"El rompecabezas de Lima", por Jorge Ruiz de Somocurcio
"El rompecabezas de Lima", por Jorge Ruiz de Somocurcio
Jorge Ruiz de Somocurcio

¿Quién no conoce el distrito de Surco? ¿El Jockey Plaza, el hipódromo, la fiesta de la vendimia, el pueblo antiguo, su gastronomía?

A pesar de sus singularidades, Surco tiene analogías con distritos como Miraflores, San Borja, La Molina, San Isidro, básicamente en sus áreas residenciales de sectores medio y/o medio alto y con algunos bolsones de vivienda popular.

El último viernes me tocó exponer ante los regidores el Plan Urbano al 2025, de cuya formulación soy responsable.

Este plan es participativo. Tanto el diagnostico como la propuesta se han consultado y compartido con dirigentes de los nueve sectores en los que está dividido el distrito.
Surco tiene territorialmente cualidades especiales. Posee ecosistemas de cerros y lomas y un pequeño centro histórico que procede desde la época de haciendas del siglo XIX. Pero además tiene en su territorio equipamiento metropolitano y dos de las más grandes áreas de potencial desarrollo urbano: el hipódromo y la base aérea de Las Palmas. Ambas, más temprano que tarde, deben salir de Surco y reubicarse porque son incompatibles con la ciudad.

De acuerdo al Plan Regional de Desarrollo Concertado, Surco forma parte de Lima Centro y participó en las audiencias de consulta ciudadana. Ocupa el 8% del territorio la ciudad y con sus casi 400.000 habitantes tiene aproximadamente el 5% de la población de Lima.

Su rol en la metrópoli combina la vocación residencial con la institucional en materia de salud y educación así como el comercio de gran formato. Sin embargo, la presión inmobiliaria ha colapsado la trama vial y la calidad residencial. El plan plantea una visión que persigue lo siguiente:

•Consolidar la calidad residencial manteniendo la densidad actual, reorientando la presión inmobiliaria.

•Un modelo de movilidad urbana, que combine el desplazamiento motorizado y no motorizado, tomando en cuenta  que el 40% de viajes se realizan internamente.

•Ambientalmente, recuperar el río Surco y los ecosistemas de lomas y cerros y el centro histórico incrementando el área verde/habitante con nuevos parámetros inmobiliarios tales como retiros laterales, acumulación de lotes, techos verdes, muros vegetales y tratamiento de aguas residuales.

•Integrar a la metrópoli  los terrenos del hipódromo y la base aérea de Las Palmas que suman más de 400 Has, mediante alianzas público-privadas para instalaciones empresariales, turísticas, comerciales, recreativas y residenciales de alta densidad bajo un nuevo modelo sostenible de uso del territorio, pero especialmente convertirlos en una gran área verde que Lima  no tiene. 

Ahora toca exhibir públicamente el plan y que se apruebe por Surco y la Municipalidad de Lima. Y luego estar atentos a que se cumpla. De alguna manera los distritos son las piezas claves del rompecabezas metropolitano. Por eso es tan importante que cada distrito tenga un plan  propio reconocido y legitimado por sus vecinos pero debidamente conciliado con la gran visión metropolitana. Así  está organizada la gobernabilidad en la metrópoli.