Dieciocho familias lo perdieron todo tras un incendio en la zona comercial de Cantagallo en el distrito del Rímac. Entre los damnificados hay varios niños y adultos mayores. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Dieciocho familias lo perdieron todo tras un incendio en la zona comercial de Cantagallo en el distrito del Rímac. Entre los damnificados hay varios niños y adultos mayores. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Yasmin Rosas

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El miércoles 2 de junio, un de grandes proporciones en el corazón del centro comercial Las Malvinas de , en el distrito del , dejó desprotegidas a 18 familias que desde hace más de una década viven en la zona. El siniestro fue calificado como de código tres (fuera de control) y lo atendieron unas nueve unidades, entre cisternas y ambulancias, del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.

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, la organización Techo Perú, junto al congresista del Partido Morado, Daniel Olivares, sumaron esfuerzos e iniciaron una campaña de recaudación con la finalidad de proveer de víveres, ropa, útiles escolares, artículos de limpieza y de protección personal, entre otros, a las 64 personas que lo perdieron todo.

“Esperamos recaudar S/8 mil con la finalidad de asegurar un mes completo de alimentos y productos de primera necesidad para las familias en las que hay muchos niños y adultos mayores. La campaña inició el miércoles y esperamos llegar a la meta este domingo 13 de junio, para empezar a repartir los productos durante la próxima semana ”, explica a El Comercio, Karina Sánchez, directora general de Techo Perú.

De acuerdo con los vecinos, el incendio empezó en una casa donde se estaba quemando ropa. El fuego se expandió rápidamente por las viviendas y locales aledaños construidos con madera, latas y material noble. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
De acuerdo con los vecinos, el incendio empezó en una casa donde se estaba quemando ropa. El fuego se expandió rápidamente por las viviendas y locales aledaños construidos con madera, latas y material noble. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Las 18 familias se han organizado en una olla común para preparar desayuno, almuerzo y cena. Temporalmente, la Municipalidad del Rímac les ha facilitado carpas para alojarse. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Las 18 familias se han organizado en una olla común para preparar desayuno, almuerzo y cena. Temporalmente, la Municipalidad del Rímac les ha facilitado carpas para alojarse. (Foto: Mario Zapata/ GEC)

Desde la organización, el apoyo a los damnificados se ha direccionado en tres etapas. La primera fue ayudarlos a conseguir sus documentos de identidad con la finalidad de evitar multas electorales y generarles mayores pérdidas económicas, la segunda se encarga de la entrega de alimentos e insumos de primera necesidad, y, la tercera buscará orientarlos y acompañarlos durante el proceso de reconstrucción.

Innumerables pérdidas

A pesar de que la zona donde ocurrió el siniestro está clasificada como un área comercial no apta para la construcción de casas, casi todos los damnificados habían repartido el espacio que poseían entre viviendas, talleres de costura, locales de ferretería o almacenes. Es por eso que, a la pérdida material de maquinaria y diversa mercadería, se le suma la impotencia de ver desaparecer años de trabajo y esfuerzo.

Ubaldina Acuña, por ejemplo, es una comerciante que vive desde hace 18 años en Cantagallo y ha perdido cerca de 300 mil soles en mercadería. “Todas mis cosas quedaron destruidas, toda mi mercadería se volvió chatarra, estoy devastada. Hasta ahora no puedo creer lo que me ha pasado”, dice la mujer que tenía su casa y almacén revestidos con machimbre.

Ubaldina Acuña (izq.) acompañada de su hija y sus nietas. En su vivienda-almacén vivían nueve personas. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Ubaldina Acuña (izq.) acompañada de su hija y sus nietas. En su vivienda-almacén vivían nueve personas. (Foto: Mario Zapata/ GEC)

Acuña cuenta con desesperación que también perdió una fuerte suma de dinero durante el incendio. “Pensé que mi casa era el lugar más seguro que podía existir, es por eso que allí guardé 150 mil soles. Eso iba a ser para construir una casa de cuatro pisos. Ahora no sé qué hacer porque todos los billetes se han destruido”, narra.

