Fernando Alayo Orbegozo

Periodista de la sección Nacional

fernando.alayo@comercio.com.pe

Cada viernes por la tarde, Milena se acomoda en su escritorio, prende su computadora y hace clic en la plataforma Zoom para participar en lo que desde hace algunas semanas ha reemplazado a su salón de clases: una videollamada. En tiempos de pandemia, sus compañeros se han reducido a pequeños retratos en el monitor, y su profesor es una imagen y voz que viene y va por las dificultades en la conexión a Internet.

Ella, quien cursa el último año de la carrera de Psicología Humana, vive una doble incertidumbre. No solo debe adaptarse a estudiar desde casa, sino que –dice– le preocupa hacerlo en una casa de estudios con la licencia denegada: la Universidad Alas Peruanas (UAP), que en diciembre último no logró tal acreditación al incumplir las condiciones básicas de calidad (CBC) de la reforma universitaria.

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“Pese a ello, la universidad nos ha brindado todas las facilidades y hemos iniciado las clases no presenciales sin mayor problema. Contamos con una plataforma, un aula virtual, e incluso las videollamadas son grabadas para verlas después. Pero el estrés es gigantesco: además de pensar en la salud de mi familia y la mía, debo concentrarme en terminar mis cursos para graduarme, porque Alas Peruanas deberá cerrar a futuro. Es una carrera contra el tiempo y la coyuntura”, explica.

Milena se conecta a la plataforma virtual implementada por la Universidad Alas Peruanas para continuar sus estudios en Psicología y culminar este año su carrera.
Milena se conecta a la plataforma virtual implementada por la Universidad Alas Peruanas para continuar sus estudios en Psicología y culminar este año su carrera.

Adaptación a lo virtual

El impacto del en el sistema universitario del Perú es significativo y ha empezado a cambiar paradigmas. Para mantener el servicio educativo e iniciar el año académico, 144 universidades del país –públicas o privadas; licenciadas (93) o denegadas (45)– tienen la misión de implementar plataformas virtuales y brindar las herramientas necesarias a docentes y alumnos, tal como se estableció en la Resolución Viceministerial Nº085 del Ministerio de Educación (Minedu), emitida en abril pasado.

A la fecha, un grupo de universidades privadas ya comenzó las clases de forma no presencial; entre ellas la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). En el caso de las públicas, durante los meses de abril y mayo un total de 17 casas de estudios iniciaron el ciclo 2020-1 a través de plataformas virtuales, mientras que otras 20 lo harán en junio próximo, como la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), de acuerdo con datos proporcionados por el ministerio.

Este es el calendario establecido hasta el momento por las instituciones públicas:

