"Poco ortodoxa". (Foto: Netflix)
"Poco ortodoxa". (Foto: Netflix)
Patricia Castañeda Alva

La serie de Netflix “Poco ortodoxa” estuvo inspirado en un libro creado desde la desesperación y esperanza de Deborah Feldman, una estadounidense que vivía en una comunidad judía ultraortodoxa ubicada el barrio de Williamsburg, en Brooklyn (Nueva York). Feldman relató en una conferencia de prensa a la que asistió El Comercio cómo este libro se convirtió en su pase de libertad y garantía para poder mantener la tutela de su hijo pequeño. Como ocurre en muchos casos, la realidad suele superar la ficción.

Cuando te vas de la comunidad no tienes nada, la comunidad decide cuál es tu identidad”, dijo la autora durante una rueda de prensa vía Zoom en marco de la promoción de su libro, ahora traducido al español y catalán por Lumen.

Durante el conversatorio, la estadounidense relató su experiencia real al abandonar su familia en la comunidad jasídica Satmar, que surgió tras la Segunda Guerra Mundial, además, mencionó algunas diferencias entre el libro y lo que se vio en la serie original de Netflix.

HISTORIA REAL

Deborah Feldman vive ahora en Berlín con su hijo, en libertad. Sin embargo, para llegar hasta este libro tuvo un largo camino que inició desde adolescente a leer libros “prohibidos” para su comunidad como “Orgullo y prejuicio”, contó.

Según explicó, siempre se sintió diferente. “Nunca encajé en la comunidad ni siquiera de niña. Me lo hacían notar constantemente porque era hija de padres divorciados. Y para ellos era como artículo defectuoso”, comentó. Feldman había sido criada por sus abuelos, y un día vio leyendo libros prohibidos a su abuela, y ahí se dio cuenta que podía ser una mujer respetada y leer lo que estuviera prohibido en la intimidad. Estos libros, fueron su escape de la realidad.

Feldman mencionó que precisamente venir de una familia no tradicional le hizo cuestionarse. Su madre había abandonado la comunidad, esto le mostró que había vida después de Satmar. Algo que usualmente no es cuestionable para otras jóvenes de su edad.

Portada del libro de "Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots" en español. Foto: Instagram Deborah Feldman
Portada del libro de "Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots" en español. Foto: Instagram Deborah Feldman

Tras un matrimonio concertado, tuvo un bebe, sin embargo, nunca pudo sentirse completa en la relación ni con su entorno. Empezó ir a la Universidad en secreto y se intentó asesorar con varios abogados para poder huir con su hijo y que no se lo quitaran.

Visitó a varios abogados, incluso a una de que era judía y pensó que esta la entendería pero nadie le daba una luz de esperanza, al contrario, era juzgada por no aceptar su realidad.

Hasta que conoció a una que le dijo que la única estrategia para hacerlo era conseguir que la gente hablara de su caso “durante meses o años” y así empezó a escribir estas “memorias” antes de salir de la comunidad.

Lo escribí con mucha presión porque era la única puerta a la libertad. Este libro no es como otras memorias que escribes durante años o reflexionas sobre lo que estás escribiendo. No tenía ese tiempo. Lo necesitaba para poder ser libre”, narró.

El libro salió y su la misma comunidad ultraortodoxa quien sin querer ayudó con la publicidad. “Cuando hablé en televisión sobre esto crucé la línea y me convertí en el demonio, en alguien que estaba en la misma categoría de Hitler”, recordó la autora, pues en el libro narraba cómo la mujer “era impura durante la menstruación, además, “de la idea de que el cuerpo pertenece a la mujer es un sacrilegio”.

Ellos presionaron a periodistas que me entrevistaban, los acosaban. Intentaron boicotear el libro. Me llamaban loca, pero jamás negaron que todo lo que escribí en el libro no fuera real. Los medios de comunicación voltearon a ver al libro porque les llamó mucho la atención que hubiera tanto alboroto por parte de la comunidad”, contó.

“Allí la mujer no decide sobre lo que hace o siente, no determina lo que es. El cuerpo de las mujeres es propiedad pública”, ha contado Feldman, quien, según ha relatado recurrió a la publicación de su libro para lograr tener notoriedad y abandonar la comunidad, algo que en anteriores ocasiones, y en entornos alejados de la comunidad, le habían desaconsejado por imposible.

Además, ella era hija de un “matrimonio fracasado” en el que sus padres eran “artículos defectuosos”, por lo que ella fue concebida como “un recuerdo del error” a quien trataban como si no fuera de la comunidad. Precisamente, el lugar que ocupó para ellos, que la situaban “en el margen”, le llevó a hacerse preguntas, “desconectar de lo que los demás aceptan como algo normal” y buscar “una salida”.

EL VERDADERO RETO

Según explicó la escritora, huir fue lo más sencillo del proceso. Lo complicado vino después: “el sobrevivir”. Este periodo lo divide en dos partes: el estabilizarse económicamente y obtener una identidad.

Comentó que estuvo al borde de la indigencia en varias ocasiones y que mantenerse a ella y a su hijo, tuvo que vender sus óvulos. “Para una mujer sin educación y sin experiencia, no hay muchas oportunidades”, recordó. Una vez que logró estabilizarse, tuvo que encontrar su nueva identidad.

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#fondmemories #adifferenttime

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La comunidad siempre te ha definido, cuando no estás en ella no tienes familia, ni cultura, tú no eres una persona ni siquiera. Toma al menos 10 años para encajar en todos los ámbitos de la sociedad tras salir de la comunidad y tener las respuestas de varias preguntas”, comentó.

“Se siente como si la muerte fuera el único camino, pero yo tenía un niño, tenía que orientarlo, me daba fuerzas. Siento que mi hijo me ayudó a superar todo, fue mi bendición”, dijo.

La escritora comentó que para los hombres es más sencillo porque si se van pueden regresar. “Se van por crisis de fe, por un proceso intelectual y si quieren vuelven”, añadió.

Además, aseguró que la comunidad no permite que las mujeres abandonen porque son las que se ocupan de las tareas prácticas mientras los hombres estudian el Talmud, y cuando lo hacen las acosan a tal punto que solo ven la muerte (suicidio) como salida. Eso ha ocurrido en muchos casos que conoce.

Finalmente, sostiene que “Unorthodox” podría servir como oportunidad para un diálogo entre las diferentes comunidades judías. Con “Exodus”, que será publicado en febrero del 2012, continuará con su historia.

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