(Dante Piaggio)
(Dante Piaggio)
Ana Briceño

Después de tantas idas y vueltas, el alcalde Luis Castañeda inauguró ayer la esperada y cuestionada , un proyecto vial que va desde el Trébol de Javier Prado, en Surco, hasta el Callao, y que puede ser recorrida en 20 minutos en automóvil.

Si realizan esa ruta –solo de ida– los usuarios pagarán dos peajes de S/ 5.30 cada uno, es decir en total S/10.60. Las casetas están en Monterrico (Surco) y al ingresar al túnel, construido debajo del río Rímac, de dos kilómetros de extensión.

Sin embargo, si se opta por no transitar por el túnel, los vehículos deberán continuar por la Vía de Evitamiento, luego coger la Panamericana Norte, llegar al óvalo de Hábich, la avenida Tomás Valle y llegar finalmente al Callao. Esto podría tardar, en automóvil, más de 45 minutos en hora punta.

El túnel cuenta con 90 cámaras de monitoreo, tiene un sistema contraincendios que está compuesto por una cisterna de 170 metros cúbicos, hay sensores de calor, gabinetes contra incendio y salidas de emergencia.

A las 7.30 a.m. el alcalde develó la placa recordatoria. Antes había recorrido la vía, dentro de una camioneta. Sin duda, era su obra más esperada. En el 2009, él firmó el contrato con Lamsac [conformada entonces por la brasilera OAS, hoy investigada por el caso Lava Jato] para que construya la Línea Amarilla.

OAS se comprometió a desembolsar US$480 millones para las obras, y a cambio se haría cargo del cobro de peajes por 30 años. Los trabajos debieron culminar en cinco años, es decir en el 2014, pero tardó más. La empresa Vinci compró el proyecto en el 2016.

El Ministerio Público investiga esta obra por cinco presuntas irregularidades, una de ellas es la firma de contrato, otra es el reajuste al cobro de los peajes en el 2013, que habría beneficiado a la brasilera OAS, después de la revocatoria a Susana Villarán. También indaga a Castañeda por la anulación del proyecto Río Verde, el cual implicaba que OAS desembolse 74 millones de dólares del fideicomiso. En su lugar, el alcalde hizo el by-pass de la avenida 28 de Julio.

Corredor Amarillo

La propuesta de Castañeda en el 2009 era que en la Línea Amarilla funcione un Metropolitano. La gestión de Villarán modificó el contrato, a través de dos adendas, y ese sistema quedó anulado. En su lugar, funcionaría un corredor como el azul, de la avenida Arequipa.

En ese contexto, en el 2014, la Municipalidad de Lima firmó un contrato con la empresa Perú Bus para que implemente buses a gas natural, en la vía. Ayer, después de casi cuatro años, 50 de estos buses se pusieron en funcionamiento. El pasaje cuesta es de S/ 2.50 y la ruta es desde El Trébol hasta la Av. Canta Callao pasando por el túnel.

Juan Montoya, de la empresa Cálidda, dijo que cada bus costó US$ 150 mil y que la compañía apoyó a Perú Bus a través de una garantía para el financiamiento.

Este Diario recorrió uno esos buses y constató que los pasajeros no estaban informados de la ruta ni de los paraderos. Muchos prefirieron tomar combis que aún no han sido retiradas de las rutas y que compiten con estos buses.

Procuraduría pide que Lamsac pague reparación civil

En el 2013, la Municipalidad de Lima, en la gestión de Villarán, decidió –a través de un acuerdo con Lamsac– hacer un reajuste al cobro de los peajes en el tramo de la Línea Amarilla que solo favorecería a la concesionaria, en ese momento la brasielra OAS.

Según la Contraloría, se realizó “una fórmula de reajuste incorrecta” y no hubo penalidad al concesionario, quien generó ingresos por más de US$ 20 millones por ese reajuste entre 2013-2015. La hipótesis de la fiscalía, es que OAS financió parte de la campaña de Villarán contra la revocatoria y luego este vio favorecido con los peajes. La Procuraduría ad hoc del caso Lava Jato ha pedido que Lamsac sea conseiderada tercera civilmente responsable y que junto a un ex funcionario del municipio, que firmó el acuerdo para el reajuste paguen como reparación civil S/17 millones.

El caso deberá resolverse en la vía judicial la próxima semana. Este Diario consultó al gerente de Lamsac, Laurent Cavrois, si Vinci [la nueva empresa concesionaria] asumiría ese pago. “Si ellos [OAS] hicieron cosas malas no pueden reprochárselo a Lamsac. No creo que correspondía [pagar una reparación civil]”, respondió.

Lee también: