Hora Zero 70: materiales para una nueva época.. (Taller Editorial La Balanza)
Hora Zero 70: materiales para una nueva época.. (Taller Editorial La Balanza)
José Carlos Yrigoyen

Son pocos los eventos literarios que están a la altura de su leyenda. El Movimiento Hora Zero es uno de ellos. Aquí hay épica: hace cincuenta años un anónimo puñado de muchachos, en su mayoría provincianos, sin contactos ni libros publicados, produjeron un verdadero sismo en el vetusto edificio de las letras nacionales, respaldados solo por sus poemas y una revista artesanal financiada con sus escasos ahorros. La aparición de “Hora Zero, materiales para una nueva época” en enero de 1970, debe contarse como uno de los eventos más violentos y contundentes entre los que la poesía peruana guarda en sus registros. Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz, los rostros más visibles del grupo, firmaron un intenso e indignado manifiesto titulado “Palabras urgentes” que era al mismo tiempo una declaración de intenciones (“proponemos una poesía viviente”) y un juicio sumario a toda la lírica anterior (“formas poéticas incipientes, débiles o arcaicas”). Consideraban justa su posición airada y destructiva, pues el legado que habían recibido “tenía dimensión de tragedia”.

Los críticos oficiales y los poetas del establishment pudieron ignorarlos y pasar a otra cosa. Pero no fue así: el desafío lanzado era demasiado agresivo y soberbio como para soportarlo sin inmutarse. De ser unos jóvenes desconocidos y marginales, los jóvenes de Hora Zero se convirtieron de un día para otro en potente foco de atracción para los periodistas, especialistas y sobre todo para los poetas atacados en sus textos, quienes respondieron cerrándoles todas las puertas, eliminando su obra de las currículas universitarias e invisibilizando los libros que publicaron en las tres décadas siguientes.

A pesar de esos denodados esfuerzos, la fulgurante fundación del Movimiento y sus revolucionarias consecuencias en la poesía posterior son hoy hitos incuestionables. Para conmemorar aquel estallido, el Taller La Balanza ha publicado “Hora Zero 70, materiales para una nueva época”, un sobre que contiene, entre otros rescates, una edición facsimilar de la revista inaugural y un cuadernillo compuesto por las numerosas entrevistas, reseñas y notas que se dedicaron a los poetas horazerianos y de otras corrientes en aquel periodo mágico en que la poesía novísima removió las estructuras que dictaminó como caducas y alzó en su lugar un torrente de voces originales.

La publicación de La Balanza -impecablemente editada- es una herramienta idónea para comprender la dimensión del escándalo y la insólita atención que Hora Zero provocó en su momento. En este hermoso proyecto han sido recogidos los extensos reportajes de prestigiosas revistas como “Oiga” o “Caretas” que se consagraron a desentrañar la rabia y la virulencia creativa que poseían a esos autoproclamados “creadores auténticos” y la imperiosa necesidad de los más destacados representantes de la prensa cultural por tomar partido frente a un fenómeno que no lograban comprender ni catalogar.

La actitud frontal y desenfadada de Pimentel, Ramírez Ruiz y sus compañeros era sin duda inédita en nuestro contexto y contribuyó para echar luz sobre ellos; pero está claro que eso por sí solo no explica el éxito y el interés que el Movimiento recabó contra todo pronóstico. Aunque Hora Zero destacó a primera vista por su subversiva estridencia, ello no quiere decir que su posición parricida resultara vacua ni que su labor dinamitadora no fuera a la vez propositiva. Sus militantes afirmaban que se les había “entregado una catástrofe para poetizarla” y así lo hicieron, mediante la formulación del poema integral, plataforma estética del Movimiento, que como ha afirmado Tulio Mora -uno de sus principales ideólogos-, constituye una apuesta innovadora por el reconocimiento de nuestra desgarrada pluralidad social. El poema integral fue un lúcido punto de partida para radicalizar la poesía de la experiencia que ya habían trabajado los poetas del sesenta, hallar nuevas voces y perfiles dentro de la esfera popular y disolver el yo lírico en el tráfago urbano de los mercados, los hoteles baratos, los bares de la periferia y el dramático canto de los desvalidos, los hambrientos y los atribulados, encarnado en poemas rotundos como “El lamento del sargento de Aguas Verdes”, “Acontecer de Cristóbal” o “Vía Férrea”.

Hora Zero nos enseñó que a veces gritar es necesario. Incluso obligatorio. Pero después de la ola expansiva del aullido nos asiste el deber de continuarla con una expresión esencial y revitalizadora. Si no, todo queda en mero disfuerzo autoindulgente.

Hora Zero 70: materiales para una nueva época.

Taller Editorial La Balanza, 2020.

Valoración: 4 estrellas de 5 posibles.