Néstor no presenta secuelas neurológicas luego del tratamiento especializado e intensivo de seis meses que recibió en el hospital Guillermo Almenara, detalló Ernesto Baigorria Ferradas, jefe del Servicio de Clínica Pediátrica de Essalud.
Néstor no presenta secuelas neurológicas luego del tratamiento especializado e intensivo de seis meses que recibió en el hospital Guillermo Almenara, detalló Ernesto Baigorria Ferradas, jefe del Servicio de Clínica Pediátrica de Essalud.
Redacción EC

informó que médicos especialistas del Hospital Guillermo Almenara le salvaron la vida a un menor de 12 años que fue diagnosticado con meningoencefalitis, a causa de la peligrosa ameba llamada ‘comecerebros’.

Él contrajo el parásito en una piscina contaminada de Santa Eulalia durante un paseo de su centro educativo, en agosto del año pasado, como parte de un programa de visitas escolares.

Néstor no presenta secuelas neurológicas luego del tratamiento especializado e intensivo de seis meses que recibió en el hospital Guillermo Almenara,  detalló Ernesto Baigorria Ferradas, jefe del Servicio de Clínica Pediátrica de Essalud.

Actualmente, el menor cursa el segundo año de secundaria y ha retomado sus labores escolares con normalidad, acudiendo una vez al mes al hospital para sus controles por consulta externa.

“El tratamiento del menor fue exitoso gracias al diagnóstico y tratamiento precoz del personal de Clínica Pediátrica del Hospital Guillermo Almenara. Apenas ingresó le realizaron una punción lumbar y se llevó el líquido céfalo raquídeo al Instituto de Enfermedades Infecciosas y Tropicales Alexander Von Humboldt”, precisó el especialista.

Destacó que las muestras analizadas confirmaron la presencia de la ameba en el cerebro- pero de un tipo especial y no conocido a la fecha en el país- e inmediatamente recibió el tratamiento adecuado con medicamentos amebicidas.

Baigorria informó que este peligroso parásito ‘comecerebros’ tiene un 97% de mortalidad y se introduce al cuerpo humano a través de la nariz, y por las mucosas asciende al cerebro, produciendo náuseas, fiebre alta, dolor de cabeza y contracturas de los músculos.

Al respecto, el especialista recomendó a los padres de familia que verifiquen que las piscinas donde se bañan sus hijos cuenten con un sistema de recirculación del agua y, sobre todo, que tengan controles correspondientes de salubridad.

También indicó que no deben bañarse en aguas estancadas, teniendo mayor cuidado en época de verano y zonas de altos grados de calor.