Otro damnificado que perdió todo fue Wilder Yauri, quien había instalado un taller-vivienda que compartía con su cuñado, esposa e hija desde hacía un año. En aquel espacio, el emprendedor tenía cinco máquinas y stock de mercadería con la que fabricaba mochilas, maletas y morrales, los cuales comercializaba en zonas cercanas. El hombre está desesperado porque tiene deudas en bancos y ha perdido toda la materia prima con la que hacía sus trabajos textiles.

Wilder Yauri tenía cinco máquinas dentro de su vivienda, que se ubicaba al costado de donde inició el siniestro. El joven emprendedor se había mudado hace un año a la zona comercial de Cantagallo. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Wilder Yauri tenía cinco máquinas dentro de su vivienda, que se ubicaba al costado de donde inició el siniestro. El joven emprendedor se había mudado hace un año a la zona comercial de Cantagallo. (Foto: Mario Zapata/ GEC)

Los Villazarate Canahuire, quiénes se dedican a la comercialización de mascarillas y protectores también han visto desaparecer sus máquinas cuyo valor oscila entre los 650 y 1.200 dólares. “Nosotros estábamos en Puno atendiendo a mi padre que tenía con problemas de salud. Mi casa estaba sola y cuando llegamos, vimos que ya no quedaba nada. Prácticamente, mis hijos y yo estamos sobreviviendo con la ropa que trajimos en las mochilas del viaje”, cuenta Martha Canahuire.

La familia Villazarate Canahuire también perdió dinero en el siniestro. La pareja de esposos guardaba entre 3 mil y 4 mil soles en efectivo destinados para la educación de sus hijos y mejoras en su vivienda. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
La familia Villazarate Canahuire también perdió dinero en el siniestro. La pareja de esposos guardaba entre 3 mil y 4 mil soles en efectivo destinados para la educación de sus hijos y mejoras en su vivienda. (Foto: Mario Zapata/ GEC)

Mientras que Claudia Huamán, además de electrodomésticos, muebles del hogar y ropa ha perdido una herramienta esencial para poder movilizarse libremente. La mujer detalla que el fuego consumió una de las prótesis ortopédicas que usa en el pie derecho.

“Con mucho esfuerzo mi familia había comprado una nueva prótesis y esa se quedó en la casa y fue consumida por el fuego. Sinceramente, estoy desesperada porque la que uso está rompiéndose y sin ella no puedo trabajar. El Seguro Social se demora años para entregar una y yo tengo que seguir generando ingresos”, dice Claudia, quien ha laborado como trabajadora de limpieza pública y del hogar para apoyar económicamente a su hija.

Además de cosas materiales, Claudia Huamán ha perdido una de las prótesis ortopédicas que usa en el pie derecho. Ella se dedica al comercio ambulatorio de artículos de cocina. (Foto: Mario Zapata/ GEC)
Además de cosas materiales, Claudia Huamán ha perdido una de las prótesis ortopédicas que usa en el pie derecho. Ella se dedica al comercio ambulatorio de artículos de cocina. (Foto: Mario Zapata/ GEC)

Por el momento, el grupo está viviendo en carpas otorgadas por la Municipalidad del Rímac y, para alimentarse, se ha organizado una olla común en la que se preparan alimentos tres veces al día. “Es una situación muy difícil y estamos angustiados, prácticamente nos hemos quedado en la calle y nos preocupa mucho la situación de los niños y de los adultos mayores. Esperamos construir nuestras casas lo más pronto posible”, acota Brisa Evaristo, la representante de los damnificados.

Recaudación

Como señaló la directora general de Techo Perú, Karina Sánchez, la meta es conseguir S/8 mil soles para comprar alimentos, productos de aseo, limpieza, entre otros, para atender las necesidades primarias de estas familias durante un mes. Las donaciones se pueden hacer a través de los siguientes canales:

  • Yape con el número 982810239
  • Cuenta BCP Soles: 1941961878047 / CCI: 00219400196187804792
  • Cuenta Interbank Soles: 1423000341682 / CCI: 00314200300034168270
  • Cuenta Scotiabank Soles: 0002388898 / CCI:0091700000023888982
  • A través de la página de Techo Perú ()
  • Las personas que viven en el extranjero pueden donar a través del portal de Joinnus (

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