Diego Percivaldi y su esposa, Cecilia Oliver, viajan desde hace 8 meses en una casa rodante hecha a partir de un ómnibus de transporte público (Foto: Dante Piaggio).
Diego Percivaldi y su esposa, Cecilia Oliver, viajan desde hace 8 meses en una casa rodante hecha a partir de un ómnibus de transporte público (Foto: Dante Piaggio).
María del Carmen Yrigoyen

A las 7 a.m. Diego Percivaldi, de 42 años, y su esposa, Cecilia Oliver, de 43, se levantan, arreglan la cama, atraviesan el dormitorio de sus tres hijos y caminan por el antiguo pasillo de un bus de transporte público que han convertido en casa rodante. Diego, que es chef, prepara el desayuno para su familia mientras Cecilia va aprovechando para usar la ducha o poner a lavar la ropa.  A los chicos los levantan a las 8 a.m., desayunan juntos, limpian la mesa y esta se transforma en un lugar de estudios. 

La pareja deja a los niños haciendo los deberes unas 2 a 3 horas al día. Canela, de 8 años; Agustín, de 11; y Tomás, de 14, están inscritos en un sistema de educación a distancia desde que iniciaron la aventura de viajar por América en el ómnibus-casa, hace 8 meses. Cursan el tercer año de primaria y el primer y tercer grado de secundaria, respectivamente. Diego y Cecilia se preparan un poco de yerba mate y se sientan a supervisarlos. 

Los niños realizan los mismos ejercicios y exámenes que sus compañeros. Solo que, al terminar sus tareas pueden caminar por el Salar de Uyuni, en Bolivia, las cataratas de Iguazú, en la frontera entre Brasil y Argentina, o bañarse en las playas del Brasil. En Perú han conocido el Lago Titicaca, en Puno; Machu Picchu y el cerro de siete colores de Pitumarca, en Cusco; Nasca, Paracas y la Huacachina, en Ica; y Cerro Azul y Lima. 

Los tres hijos de Diego Percivaldi y Cecilia Oliver están inscritos en un sistema de educación a distancia (Foto: Dante Piaggio).
Los tres hijos de Diego Percivaldi y Cecilia Oliver están inscritos en un sistema de educación a distancia (Foto: Dante Piaggio).

La semana pasada permanecieron en Lima. Se estacionaron en la primera cuadra de la Av. El Sol, en Barranco. Y desde ahí, en bicicleta o a pie recorrieron varias zonas de la ciudad. La Costa Verde y los malecones de Chorrillos, Barranco y Miraflores formaron parte de sus rutas favoritas. Ahora disfrutan de la playa Órganos, en Piura. 

“No somos unos hippies. Si no tuviéramos comodidades no podríamos continuar esta aventura”, dice Cecilia. "Acá tenemos independencia para recibir amigos en la sala mientras los chicos se van a ver una peli a su dormitorio", añade.

La familia vendió todo lo que tenía en Pilar, Buenos Aires, para comprar un ómnibus de transporte público. Durante 9 meses lo fue adaptando gracias a tutoriales de Youtube.

El diseño fue un trabajo de todos, pero la mano de obra fue, principalmente, la de Diego. "Yo soy cocinero. Nunca había soldado nada, así que fue difícil construir la casa, especialmente por el trabajo de carpintería", dice el padre. La casa tiene dos dormitorios, un baño con ducha, cocina (con reposteros y refrigeradora), sala-comedor y un clóset donde guardan la lavadora y la secadora. 

La familia también se encargó de instalar por si misma la conexión de agua (los tanques están debajo de la cama matrimonial) y el sistema de electricidad. El bus se autoabastece con paneles solares. 

—"No somos turistas, sino viajeros"—
La familia no paga por excursiones o guías turísticos. Tampoco va a restaurantes. "Todo lo cocinamos acá", agrega. La aventura, que durará dos años, se financia con los ahorros de la pareja y con las ganancias de un restaurante que tienen en Pilar. Recorren cada lugar a pie o en bicicleta. En abril de este año, por ejemplo, treparon el Huayna Picchu e hicieron parte de los Caminos Incas.

Cecilia Oliver le pinta las uñas a su hija Canela  (Foto: Dante Piaggio).
Cecilia Oliver le pinta las uñas a su hija Canela (Foto: Dante Piaggio).

Después del Perú, irán a Ecuador y Colombia. Y tienen en sus planes vender el bus para comprar otro en Estados Unidos y continuar el camino.

Los Percivaldi Oliver subieron a pie el Huayna Picchu para admirar la ciudadela inca (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').
Los Percivaldi Oliver subieron a pie el Huayna Picchu para admirar la ciudadela inca (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').

—Una vida juntos—
Cecilia y Diego se conocieron en el colegio. Se sentaban uno al lado del otro. A los 15 y 14 años, respectivamente, se pusieron de novios. "Eso fue el 24 de marzo de 1991. Desde entonces, seguimos celebrando el aniversario de novios", cuenta Diego. "Acabamos de cumplir 28 años juntos y 18 de casados", agrega Cecilia.

Al finalizar el colegio ambos se fueron a trabajar juntos como mozos a un restaurante. Cuando cumplieron los 22 años abrieron su propio negocio, también un restaurante. "Siempre hemos estado juntos. Somos cómplices", dice el esposo.

Nueve meses les demoró adaptar el ómnibus para convertirlo en una casa rodante, que cuenta con baño completo, cocina equipada, refrigeradora, lavadora y secadora, sistema eléctrico con paneles solares e instalación de agua (Foto: Dante Piaggio).
Nueve meses les demoró adaptar el ómnibus para convertirlo en una casa rodante, que cuenta con baño completo, cocina equipada, refrigeradora, lavadora y secadora, sistema eléctrico con paneles solares e instalación de agua (Foto: Dante Piaggio).

Ninguno de sus amigos se sorprendió cuando les contaron que se irían a recorrer el mundo en una casa rodante. "Él andaba con mucho estrés en el trabajo y los dos queríamos pasar más tiempo con los chicos", cuenta Cecilia, quien asegura que nunca antes habían pasado la noche en un vehículo. Ni siquiera se habían ido de campamento.

"Es la primera vez que viajamos así. Este tipo de vida no la habíamos tenido. Viajábamos, pero dormíamos en hoteles", cuentan ambos. 

Los Percivaldi Oliver subieron a pie el Huayna Picchu para admirar la ciudadela inca (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').
Los Percivaldi Oliver subieron a pie el Huayna Picchu para admirar la ciudadela inca (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').

​Ahora tienen una cuenta en Instagram (Al mundo en familia) con más de 30.700 seguidores. Allí comparten los videos y las fotos de sus trayectos y también de la vida misma en la casa rodante. Tomás y Agustín son los encargados de grabar. Luego, entre Tomás y su padre editan el material y lo publican.

En marzo del 2019 los viajeros argentinos hicieron una parada en el Salar de Uyuni, en Bolivia, donde tomar esta postal (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').
En marzo del 2019 los viajeros argentinos hicieron una parada en el Salar de Uyuni, en Bolivia, donde tomar esta postal (Foto: Facebook de 'Al mundo en familia').

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