Historiador Héctor López Martínez, autor de "La expedición libertadora del Perú", libro editado por el Instituto de Estudios Histórico-Marítimos, con el auspicio de la Marina de Guerra del Perú. FOTO DANTE PIAGGIO / Archivo EL COMERCIO
Historiador Héctor López Martínez, autor de "La expedición libertadora del Perú", libro editado por el Instituto de Estudios Histórico-Marítimos, con el auspicio de la Marina de Guerra del Perú. FOTO DANTE PIAGGIO / Archivo EL COMERCIO
Jorge Paredes Laos

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El historiador acaba de publicar “La expedición libertadora del Perú”, un libro de divulgación auspiciado por el Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú y la Marina de Guerra del Perú y que ahonda en la formación, consolidación y puesta en marcha del proyecto continental de San Martín para independizar a América del Sur del imperio español. Un volumen que tiene la cualidad de contextualizar este periodo de nuestra historia como consecuencia de los grandes cambios suscitados en Europa, desde fines del siglo XVIII con la crisis de la monarquía española y el ascenso de Napoleón.

Conversamos con el autor, quien destaca una serie de personajes y acontecimientos que hicieron posible que en estos días celebremos el bicentenario de nuestra república.

Los antecedentes

Buena parte del libro está centrada en el período previo al inicio de la campaña libertadora, ¿por qué es importante situar la independencia en el contexto europeo?

Este es un libro de difusión, que pretende llegar al gran público, por eso no tiene el aparato crítico, las notas de pie de página, etc. Pero, por otro lado, he procurado que tenga la mejor bibliografía y los antecedentes, entonces este tema tiene un punto de partida y ese está en Europa, en la descomposición del imperio español, cuando Carlos III, que fue un gran monarca e hizo cambios importantes en América, es sucedido por un incompetente como Carlos IV. Luego surge la presencia de Napoleón, quien quiere rehacer el mapa del mundo e invade España, en ese escenario se forman juntas liberales en España que tendrán repercusión en América. Ese es el inicio de nuestro proceso de independencia.

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Juntas que se replican en ciudades como Buenos Aires y La Paz…

Lo que ocurre es que en el virreinato del Perú se tiene a un virrey como Abascal, quien posee un temperamento y un fidelismo muy grande, entonces emplea toda la potencialidad que tenía a su alcance para tratar de frenar la creación de juntas y se gasta todo el dinero que tenía y lo que no también en las guerras del Alto Perú; eso va a debilitar mucho el virreinato del Perú y el comercio de Lima.

El libertador

¿Ahí aparece la figura de San Martín?

Claro, no se trata de hacer una biografía de San Martín, pero sin lugar a dudas es el gran personaje y lo que procuro es explicar algunas cosas: San Martín es un oficial de caballería en España y llega a teniente coronel después de la batalla de Bailén, donde tiene una participación muy honrosa. San Martín tenía un gran interés intelectual, leía mucho, era gran lector de Garcilaso, y quiso hacer una edición de los Comentarios reales, era un hombre que hablaba el francés correctamente, chapurreaba el inglés, era una persona con una gran cultura y cuando decide venir a América, en 1811, antes va a Londres y ahí, según el historiador argentino Rodolfo Terragno, él conoce el plan del general Thomas Maitland para capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar al Perú. La labor de San Martín en el ejército español, durante la guerra contra los franceses, fue la de preparar hombres, no solo un ejército regular sino también guerrillas, era un gran instructor. Es lo mismo que hará acá en América. Primero forma la base del ejército del Río de la Plata, el escuadrón Granaderos a Caballo, luego, cuando lo nombran intendente de Cuyo, demuestra que también sabe gobernar; y después crea el ejército de los andes. Era un hombre de un detallismo extraordinario. Sabía todas las necesidades de la tropa, lo que se conocerá luego como la logística, el armamento, el vestuario, la parte médica. Su éxito no fue una casualidad.

