Las comisarías tipo B, como la de Tablada de Lurín (en la foto), antes contaban con unos 140 agentes. En la última década, la cifra se redujo a entre 60 y 80 (Foto: Alessandro Currarino)
Las comisarías tipo B, como la de Tablada de Lurín (en la foto), antes contaban con unos 140 agentes. En la última década, la cifra se redujo a entre 60 y 80 (Foto: Alessandro Currarino)
Óscar Paz Campuzano

La cantidad de asignados a las del país se redujo en la última década, pese a que estos locales son el primer nivel de respuesta de la Policía Nacional del Perú (). Los agentes tienen más de 66 funciones. Se les encarga, entre otras cosas, ejecutar acciones policiales de prevención de la inseguridad, acercarse al vecindario, registrar y atender denuncias, y resguardar a mujeres con medidas de protección judicial por violencia familiar.

El general PNP José Luis Lavalle, comandante general de la policía, explicó el lunes en el II Foro de Seguridad Ciudadana de la Cámara de Comercio de Lima, que esta reducción en el número de agentes durante los últimos diez años se debe a que la PNP ha “diversificado sus actividades” para atender nuevos problemas de inseguridad.

“En Tía María [proyecto minero en Arequipa donde hay un conflicto social] tenemos 1.200 efectivos desplazados desde Lima. También hemos desplazado personal para combatir la minería ilegal en Madre de Dios, para el conflicto en el corredor minero sur, por los reclamos de las comunidades nativas del Datem del Marañón [Loreto]”, explicó el oficial.

Según Lavalle, antes una comisaría tipo A (las de mayor capacidad de agentes e infraestructura) tenía 200 agentes asignados, hoy tiene 120. En las comisarías tipo B, la cifra cayó de 140 a entre 60 y 80 policías.

La comisaría Tablada de Lurín, en Villa El Salvador, también figura en la lista de las dependencias de Lima que necesitan ser reconstruidas por sus problemas de infraestructura (Foto: El Comercio/Alessandro Currarino)
La comisaría Tablada de Lurín, en Villa El Salvador, también figura en la lista de las dependencias de Lima que necesitan ser reconstruidas por sus problemas de infraestructura (Foto: El Comercio/Alessandro Currarino)

“Esa es la realidad. Tenemos una sociedad muy complicada y la PNP tiene que diversificar todas sus actividades para extender el servicio; y no es suficiente. Por eso, las brechas de recursos humanos son altísimas”, dijo.

Como una forma de graficar la brecha, Lavalle dijo que este año se han interpuesto 190 mil denuncias por violencia familiar y estos casos han generado 121 mil medidas de protección dictadas por jueces. Su cumplimiento debe ser asumido por las comisarías. No obstante, el total de policías en el país llega a 135 mil, contando a médicos y administrativos.

En una serie de reportajes publicados por El Comercio se reveló que, debido a los pocos policías y patrulleros, algunas comisarías de Lima y Callao no pueden patrullar sus jurisdicciones las 24 horas. Basado en testimonios de comisarios, este Diario también informó que las comisarías solo asignan uno o dos agentes para atender las medidas de protección que llegan por miles desde los juzgados.

En la cita del lunes, el viceministro del Seguridad Pública del Ministerio del Interior, el general PNP (r) Víctor Rucoba, contó que para el 2020 se asignarán S/300 millones solo para “financiar la sostenibilidad de los 6.031 policías egresados en junio del 2019 y los otros 6 mil que saldrán en enero del otro año”.