Universidad públicaRegiónInicio de clases virtuales
1Universidad Nacional de MúsicaLima06/04/2020
2Universidad Nacional de San AgustínArequipa20/04/2020
3Universidad Nacional Tecnológica de Lima SurLima04/05/2020
4Universidad Nacional Daniel Alomía RoblesHuánuco04/05/2020
5Universidad Nacional Hermilio ValdizánHuánuco04/05/2020
6Universidad Nacional del CallaoCallao04/05/2020
7Universidad Nacional del Centro del PerúJunín04/05/2020
8Universidad Nacional de TumbesTumbes04/05/2020
9Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de AmazonasAmazonas04/05/2020
10Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja Daniel Hernández MorilloHuancavelica05/05/2020
11Universidad Nacional Intercultural Fabiola Salazar Leguía de BaguaAmazonas18/05/2020
12Universidad Nacional Diego Quispe TitoCusco18/05/2020
13Universidad Nacional de HuancavelicaHuancavelica18/05/2020
14Universidad Nacional Amazónica de Madre De DiosMadre de Dios18/05/2020
15Universidad Nacional de MoqueguaMoquegua18/05/2020
16Universidad Nacional de FronteraPiura25/05/2020
17Universidad Nacional de JuliacaPuno25/05/2020
18Universidad Nacional Mayor de San MarcosLima01/06/2020
19Universidad Nacional de San Antonio Abad del CuscoCusco01/06/2020
20Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y ValleLima01/06/2020
21Universidad Nacional de IngenieríaLima01/06/2020
22Universidad Nacional de la Amazonía PeruanaLoreto01/06/2020
23Universidad Nacional de San Cristóbal de HuamangaAyacucho01/06/2020
24Universidad Nacional del SantaÁncash01/06/2020
25Universidad Nacional de JaénCajamarca01/06/2020
26Universidad Nacional de CañeteLima01/06/2020
27Universidad Nacional Autónoma Altoandina de TarmaJunín01/06/2020
28Universidad Nacional José María ArguedasApurímac01/06/2020
29Universidad Nacional Autónoma de HuantaAyacucho01/06/2020
30Universidad Nacional Jorge Basadre GrohmannTacna08/06/2020
31Universidad Nacional Autónoma de ChotaCajamarca08/06/2020
32Universidad Nacional Daniel Alcides CarriónPasco08/06/2020
33Universidad Nacional Intercultural de la Selva Central Juan Santos AtahualpaJunín10/06/2020
34Universidad Nacional Agraria de la SelvaHuánuco15/06/2020
35Universidad Nacional de TrujilloLa Libertad15/06/2020
36Universidad Nacional Intercultural de la AmazoníaUcayali15/06/2020
37Universidad Nacional Del AltiplanoPuno--/06/2020

Jorge Mori, titular de la Dirección General de Educación Superior Universitaria del Minedu, explicó a El Comercio que el sector ha intervenido para mitigar el impacto de la pandemia en dos ámbitos: la contención de la emergencia a través de dispositivos legales, y la construcción de capacidades institucionales en las universidades públicas. Esto último a fin de que se superen algunos inconvenientes detectados en el proceso de ‘virtualización’ de clases, como presupuestos insuficientes y problemas de conectividad, por lo que se ha dispuesto de hasta S/231 millones para que sean utilizados en actividades esenciales.

“Para el proceso de ‘virtualización’ hemos establecido los pasos a seguir: el número uno es la planificación académica, ya que las universidades deben identificar primero aquellos cursos que pueden darse de forma no presencial. Los que no se pueden, porque tienen contenidos prácticos, en laboratorios o con trabajos de campo, deberían pasar al siguiente ciclo [2020-2] o incluso a un tercero, que podría darse en el verano del 2021. Toda esta información debe ser remitida por las casas de estudios a la , con quienes tenemos una buena articulación”, precisó Mori.

Según la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), hasta el momento 91 universidades del país (63% del total) han entregado estos datos mediante los formatos de adaptación requeridos. En tanto, 51 instituciones (35%) no cumplieron con la disposición, y 2 (1%) han solicitado una prórroga para hacerlo.

Pero el dato más llamativo es la cantidad de denuncias presentadas por los estudiantes ante la Sunedu durante el estado de emergencia: 1.290, de las cuales un 66% ya fue atendida por la entidad supervisora. Asimismo, del total de denuncias, el 92% se realizaron contra universidades privadas por problemas en el acceso al servicio de educación virtual, la falta de información para la prestación del servicio, la capacitación de docentes para el dictado de clases no presenciales, la pertinencia del servicio virtual para las clases prácticas, y la capacidad de la universidad para brindar un servicio virtual de calidad.

Desafíos en las privadas

Andrea también interactúa con una pantalla para culminar su carrera. Está en el último ciclo en la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), e ingresa a la plataforma Zoom desde su computadora para recibir las asesorías de la tesis que está elaborando. En su caso, al igual que otros 3.854 estudiantes, la universidad le ha entregado un router para que pueda conectarse a Internet, aunque –dice– la mayor dificultad que enfrentan sus compañeros es el pago de pensiones.