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Esto le sirvió obviamente para organizar la expedición libertadora al Perú

Quiero incidir en lo que dicen sus biógrafos, San Martín tiene un plan continental que consiste en las independencias de las Provincias Unidas del Río de la Plata, la independencia de Chile y la del Perú, porque unas están ligadas a las otras. Entonces, arma el ejército de los andes con el apoyo económico de las Provincias Unidas y cuando estas ya no pueden seguir apoyándolo consigue el apoyo económico de Bernardo O’Higgins, pero eso tiene un contexto, que a veces se ignora: la logia Lautaro. O’Higgins y San Martín son hermanos de la logia. Otro aspecto importante es la contratación de la oficialidad naval para todos los buques que forman la escuadra libertadora, el 99 por ciento eran europeos: ingleses, escoceses, irlandeses. El 50 % de la marinería también era europea y el otro 50 % chilena. Y ahí aparece otro personaje importante que es Lord Cochrane, que era un lord, pero con alma de pirata.

Portada del libro "La expedición libertadora del Perú", del historiador Héctor López Martínez.
Portada del libro "La expedición libertadora del Perú", del historiador Héctor López Martínez.

En el ingreso a Lima fue triunfó la estrategia sobre la guerra, San Martín de ganarse primero a los peruanos.

Eso es lo que se llama la guerra de zapa, cuando San Martin esta preparando el paso de los andes, “invade” Chile con proclamas, papeles, volantes, y con gran cantidad de espías, lo que hoy llamaríamos una guerra psicológica y acciones de inteligencia. En el libro pongo las instrucciones que da San Martín a dos de sus espías en Lima, el detallismo es impresionante: esto se tiene que hacer así, esto asá, etc. Esta guerra de zapa va a ser muy importante, de tal manera que cuando llega al Perú su presencia está más que anunciada. Eso de que viene a imponer la independencia no es cierto. Acá, en el Perú, ya hay mucha gente que tiene esa inquietud, y no te olvides que desde muy temprano ha habido una cantidad de rebeliones, entre las más importantes, la de Aguilar y Ubalde de 1805, en el Cusco; la de los hermanos Mateo y Remigio Silva en 1809, en Lima; la de Zela en 1811, en Tacna; la de Juan José Crespo y Castillo en 1812, en Huánuco; la gran rebelión de José y Mariano Angulo y Mateo Pumacahua, en 1814. El gran historiador César Pacheco Vélez demostró cómo en Lima se vivía desde 1805 en constante conspiración.

Ilustración: Víctor Aguilar
Ilustración: Víctor Aguilar

¿Qué otros problemas, tuvo que sortear la expedición libertadora?

Uno de los grandes problemas fue la epidemia de cólera del verano de 1821, que va a tener una importancia tremenda, pues mueren 1.400 soldados que ya habían participado en las batallas de Chile, en Chacabuco y Maipú; mueren entre 70 y 80 oficiales, casi todos del Río de la Plata, gente valiosa. Ese golpe fue tremendo. Esta epidemia también golpea terriblemente al ejército realista y a la población de Lima. Luego comienzan a actuar mucho las guerrillas, la gente se olvida la presencia del pueblo peruano. Fueron muy valiosas las guerrillas patriotas que van a estar en todas partes, en el sitio a Lima, con el cacique Ninavilca, en Tarma, en Huancayo, en Huanta, en Cangallo, en Parinacochas, en Cerro de Pasco, hay un movimiento grande. Luego, la expedición de Arenales a la sierra central que termina con la batalla de Cerro de Pasco.

La creación de la bandera

¿Qué destacas de la presencia de San Martín en el Perú?

La creación de la bandera. San Martín conoce de heráldica y crea la bandera, como lo explico en el libro, de acuerdo al diseño de la llamada Cruz de San Andrés, emblema muy añejo originario de la Casa de Borgoña. Otra cosa importante será la creación de la Biblioteca Nacional. El 6 de julio de 1821, cuando La Serna se va de Lima, la ciudad está cercada, no hay alimentos, la gente no tiene que comer. Cuando ya está acercándose a la muralla de Lima, San Martín manda sus arengas, le da mucha importancia a la mujer, hay una proclama a las limeñas que pongo en el libro. Ya en contacto con el cabildo de Lima, pide abrigos, frazadas, ponchos para sus tropas. Y termina con esta frase: “Los soldados de la patria no conocen el lujo, solamente la gloria”. San Martín negocia su ingreso, con mucho tacto, con el marqués Montemira y el arzobispo Bartolomé de las Heras, quien tenía mucho poder. Otra cosa importante es la gran cantidad de batallones negros que vienen al Perú, hay un apartado sobre eso. Acá también se formaron batallones de esclavos, a quienes se ofrece la libertad, pero se le presenta un problema a San Martín: las haciendas quedan abandonadas, no hay producción de alimentos; entonces tiene que formar partidas para volver a capturar a los pobres esclavos que había decidido liberar. Y, obviamente, está la proclamación de la independencia en Lima, la capital del virreinato más importante de América, esto tiene un gran impacto en España y Europa; es un paso importante que va a culminar Bolívar en Ayacucho.

