La escritora chilena habló con El Comercio sobre su más reciente novela, basada en hechos reales.
La escritora chilena habló con El Comercio sobre su más reciente novela, basada en hechos reales.
Enrique Planas

Dice el lugar común que la vida da muchas vueltas. Pero pocas vidas resultan tan circulares como la de Víctor Dalmau, joven médico republicano que sobrevive a la Guerra Civil Española y el campo de concentración francés, migra a Chile a bordo de un viejo barco fletado por el poeta Pablo Neruda y cree encontrar la tranquilidad en Chile, hasta que, 34 años después, estalla el golpe militar y vuelve todo a comenzar, la prisión y el posterior exilio. "Largo Pétalo de mar", la más reciente novela de la chilena , discurre como el relato de toda una vida, la del médico Dalmau y la de su esposa, la pianista Roser Bruguera.

Más de dos mil víctimas de la Guerra Civil española partieron de Paullaic, Francia, rumbo a Valparaíso, en busca de paz y libertad.
Más de dos mil víctimas de la Guerra Civil española partieron de Paullaic, Francia, rumbo a Valparaíso, en busca de paz y libertad.

La popular autora aclara que tan increíble historia no podía ser inventada, sino que se inspira en un amigo suyo, Víctor Pey, quien le contó su historia desde el exilio. "La odisea de esos dos mil refugiados españoles que vinieron en el barco Winnipeg a Chile es uno de esos eventos de la historia que se sostienen solos, verdaderas epopeyas, momentos casi mágicos a los que no hay nada que inventarle porque hay mucha documentación en España y en Chile. Ocurrió hace 80 años, y todavía hay gente viva que viajó en él. Era cuestión de informarse y seguir paso a paso cómo fue el viaje, por qué llegaron y que pasó con ellos después".

El Winnipeg en camino a Valparaíso. La imagen es de 1939.
El Winnipeg en camino a Valparaíso. La imagen es de 1939.

— ¿Cuán importante es para la memoria chilena la odisea del Winnipeg?
Fíjate que hoy día, haber llegado en el Winnipeg, es como un título de nobleza. Mucha gente dice que sus padres o sus abuelos llegaron en él, y no estamos seguros de que sea cierto (ríe). Pero me encanta que el nombre del barco y su odisea estén en el inconsciente colectivo. En Chile, hay muchos inmigrantes del Perú, de Ecuador, de Venezuela. Y empieza a haber un sentimiento de rechazo explotado políticamente. Pero aquél fue un grupo de gente recibida con los brazos abiertos en 1939, completamente incorporada a la sociedad. Si bien hubo oposición a su llegada por parte de la derecha y de la iglesia católica, el país los acogió. Y ellos le dieron al país mucho más de lo que recibieron. Muchos grandes artistas y científicos chilenos vinieron en el Winnipeg o fueron hijos de ellos.

"Largo Pétalo de Mar", la más reciente novela de Isabel Allende.
"Largo Pétalo de Mar", la más reciente novela de Isabel Allende.

— Esta novela es una enorme historia circular: salir de Europa tras la caída de la República para llegar a Chile, donde 30 años después se repetirá el triunfo del fascismo...
Claro, uno pensaría que es un truco literario. Pero esta historia está basada en un amigo mío, Víctor Pei, que acaba de morir a los 103 años, uno de los pasajeros del Winnipeg. Yo lo conocí cuando coincidimos en el exilio en Caracas, tras el golpe militar en Chile. Era su segundo exilio, por razones similares al del primero, cuando salió de Cataluña al final de la Guerra Civil. Lo curioso es que Víctor volvió a su país cuando murió Franco, en 1975, tras estar en el poder 40 años. Y encontró que no era ese el país que él había dejado. Todo había cambiado, ya no quedaba nadie. Era otro país, cauteloso, prudente, luego de tantos años de franquismo. Así que esperó a que cayera Pinochet y volviera la democracia a Chile para regresar a morir allí. Ese círculo que se cierra, ese largo periplo, no fue un invento mío, sino que verdaderamente ocurrió. Y no solo a Víctor, sino a mucha gente.

“Todo el movimiento feminista ataca a Pablo Neruda por su vida, que fue objetable, como pueden serlo las vidas de todos” dice la escritora.
“Todo el movimiento feminista ataca a Pablo Neruda por su vida, que fue objetable, como pueden serlo las vidas de todos” dice la escritora.

