El profesor Orlando Reyes Julca (derecha) es el encargado de dictar las clases, con el apoyo de Rodrigo Miranda (izquierda), encargado de comunicaciones de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash.
El profesor Orlando Reyes Julca (derecha) es el encargado de dictar las clases, con el apoyo de Rodrigo Miranda (izquierda), encargado de comunicaciones de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash.
Juan Carlos Fangacio Arakaki

Solo la primera clase, del pasado jueves 3 de setiembre, ha conseguido 180.000 reproducciones, 20.000 ‘likes’ y 36.000 comentarios. Pero esa es solo una forma de medir el enorme éxito del primer Curso Online Gratuito de Quechua Ancashino, que organiza la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash (DDC Áncash), a través de su cuenta de . Porque cuando uno lee las reacciones de los participantes, entiende que el entusiasmo es auténtico y mucho mayor.

¿Cómo es que unas lecciones de quechua lograron hacerse virales y despertar el interés por una de las lenguas originarias de nuestro país? Hay varios responsables detrás. El más visible, por supuesto, es el profesor Orlando Reyes Julca, encargado de dictar las clases. Egresado de la carrera de Lengua y Literatura de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam), y con el grado de magister, Reyes Julca es un docente de 38 años que domina el quechua desde muy temprana edad.

"Yo soy el menor de cuatro hermanos, hijos de padres son bilingües. Nosotros aprendimos también ambas lenguas –cuenta Reyes–. “Y aunque en el colegio, quizá por desconocimiento, los profesores me decían que solo hablara castellano, yo siempre llegaba hablando más en quechua. Te decían quechuero, motoso, indio, cholo, pero yo persistía. Para mí familia también era una sorpresa eso”.

Aunque nació, creció y vive en la ciudad de Huaraz, Reyes Julca explica que la cercanía con poblados rurales hace que el quechua se difunda de forma natural. Cuando comenzó sus estudios universitarios, empezó a utilizar el conocimiento aprendido sobre el español. “A medida que iba conociendo la gramática en lengua castellana, lo iba aplicado al quechua también, para conocerlo mejor. Dentro del currículo solo había dos cursos, Quechua I y Quechua II; y sí me ayudo, pero no fue suficiente. Yo quería especializarme”.

Es así que, por cuenta propia, buscó textos especializados, investigaciones. “Soy una construcción más de la experiencia”, afirma el docente, que lamenta, sin embargo, que no exista un reconocimiento oficial para los profesores de lenguas originarias. “Ninguna institución te da un título de quechua. Hay un reconocimiento social, pero no institucional. Para los profesores de lenguas indígenas no existe esa oportunidad”, agrega. Un vacío enorme a tomar en cuenta.

ADAPTARSE A ESTOS TIEMPOS

Pese a esas limitaciones formales, Reyes fue tocando puertas de diferentes instituciones. En el por entonces llamado Instituto Nacional de Cultura de Áncash (hoy DDC Áncash), el profesor propuso dictar quechua, algo que sorprendentemente no existía. “Había talleres de inglés, marinera, guitarra, pero no de nuestro idioma. Felizmente mi idea fue acogida. En el 2005 éramos el único INC a nivel nacional con taller de quechua”, explica.

A partir de entonces, ha dictado clases a diversas instituciones. Y hoy, con la pandemia como contexto, ha tenido que adaptarse a la virtualidad. “Ha sido un reto. Creo que cuando uno vive un escenario de tranquilidad quizá no siente la necesidad de usar algunas herramientas. Pero de pronto uno tiene que ingeniárselas, ver cómo puede ser más efectiva su enseñanza”, señala.

Y en este curso online gratuito uno puede comprobar su diversidad de recursos. Con el apoyo de Rodrigo Miranda, encargado de las Comunicaciones de la DDC Áncash, las clases discurren con una sorprendente dinámica, que invitan a la participación de los miles de asistentes. “Suelo buscar cursos en línea, tutoriales en YouTube, o intercambio información con colega. Lo importante es la curiosidad. Ahorita, por ejemplo, ya estoy pensando en qué voy a hacer este jueves”, comenta entre risas.

Las clases de quechua online se transmiten en el Facebook de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash.
Las clases de quechua online se transmiten en el Facebook de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash.

CÓMO SE GESTÓ

El proyecto de dictar unas clases gratuitas a través del Facebook fue de Karina Cochachin, especialista en Interculturalidad del DDC Áncash. “Siempre hemos realizado cursos presenciales, tanto al público en general, como a grupos específicos: el Poder Judicial, el Banco de la Nación, Reniec, etc.”, comenta la funcionaria.

“Pero cuando empezamos a planificar el curso, no pensamos que iba a tener este resultado –agrega Cochachin–. Lanzamos la convocatoria con poco tiempo de anticipación, cuatro o cinco días antes del curso, pero la acogida desde el primer día fue sorprendente”. Tan buena ha sido la recepción que, según cuenta Cochachin, la Dirección de Lenguas Indígenas del Ministerio de Cultura los quiere tomar como modelo para realizar un curso similar. Incluso les ha solicitado ejemplos de sus sílabos y del plan para las clases.

Marcela Olivas Weston, jefa de la DDC Áncash, destaca además que entre los participantes del curso virtual haya un buen número de extranjeros, de países como Ecuador, Colombia, Argentina o España. “Nuestra lengua se está universalizando, hay mucho interés en el mundo, y podemos comprobarlo por los mensajes que hemos leído. Eso refuerza nuestra identidad y debe llenarnos de orgullo”, afirma.

El curso se dicta todos los jueves, a partir de las 7 p.m. Serán cuatro meses de clases.
El curso se dicta todos los jueves, a partir de las 7 p.m. Serán cuatro meses de clases.

EL VALOR DE UNA LENGUA

Aunque el contenido del curso se centra en el quechua ancashino, que tiene particularidades que lo diferencias de otras variantes como la ayacuchana o la cusqueña, el profesor Reyes Julca suele hacer las precisiones necesarias en sus clases para lograr tener una comprensión general del idioma, con toda su riqueza.

¿Hay algún rasgo que lo haga una lengua especial? Para el docente, es quizá su sentido de cortesía: “El quechua es una lengua muy suave. En su estructura se refleja el pensamiento del hombre y la mujer andina. El sufijo –lla, por ejemplo. Es un marcador de cortesía incluso mejor que la expresión ‘por favor’. Se usa para decir las cosas con mucha humildad: aywalla, kushikullaa. Por eso cuando el hombre del campo llega a un lugar y se saca su sombrerito y agacha la cabeza, no lo hace por sentirse menos. Es por el respeto que muestra, para establecer una relación horizontal. Y ese –lla lo ayuda a mostrarse de una manera sencilla, cariñosa”.

El dato

  • El Curso Online Gratuito de Quechua Ancashino se dicta vía Facebook Live, todos los jueves de 7 p.m. a 8 p.m. Todas las clases, además, permanecen grabadas y archivadas.
  • Para seguir el curso visite, que durará 4 meses, visite


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