Un grupo de ciudadanas venezolanas recuerdan las costumbres navideñas de su patria. (Foto: Alessandro Currarino)
Un grupo de ciudadanas venezolanas recuerdan las costumbres navideñas de su patria. (Foto: Alessandro Currarino)
Claudia Sovero Delgado

Un grupo de ciudadanas venezolanas recuerdan las costumbres navideñas de su patria. Allá las gaitas, canciones navideñas de género musical del estado Zulia, empiezan a sonar en las radios desde mediados de año. Las decoraciones también se colocan con meses de anticipación, y la comida típica de Venezuela para y son las hallacas (hechas a base de harina de maíz) y el pan de jamón.

“En Venezuela hay más espíritu navideño que en Lima, pero nosotros tratamos de traer un poco de nuestro país a esta ciudad en estas fechas”, dijo Leidy Maita, de 37 años. Ella se mudó de Caracas al distrito de Comas desde hace dos años y seis meses. En este distrito, en la actualidad, viven 3.9% de migrantes del total de venezolanos que reside en Lima. Maita, junto a otras dos madres de familia, narran cómo es vivir una Navidad en Lima y las razonas por las que llegaron al Perú.

“El detonante para mí fue el día que mi hijo menor se enfermó de amigdalitis y tuvo que pasar un mes para conseguir los antibióticos. En ese momento decidí con mi esposo, que es peruano, irme de Venezuela. Un día podía pasar una desgracia por cosas tan básicas como no conseguir una medicina. Ahora me toca pasar Navidad aquí una vez más y siempre es difícil estar lejos de la familia”, contó Maita.

Migrantes venezolanos viven en Comas y comparten las tradiciones navideñas de su país. (Foto: Alessandro Currarino)
Migrantes venezolanos viven en Comas y comparten las tradiciones navideñas de su país. (Foto: Alessandro Currarino)

Ella, junto a otras dos madres, se reunió en el segundo piso de la casa de Rocío Peña, de 64 años, para preparar un plato típico de su país, que se suele comer en Navidad y Año Nuevo. “Los preparativos para Navidad en Venezuela empiezan desde el mes de julio o setiembre y la comida típica es la hallaca, que está hecha de harina de maíz, guiso de carne con pollo y se envuelve en hojas de plátano. Además, también lo acompañamos con pan de jamón, que contiene jamón y queso con pasas adentro", contó Susana Castillo.

Maita dice que pone las gaitas para hacer los quehaceres de su hogar desde hace varios meses atrás, ya que es lo mismo que hacía en Caracas. Ella recordó que el año pasado el dinero que envió a su familia no llegó a tiempo y pasaron el 25 sin disfrutar de una comida navideña. “Cuando llamé a mi papá para preguntarle cómo la estaba pasando, me dijo que solo iba a descansar, ya que no tenían nada que comer ese día", comenta.

Venezolanos venden productos típicos en mercados de Lima. Ellos contaron cómo se vive la Navidad en su país. (Foto: Alessandro Currarino)
Venezolanos venden productos típicos en mercados de Lima. Ellos contaron cómo se vive la Navidad en su país. (Foto: Alessandro Currarino)

Susana Castillo, de 34 años, tiene tres hijos y vivía en el estado de Anzoátegui. En su país estudió enfermería y trabajaba en la especialidad de rehabilitación. Poco antes de venir a Perú, su sueldo solo le alcanzaba para comprar una caja de huevos. “Ahora trabajo vendiendo comida. Muchos somos profesionales, pero a veces no conseguimos lo que quisiéramos. Yo tengo la tarea de enviarle medicamentos a mi hermana que tiene cáncer. En Venezuela hay médicos pero no medicamentos. Yo mando desde los inyectables hasta la morfina”, explicó.

En el distrito de Comas hay un comedor dentro de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes donde asisten 50 venezolanos y 50 peruanos. Para los migrantes, quienes han llegado a Perú con bajos recursos y les cuesta conseguir un trabajo bien remunerado, que las madres de la parroquia les den alimentos es una gran ayuda. Ellos van rotando cada cierto tiempo para que todos puedan ser beneficiados.

Rocío Peña, la mayor del grupo, llegó hace un año a Perú desde Caracas. Ella es licenciada de Artes y trabajó en la Universidad de las Artes durante 25 años. Una vez que se jubiló, vino a nuestro país para ayudar a su única hija que se encontraba aquí hace un tiempo y no podía cuidar a sus tres menores hijos. “Yo dije: ‘yo vengo solo por 3 meses y me regreso’, pero no puedo dejar a mis nietos, así que ya voy un año aquí”, narró.

La hallaca es uno de los alimentos más consumidos en Venezuela, en especial durante celebraciones como la Navidad. (Foto: Alessandro Currarino)
La hallaca es uno de los alimentos más consumidos en Venezuela, en especial durante celebraciones como la Navidad. (Foto: Alessandro Currarino)

Para ella, cocinar para vender es una manera de seguir practicando un tipo de arte. “Por ser Navidad, la venta de hoja de plátano, necesarias para envolver las hallacas, subió a 10 soles el kilo y, como ya me había comprometido con los pedidos, tuve que comprarlas nomas”. Vender sus platos típicos, incluso aquellos que no sean parte de la temporada, es una manera de poder conseguir los ingresos que les permite vivir diariamente y seguir recordando a su patria.