La Federación de Estudiantes de la PUCP (Fepuc) emitió días atrás un pronunciamiento en el que exigen a las autoridades universitarias una “transparencia total” con las cuentas. Señalaron que, “en un contexto donde la población universal de estudiantes y sus familias se ha visto afectado”, se requiere una ayuda económica integral y no sectorizada. En esa línea, consideraron que una reducción del 30% por crédito educativo sería significativa y beneficiaría a todos sin excepción.

Cristina del Mastro, vicerrectora académica de la PUCP, explicó a este Diario que la institución ha invertido cerca de S/4,5 millones para implementar las clases virtuales, además de haber programado una gran cantidad de cursos bajo la modalidad no presencial (86% del total en pregrado, y 90% en posgrado). No obstante, agregó que la pandemia ha tenido un impacto considerable en la universidad, debido a que el 13% del alumnado se ha retirado por motivos económicos o de salud.

Una imagen cotidiana en el campus de la PUCP que hoy parece lejana. La universidad prevé culminar el año académico 2020, bajo la modalidad no presencial, el 26 de diciembre próximo. (GEC)
Una imagen cotidiana en el campus de la PUCP que hoy parece lejana. La universidad prevé culminar el año académico 2020, bajo la modalidad no presencial, el 26 de diciembre próximo. (GEC)

“Nos hemos asegurado de que todas las clases se desarrollen en videoconferencias simultáneas y durante los horarios previstos. [El alumnado puede] interactuar con sus profesores, desarrollar actividades grupales, y acceder a recursos audiovisuales y textos. En ese sentido, creo que hay una calidad de la modalidad [virtual] asegurada. En el tema de los costos ha habido una especial preocupación por la situación que están viviendo los estudiantes, y es primordial ayudarlos a ellos como a sus familias", dijo.

Sobre el apoyo económico, la PUCP informó que se ha canalizado S/7,5 millones “en reclasificaciones, becas y financiamientos” para 1.770 alumnos. “Cuatro de cada cinco estudiantes que han presentado su solicitud han visto disminuidas sus pensiones. En algunas situaciones se han brindado becas completas, considerando a las familias afectadas y a quienes han perdido a sus padres. Tenemos nueve escalas de pago, que van desde 200 hasta 1000 soles por crédito, y lo tradicional en nuestro sistema es la atención solidaria. Todo esto nos está llevando a tener un impacto muy duro, con una caída de ingresos de más del 30%”, concluyó Del Mastro.

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Las públicas, un reto mayor

Pero la universidad pública no solo enfrenta desafíos presupuestales o de logística, sino a la propia pandemia. Esta semana se conoció que 14 docentes y 5 trabajadores administrativos de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), ubicada en Iquitos (Loreto), fallecieron a causa del nuevo . Una de las víctimas mortales fue el profesor Hjalmar Víctor Ramírez Gatica, quien era catedrático de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades.

Su hermano Douglas contó a este Diario que el docente murió por complicaciones respiratorias durante la madrugada del domingo 17, luego de haber sido trasladado al Hospital Regional de Loreto. “Perdió la vida sufriendo porque no podía respirar. La situación de mi familia es crítica; nuestra madre falleció unos días antes e hicimos un gasto enorme para enterrarla. Ahora con el sepelio de Víctor nos hemos quedado sin un sol. Felizmente sus compañeros de trabajo y algunos de sus alumnos nos han apoyado, pero la UNAP solo nos ha dado una palmadita en la espalda”, dijo.

Hjalmar Víctor Ramírez Gatica era catedrático de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, en Iquitos (Loreto). Murió el fin de semana por complicaciones respiratorias. (Foto: Archivo familiar)
Hjalmar Víctor Ramírez Gatica era catedrático de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, en Iquitos (Loreto). Murió el fin de semana por complicaciones respiratorias. (Foto: Archivo familiar)

Heiter Valderrama, rector de la UNAP, explicó que la institución no cuenta con presupuesto adicional para ese tipo de apoyos económicos, pero ya la declararon en emergencia para realizar compras y ayudar a su personal con balones de oxígeno, pastillas y medicamentos, además de adquirir equipos de bioseguridad para los trabajadores de mantenimiento, transporte y seguridad que siguen cumpliendo sus labores.

