La Amazonía ha perdido miles de hectáreas de bosques. (Imagen referencial/GEC)
La Amazonía ha perdido miles de hectáreas de bosques. (Imagen referencial/GEC)
Redacción EC

En el marco de la Vigésima Quinta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), que se realiza en Madrid (España), el Perú anunció, a través del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), del Ministerio de Agricultura y Riego, que viene trabajando una nueva medida de mitigación de los impactos negativos en los bosques, la cual incluye mejorar la gestión de carreteras y reducir su impacto en la emisión de gases de efecto invernadero.

Se trata de la novena medida, que se sumará a las ocho ya planteadas por el Perú, relacionadas al cambio de uso del suelo al año 2030, en el marco del Acuerdo de París sobre Cambio Climático suscrito en 2016, detalló la directora de Política y Regulación del Serfor, Lorena Durand. Actualmente se estima que las carreteras, que facilitan el acceso a zonas aisladas, impulsan de manera directa e indirecta más del 60% de la deforestación en la Amazonía.

“Estamos trabajando con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones en la elaboración de una novena medida de mitigación relacionada a la infraestructura. También participan gobiernos regionales, sociedad civil y pueblos indígenas. Buscamos que la infraestructura sea sostenible”, detalló Durand desde Madrid.

El objetivo fundamental de esta propuesta es mejorar la gestión de las carreteras, tanto de los proyectos como de aquellas ya construidas, con la finalidad de mitigar sus impactos directos, indirectos, acumulativos y conjuntos en la deforestación de los bosques amazónicos. Para lograrlo, el Serfor participará en los análisis de viabilidad de los proyectos de infraestructura vial, así como en la definición de los trazos de los proyectos que afecten el patrimonio forestal, incluyendo las opciones de menor impacto.

De igual forma, se propone la incorporación, en los Estudios de Impacto Ambiental, de la cuantificación de las afectaciones en los bosques, en términos de deforestación y emisiones de gas de efecto invernadero; así como el diseño e implementación de acciones de reducción de estos impactos.

Finalmente, también contempla incluir, en la planificación de carreteras, criterios para reducir la afectación y disminuir los impactos en los bosques. En el caso de las ya construidas, para aprobar los proyectos de mejoramiento, será un requisito la inclusión de programas de mitigación con un enfoque productivo que mantenga el bosque en pie.

Según GeoBosques, Módulo de Monitoreo de la Cobertura de los Bosques del Ministerio del Ambiente, entre 2001 y 2017 se han perdido en total 2’130.123 hectáreas de bosques en la Amazonía. Es decir, en promedio se han perdido 125,301 hectáreas al año. Las pérdidas se concentran, principalmente, en tres frentes: Carretera Federico Basadre – Marginal, VRAEM, Corredor Tambopata - Manu y Tahuamanu (Carretera IIRSA SUR).