Redacción EC

Dos semanas después del asesinato de Vanessa Mazza Álvaro, a manos de su sobrino André De Silva (19), la madre de la víctima y algunas de sus amigas regresaron a la vivienda para realizar una misa y orar por la tranquilidad de su alma. vivió 25 años

Carmen Álvaro, madre de Vanessa, se quebró en llanto al ingresar a la vivienda ubicada en la Calle Barajas, San Borja. No obstante, tras rezar el rosario se sintió más tranquila.

Paola Mazzei, amiga de Vanessa, comentó que lo que más le duele de la pérdida de la joven es la crueldad con la que De Silva la mató: de casi 30 puñaladas.