A través de Facebook, José Carrión Cabrera denunció haber sido víctima de discriminación por parte del gerente general del restaurante. (Foto: Rolly Reyna/GEC)
A través de Facebook, José Carrión Cabrera denunció haber sido víctima de discriminación por parte del gerente general del restaurante. (Foto: Rolly Reyna/GEC)
Juan Lara Vásquez

La cadena de restaurante La Panka cerró el fin de semana su local de la de , tras la denuncia del cliente José Carrión Cabrera de haber sido víctima de discriminación y malos tratos.

La Panka es una de las cadenas de restaurantes que funciona en el complejo del Boulevard Bordemar, construido sobre la playa Las Cascadas en la Costa Verde. Pero, ¿cómo llegaron estos locales a operar sobre un espacio destinado a bañistas?

–Autoridad invisible–

El Plan Maestro de la Costa Verde, desarrollado en 1995 por la Autoridad del Proyecto Costa Verde (APCV), señalaba que la zona de playa a lo largo del litoral costero debía ser una zona de recreación y deporte. El documento disponía que los únicos espacios para comercio deberían estar ubicados sobre la base de los espigones.

“Todas las construcciones que están ahí (en Bordemar) van en contra de lo dispuesto para la Costa Verde. El resto debía ser zona libre para que los bañistas disfruten de la playa sin estructuras que afecten su acceso ni visión”, explica el arquitecto Rodolfo Castillo, encargado de desarrollar el Plan Maestro de la APCV.

Castillo señala que las construcciones comerciales debían ser de material ligero para ser desocupados de ser requerido. “Esto no sucede ahora. Los locales son de concreto armado para que las muevan nunca”, criticó.

–Cesión de espacio–

En 1994, el exalcalde de Barranco, Carlos Gálvez, entregó la concesión de 10 mil metros cuadrados por 20 años a la empresa G.D. Group S.A. para la implementación del complejo deportivo 'Sport Point’ sobre la playa Las Cascadas.

El proyecto, que recién fue inaugurado en el 2006, constaba de canchas deportivas y un gimnasio.

Durante la gestión de Martín del Pomar (2003-2006), la comuna distrital cede 4.700 metros cuadrados adicionales a la empresa World Enterteinment & Comunications S.A.C. (WEC S.A.C.).

“Lo que ahora es Bordemar tuvo permiso para áreas de deporte, pero tras el primer mandato de Mezarina cambia esta figura y permite la construcción de restaurantes. Este es un caso emblemático de las cosas mal hechas en la Costa Verde y la ausencia total de la autoridad principal”, señala el arquitecto Jorge Ruiz de Somorcurcio.

En ese mismo periodo, y mediante la Resolución de Alcaldía N° 054-2005-MDB, la Municipalidad de Barranco aprobó la cesión del contrato otorgado a G.D. Gropu S.A. a favor de WEC S.A.C.

Durante la gestión de Mezarina Tong entonces se cambió la zonificación de la playa Las Cascadas de zona de servicios a zona turística.

Para José Ayulo, exregidor de la comuna barranquina (2011-2014), aseguró que Mezarina no tenía la autoridad el cambio de zonificación. “Se dieron una serie de irregularidad porque este procedimiento debía ser realizado por parte de la APCV, pero no fue así”, indicó.

Los restaurantes en Bordemar ocupan el espacio destinado a la recreación de bañistas, según el Plan Maestro para la Costa Verde. (Foto: Rolly Reyna/GEC)
Los restaurantes en Bordemar ocupan el espacio destinado a la recreación de bañistas, según el Plan Maestro para la Costa Verde. (Foto: Rolly Reyna/GEC)

–Denuncia–

En la siguiente administración municipal, a cargo de Jessica Vargas Gómez (2011-2014), se acordó declarar nulo de oficio el cambio de zonificación realizado en la gestión de Mezarina por no contar con la certificación de la Autoridad de Proyecto Costa Verde. Ante esto, la concesionaria solicitó una medida cautelar.

En el 2014, el Trigésimo Tercer Juzgado Civil de Lima resolvió conceder la medida cautelar solicitada por WEC S.A.C. y dispuso que la Municipalidad de Barranco se abstenga de “realizar actos administrativos o materiales, que impidan la explotación de la concesión que tiene en la Playa Las Cascadas, y de los terceros a quienes la empresa haya otorgado sus derechos".

–Datos–

En el 2016, la Empresa Administradora del Peaje de Lima (Emape) prohibió la instalación de un aviso publicitario en el Boulevard Bordermar, que se intentó instalar sin contar con las autorizaciones correspondientes.