Primera bandera republicana, creada por el general José de San Martín.
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Y luego viene el protectorado…

Si me permites destacar un hecho anterior. Cuando está terminando de preparar la expedición libertadora en Chile, San Martín recibió la orden de marchar a Buenos Aires con su ejército para defender a la junta de gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, pero él desobedece y dice que no desenvainará su espada en luchas fratricidas porque tiene una misión superior que es la independencia continental. Entonces, la junta de las Provincias Unidas le quita el mandato a él y toda su oficialidad, y se queda formalmente en el aire. En Rancagua, San Martín le comunica a su estado mayor la situación, y les dice a los oficiales que elijan un nuevo general en jefe. Entonces, los generales suscriben un acta, el acta de Rancagua, y deciden apoyarlo y continuar con la expedición libertadora. Ese éxito va a ser paradójicamente el talón de Aquiles de San Martín. En Chile lo nombran general en jefe del ejército chileno, pero su mandato sobre los hombres del Río de Plata, que era la base de su oficialidad, se queda sin sustento nacional.

El final

Por eso cuando pierde apoyo en el Perú, termina regresándose a Europa.

Claro, cuando todo marcha bien eso no se deja notar, pero cuando comienzan las cosas a ponerse mal, todo se complica. En Lima ocurren dos hechos negativos. El cabildo decide obsequiar medio millón de pesos en propiedades y dinero a los oficiales del Río de la Plata por su participación en la independencia y otro medio millón más es distribuido por San Martín, se forman listas y unos reciben más, otros menos. Uno de los grandes beneficiados fue O’Higgins que recibió dos haciendas en Cañete. Pero la imposibilidad de complacer a todos generó un malestar contra el libertador. Hubo un conato de asesinato en su contra y el final de la expedición libertadora es que él no pudo controlar a esa oficialidad que no dependía de un mandato nacional, sino de un pacto personal con él. San Martín lo reconoce muchos años después y dice que no lo pludo controlar, pues para eso hubiera tenido que mandar fusilar a buena cantidad de sus camaradas y eso no lo podía hacer. Otra cosa que le jugó en contra fue su terquedad en mantener la fórmula monárquica. No solo la planteó en la reunión de Punchauca, sino también en la Sociedad Patriótica, en la que fue combatida con mucha fuerza por los republicanos. Incluso, envía comisiones a Europa para buscar un príncipe para el Perú y otras a Chile y el Río de la Plata para que sondeen la posibilidad de crear gobiernos monárquicos, ninguna prosperó. Cuando se produjo la entrevista de Guayaquil no hubo mayores secretos. En realidad, se reunieron dos personajes: uno estaba rodeado de problemas y sin apoyo (San Martín), y otro tenía una estrella cada vez más ascendente (Bolívar). Lo último que quiero remarcar es la mala salud constante de San Martín. Tenía fuertes crisis de reumatismo y de gastralgia, una inflamación al estómago que le provocaba vómitos de sangre. Por eso, para controlar los dolores tomaba láudano, que, como sabes, es opio. En la batalla de Chacabuco, tenía la muñeca derecha hinchada por el reumatismo y nadie sabe cómo pudo sablear, pues el dolor debió ser espantoso. Su ascenso y caída fue rápida, pero el tramo iniciado por San Martín con la liberación del norte y la proclamación de Lima fue muy valioso. Miller y Necochea, dos oficiales suyos, comandaron la caballería patriota en la batalla de Junín en 1824.

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