“El impacto en nuestra universidad es total. Gente con la conversé ayer, hoy ya no está. Debido a la situación sanitaria, hemos postergado el inicio del ciclo virtual hasta la primera semana de junio. Ya estamos diseñando las herramientas y capacitando a los docentes en el uso de la plataforma. También hemos evaluado qué cursos prácticos no podrán ‘virtualizarse’ y con cuántos alumnos contamos, ya que de los 8.000 que se matriculan regularmente, hoy solo tenemos 4.000. Se ha reducido dramáticamente el alumnado y los ingresos econñomicos”, indicó.

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Junio también es el mes elegido por las autoridades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) para el inicio del ciclo académico 2020-1. El rector Orestes Cachay dijo a El Comercio que, a la fecha, se han matriculado 22.000 estudiantes para el curso que empezará el lunes 1, pese a que inicialmente se había programado para marzo. Ante la situación, han capacitado a 7.000 catedráticos para el dictado de clases a través de plataformas digitales, y han formado un equipo técnico para que supervise la calidad de las lecciones.

Cachay explicó que la UNMSM también evalúa invertir unos S/2 millones en la compra de cientos de chips con acceso a Internet para distribuir entre los alumnos que tienen dificultades de conectividad: “Esto responde a que estamos ‘virtualizando’ casi un 90% de la oferta académica. Son más de 6.000 cursos que se dictarán de forma no presencial hasta setiembre. Inmediatamente después iniciaremos el ciclo 2020-2, que terminará en febrero del 2021, fecha en la que esperamos se pueda regresar a las aulas”.

Sobre el examen de admisión suspendido en marzo, el rector de San Marcos comentó que el Consejo Directivo ya analiza las alternativas para realizarlo de manera virtual.

(Foto: UNMSM)
(Foto: UNMSM)

Posturas gremiales

Iván Rodríguez Chávez, presidente de la Asociación de Universidades del Perú (ASUP), que congrega a 75 instituciones públicas y privadas, señaló que no se pueden considerar reducciones de pensiones de hasta el 50% en todas las casas de estudios porque tienen realidades diferentes.

“Estamos migrando a la virtualidad porque es la única alternativa para la continuidad de los estudios, pero no sabemos hasta cuándo. En esa incertidumbre, tampoco podemos descuidar gastos regulares como el cuidado de la infraestructura. Si las clases presenciales se restituyen en agosto, debemos estar listos para recibir a los alumnos. Entendemos la situación de crisis, pero los cobros son justificados y dependerá de cada universidad, basada en su autonomía, hacer los descuentos que crean pertinentes”, agregó Rodríguez.

Para Marco Apaza, representante de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP), que reúne a 300 gremios estudiantiles del país, la situación en las universidades peruanas requieren una intervención más firme por parte del Minedu y del Estado, a fin de atender los problemas económicos de los alumnos.

“El gran problema es que la educación virtual no alcanza a todos. Las clases no presenciales evidencian la falta de capacitación de los docentes, mientras se continúan emitiendo boletas de pago sin tomar en cuenta estas consideraciones. En el caso de las universidades privadas, exigimos una reducción significativa de las pensiones de entre el 30% y el 50%; y en el caso de las públicas, que se exoneren los pagos adicionales y de matrícula. Hay alumnos para quienes incluso S/10 significa una gran diferencia en su economía familiar, sobre todo en tiempos de pandemia”, dijo.

Aún es incierto el inicio de labores académicas en la Universidad Nacional del Altiplano, en Puno. Solo han informado que se dará en el mes de junio.
Aún es incierto el inicio de labores académicas en la Universidad Nacional del Altiplano, en Puno. Solo han informado que se dará en el mes de junio.