Sam Mendes realiza un meticuloso tributo a los soldados desconocidos de la Primera Guerra Mundial. (Foto: Difusión)
Sam Mendes realiza un meticuloso tributo a los soldados desconocidos de la Primera Guerra Mundial. (Foto: Difusión)
Juan Luis  Del Campo

Hay un debate en el corazón de Hollywood sobre qué es el cine. Una discusión propiciada por la estrella ascendente de los servicios como streaming como , Amazon Prime Video y AppleTV+ y sus alianzas con realizadores de renombre para crear películas de extraordinaria calidad que pueden ser vistas en computadoras, televisores e incluso smartphones, dejando de lado a las tradicionales salas de cine; hasta hace poco las columnas vertebrales de la industria. “puede ser tomada como una respuesta de los tradicionalistas en Hollywood y un recordatorio de la persistente importancia de la pantalla grande, puesto que verla de cualquier otra manera malograría su experiencia.

Dirigida por Sam Mendes (“Skyfall”, “American Beauty”), la cinta está ambientada en el Frente Occidental durante el penúltimo año de la Gran Guerra, donde las tropas alemanas y británicas se disputaban centímetro a centímetro el control de territorio francés. Sigue la historia de los cabos Will Schofield (George MacKay) y Tom Blake (Dean-Charles Chapman), quienes son encomendados la misión de viajar por kilómetros de tierra enemiga para entregar órdenes vitales al coronel del Segundo Pelotón y evitar que este caiga en una trampa alemana. En el caso de Blake, los riesgos de fallar la misión son incluso mayores, ya que su hermano forma parte de la ofensiva que sería masacrada.

Si bien los protagonistas son dos, la cámara se convierte en un tercer participante de la historia. En un verdadero logro tecnológico y de la industria del cine, Mendes y su director de fotografía Roger Deakins (“Skyfall”, “No Country for Old Men”) logran crear la ilusión de que las casi dos horas de la película fueron hechas en una sola toma.

No es una técnica nueva, películas como "Rope" de Alfred Hitchcock en 1948 y, más recientemente, "Birdman" (2014) de Alejandro G. Iñarritu han utilizado este tipo de tomas, escondiendo los cortes inteligentemente detrás de objetos o en áreas oscuras, con resultados impresionantes para los espectadores.

"1917" no es una excepción, y la cámara acompaña meticulosamente a los protagonistas por lentas escenas llenas de tensión en bunkers alemanes, así como frenéticas persecuciones por un poblado francés en llamas, llevando al espectador al medio de la acción.

Ayuda a vender esta ilusión el tenso silencio de la mayoría de las escenas, acompañadas en puntos esenciales por la banda sonora compuesta por Thomas Newman, colaborador habitual de Mendes. Tome por ejemplo la canción “Gehenna”, donde el compositor logra una sobria melodía y con un sutil tono de amenaza, reflejando perfectamente los sentimientos de los protagonistas en sus trayectos por las zanjas y la tierra de nadie. Es al final de esta canción que recién se eleva a un punto culminante, como presagiando un conflicto inmediato.

En una entrevista reciente, Mendes reveló que la cinematografía de la película tuvo como inspiración el ver a sus hijos jugar videojuegos en tercera persona como “Red Dead Redemption”, en los cuales la cámara siempre acompaña a los personajes. Mendes indudablemente logra su objetivo, ya que “1917” parece sacada de un videojuego, con todo lo bueno y malo que eso implica.

Benedict Cumberbatch es uno de los múltiples actores veteranos que aparecen en "1917". (Foto: Difusión)
Benedict Cumberbatch es uno de los múltiples actores veteranos que aparecen en "1917". (Foto: Difusión)

Y es que en su misión para mantener su maestría cinematográfica, se ha perdido oportunidades de ahondar más en las psiquis de los personajes a favor de presentar un indudablemente asombroso espectáculo, y al final de la cinta poco conocemos sobre quienes hemos acompañado por este trayecto. Lo cual es una pena, porque hay actores verdaderamente buenos en la cinta como Daniel Mays, Colin Firth, Pip Carter y Benedict Cumberbatch, quienes tienen fuertes, pero breves apariciones en momentos cruciales. La película no se apoya demasiado en el poder de sus actores estrellas, dejándole el camino libre para que sus jóvenes protagonistas Chapman y MacKay muestren sus dotes actorales.

De regreso al tema de Netflix y la experiencia que, en teoría, solo se puede obtener en una sala; Mendes dijo tras ganar el Globo de oro que : “Depende de los cineastas hacer películas que necesiten ser vistas en una pantalla grande y hacer que la audiencia sienta que si no la ven en una pantalla grande, se perderán (algo)”.

Con “1917” Sam Mendes ha logrado un bello tributo a los combatientes de la Primera Guerra Mundial, incluyendo a su abuelo Alfred Mendes, a quien está dedicada la cinta. Con dos Globos de Oro (Mejor película y Mejor director), así como 10 nominaciones al Oscar, Mendes también ha hecho un tributo al cine tradicional, el de las salas oscuras y las grandes pantallas, ya que mientras sigan existiendo como esta serán necesarias las salas de cine. Esta película no se puede, o mejor dicho no se debe, ver en Netflix.

“1917” se estrena este 23 de enero en la cartelera local.

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