¿Qué puede hacer un policía si interviene a un chofer ebrio?
¿Qué puede hacer un policía si interviene a un chofer ebrio?
Redacción EC

ENRIQUE VERA

La modelo Carla Cillóniz vociferó, insultó a policías, los amenazó y dentro de la comisaría de  en la madrugada del sábado. Había llegado allí luego de que intentara escapar a la carrera, pues estrelló su auto contra otro vehículo.

Las imágenes son repetidas y se podría decir que siguen un mismo patrón casi cada fin de semana: conductores descontrolados por el exceso de alcohol que huyen tras un choque y saltan en arrebatos cuando son intervenidos. Que lanzan calificativos, se ufanan de supuestas influencias y carean sin tapujos a la autoridad. Los mismos que, aún esposados, descargan su envalentonamiento contra los muebles de la comisaría y a veces hasta con los agentes a cargo.

“Ante un conductor con reacciones violentas, el policía de Tránsito tiene la obligación y el deber de evitar que continúe manejando. Puede detenerlo y llevarlo enmarrocado a la comisaría si desacata la orden o por los daños que pueda causar. Por la misma alteración del intervenido, el agente a cargo tiene que reducirlo, aplicarle las marrocas e impedir de paso que se haga daño con su ebriedad”, señaló el general Jorge San Martín, jefe de la Dirección General de Tránsito de .

El oficial señaló que las marrocas no causan lesiones y se usan para controlar toda acción riesgosa del detenido. Acotó que un agente de Tránsito que no sea parte de un operativo puede realizar una intervención si considera peligrosas las maniobras que realiza al volante un conductor.

“Tal como en un operativo, se realiza la prueba del alcoholímetro en el lugar para obtener un resultado cualitativo. Cuando es positivo [es decir, la persona ha bebido licor], pedimos apoyo de una patrulla para poner al intervenido a disposición del comisario. Él deber ordenar una prueba de dosaje etílico en un nosocomio o policlínico autorizado por la ley. Si el resultado de la sangre pasa de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre ya es un delito de peligro común”, detalló a este Diario.

En tal caso, afirmó el jefe policial, sigue la correspondiente denuncia ante el fiscal de turno, la imposición de una papeleta e incautación de la licencia de conducir.

EN COMISARÍAS

El jefe de la Región Policial Lima, Salvador Iglesias, indicó a El Comercio que ya dentro de las comisarías, los conductores ebrios con actitudes violentas deben permanecer con las marrocas hasta que retomen la lucidez y aun cuando, por sus arrebatos, tengan que estar dentro del calabozo.

“Si a su estado de ebriedad suman insultos al personal de la comisaría, se les puede acusar por resistencia a la autoridad. En caso haya agresión de su parte, también se puede añadir eso a la denuncia por el delito contra la seguridad pública”, indicó.

Iglesias remarcó que, generalmente, este tipo de detenidos permanecen entre 12 y 24 horas en comisarías. “En el parte de ocurrencias se detalle por qué se produjo la detención y si tiene el brevete sin ningún problema, pueden recuperar el carro incluso al día siguiente, pero con su respectiva multa”.