— Lo que sí son inventos son las formas en las que idealizamos la patria perdida ¿verdad?
Es cierto. Yo escribí “Mi país inventado”, una memoria sobre el Chile que yo me llevé en la memoria, pero desfigurado por los sentimientos, las creencias, los traumas. El Chile que reconstruí en mi imaginación y en mi memoria fue el del exilio, y después el de la inmigración, cuando me fui a vivir a EE.UU. Cuando volví a Chile me encontré con el Chile real, que no tiene mucho que ver con lo que yo recuerdo o que inventé. ¿Pero acaso esas construcciones fantásticas no las tenemos también cuando estamos viviendo en el país? No es necesario ser inmigrante para imaginarlo. A veces, vivimos en un país diferente al que creemos que es. Y cuando pasa algún evento catastrófico nos damos cuenta de que hemos vivido siempre en un país inventado.

— Tu novela nos presenta a un Pablo Neruda político, ajeno a su foto clásica. ¿Cómo fue tu redescubrimiento del poeta?
En la época del Winnipeg, Neruda tenía 34 años. Era un político de izquierda, aunque no del partido comunista. Era bastante vilipendiado en Chile, aunque ya había escrito algunos poemas memorables. Y era un enamorado de España. Cuando sucede la tragedia de la Guerra Civil, y tras la derrota de la República, fue él, personalmente, quien convenció al presidente Pedro Aguirre Cerda para aceptar a los refugiados en Chile. Neruda se va a París a seleccionar a la gente y a conseguir fondos para comprar y acondicionar el barco. En sus memorias, dirá que toda su poesía se podrá olvidar, pero no la poesía del Winnipeg y la gente que llevó.

La escritora chilena Isabel Allende.
La escritora chilena Isabel Allende.

— Hoy en día la figura de Neruda está duramente en cuestión. ¿Qué piensa de esta polémica?
La figura de Neruda es hoy controversial en Chile. Todo el movimiento feminista lo ataca por su vida, que fue objetable, como pueden serlo las vidas de todos. Pero no puedes juzgar la obra por los defectos personales de un autor.

— ¿Escribió esta novela queriendo reivindicarlo?
No. Cuando empecé la novela, todavía no había surgido toda esta cosa contra él. No se me habría ocurrido reivindicarlo en la novela, pero el libro no sería posible sin el hecho concreto del Winnipeg, y eso sucedió por Neruda. Sacarlo del cuadro sería imposible.

— ¿Por que demoró tanto para contar una historia que conocía tanto tiempo?
Porque el tema de los refugiados está hoy en el aire, está afectando el panorama político de Europa y de Estados Unidos, donde Trump fue elegido metiéndole miedo a la gente con los inmigrantes, convirtiéndolos en chivos expiatorios. Y va a haber cada vez más refugiados, pues todavía no hemos recibido la ola de refugiados que llegará con el cambio climático, cuando empiecen las inundaciones, los incendios y las seguías. Vamos a tener que resolver globalmente el problema de cómo integrar a la humanidad, porque no podemos hacerlo a punta de muros, separando a los que tienen de los que no.

—Gran paradoja del libro es que Venezuela sea el gran territorio de acogida para los deportados en Sudamérica en los años setenta...
Entonces éramos millones de argentinos, uruguayos y chilenos los que llegábamos a Venezuela buscando una oportunidad. Yo no sería escritora hoy sin mi paso por Venezuela. Ahora les toca a ellos recibir el apoyo que nos dieron. Estuve pensando en Venezuela todo el tiempo cuando escribía el libro: es un país al que quiero mucho. Me da mucho dolor ver como está ahora.

— ¿Crees que España y Chile pueden verse exactamente reflejados en su historia?
No sé si pueden ser espejos mutuos. Vivieron situaciones similares de las cuales podemos aprender. Ahora hay una vuelta a la derecha, gente que está reclamando por otro franquismo en España. Y en Chile, hay quienes tienen nostalgia por Pinochet. El péndulo va y viene. La semana pasada, en España, los periodistas que me entrevistaban tenían muy vivo el tema de las familias divididas, del país roto, de las heridas que no cicatrizan. En Chile, el golpe fue 30 años después, y todavía hay temas muy dolorosos y que la gente no quiere tratar.

​Sobre el libro

Título: “Largo Pétalo de mar”.
Autor: Isabel Allende
Editorial: Plaza y Janés
Páginas: 382

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