organización Alto a la Violencia, la percepción ciudadana de que las leyes no son las idóneas para combatir, por ejemplo, el pandillaje y las barras bravas, es comprensible, mas no justificada.

“El Código de Niños y Adolescentes sanciona el pandillaje. Lo que ocurre es que no se aplican las sanciones y, cuando se hace, producen más problemas que los que solucionan, pues no hay un programa real de rehabilitación”, dice Miranda.

Ejemplos de dichas fallas son los casos de Juan Aguilar Chacón, ‘Canebo’, y Alexander Manuel Pérez Gutiérrez, el sicario ‘Gringasho’. En el ámbito legal, la incredulidad de los limeños también se debe a sentencias como las del Caso Utopía

“Legalmente pueden ser fallos exactos, pero si no se considera el agravante social, la gente se siente desprotegida”, opina.