Según los médicos, Rodrigo siempre estuvo despierto durante el tratamiento y no presentó infecciones. Ayer, su padre, Alejandro Pachas, volvió a tenerlo en sus brazos. (Alessandro Currarino / GEC)
Según los médicos, Rodrigo siempre estuvo despierto durante el tratamiento y no presentó infecciones. Ayer, su padre, Alejandro Pachas, volvió a tenerlo en sus brazos. (Alessandro Currarino / GEC)
Claudia Sovero Delgado

El día de la tragedia en (VES), los brazos de su madre, María Ambrosio Navarrete, lo protegieron. El pequeño Rodrigo, de 8 meses, quedó con el 15% del cuerpo quemado, pero sobrevivió a la deflagración causada por la fuga de GLP de un camión-cisterna. En cambio, su mamá y su hermano mayor, que fueron alcanzados por las llamas, fallecieron.

El mismo 23 de enero, Rodrigo fue llevado en una ambulancia desde el hospital de Villa El Salvador hasta el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña, junto a otros dos menores. Tras 25 días de estar internado y recibir un tratamiento especializado, ayer fue dado de alta. Según los médicos, es el primero de los pequeños atendidos en el establecimiento que logra una recuperación satisfactoria. Su caso es un símbolo de esperanza para las otras familias que tienen hospitalizados a sus seres queridos.

Según el padre de Rodrigo, Alejandro Pachas, quien el día de la tragedia no estaba en su casa, tenerlo de nuevo en sus brazos lo ayudará a superar este traumático episodio. “Mi esposa y mi hijo mayor fallecieron, ahora Rodrigo es el rey de mi vida”, dice Pachas, mientras juega con él.

Durante este difícil trance, además de las medicinas y el tratamiento que les brindó el Ministerio de Salud, la familia ha recibido donaciones de personas anónimas. “Gente que yo no conocía me llamaba para preguntar qué necesitábamos. Eso y ver a mi hijo feliz me dejan tranquilo”, cuenta Pachas.

—Intervención médica—

La doctora Marga Gallupe, jefa de Servicios de Cirugía Plástica y Quemados del INSN de Breña, fue quien atendió al pequeño desde el primer día junto a un equipo interdisciplinario.

Jorge Jáuregui, director del hospital, junto a la doctora Marga Gallupe. (Alessandro Currarino / GEC)
Jorge Jáuregui, director del hospital, junto a la doctora Marga Gallupe. (Alessandro Currarino / GEC)

Ella informa que, pese a su corta edad, Rodrigo ha reaccionado de manera favorable a todo el tratamiento. El bebe presentaba quemaduras de segundo grado en las extremidades superiores y de tercer grado en las inferiores.

“Se le han realizado tres intervenciones quirúrgicas. A la semana que entró se removió la piel comprometida de brazos y piernas. En esa ocasión, se le puso piel de cerdo. En las siguientes dos cirugías, se le colocó injerto de su propia piel, las cuales se regeneraron en siete días, porque son capas muy delgadas”, explica.

La vida de Rodrigo está fuera de peligro aunque su rehabilitación total tardará dos años. A partir de ahora debe acudir al hospital cada cuatro o cinco días para que los médicos evalúen las cicatrices y así prevenir que no aparezcan heridas en la piel.

SEPA MÁS

  • Uno de los menores internados, de 7 años, se encuentra en cuidados intensivos desde el 23 de enero.
  • Otro, de 2 años y medio, tenía el 30% de su superficie corporal quemada, pero esta ya fue cubierta al 100% con injertos.