José Carlos Mariátegui escribió su 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana en 1928 con su inseparable máquina Underwood. (Foto: El Viejo topo)
José Carlos Mariátegui escribió su 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana en 1928 con su inseparable máquina Underwood. (Foto: El Viejo topo)
Enrique Planas

Redactor

enrique.planas@comercio.com.pe

“Recluido por traidora dolencia, estoicamente soportada en la intimidad de su hogar, José Carlos Mariátegui confía a la Underwood sus artículos penetrantes y sugestivos” dice la leyenda de una imagen icónica del amauta, publicada en 1926 en el número 931 de la revista limeña “Variedades”. En efecto, en la instantánea, el ensayista teclea en su Underwood # 5, un modelo fabricado en 1917. La fábrica estadounidense se había impuesto a la competencia, la conservadora Remington, al ofrecer sus modelos de “Escritura visible” que permitía al usuario apreciar las palabras tecleadas directamente sobre el papel, algo que no permitían los modelos anteriores.

La Underwood, que entró al mercado en 1895 a partir del diseño creado por Franz Wagner, fue la primera máquina de escribir con sistema de golpeo frontal que resultaba totalmente fiable, más práctica y menos ruidosa, con los topes de los márgenes al frente, un tabulador y un tipo de letra claro y redondeado para cada tecla de toque suave, elástico, con menor resistencia. El modelo # 5, introducido por John Underwood seis años después, se convirtió en la máquina más vendida de la historia. Junto con su hermana menor, el modelo #6 lanzado en los años veinte, se calculan en cuatro millones de unidades vendidas, hasta que en los años 60 fue desbancada por la novedosa IBM selectric. Muchas de ellas sobreviven hoy en tiendas de anticuario, con su esmaltado negro y piezas cromadas, sus delicados arabescos dorados enmarcando los paneles y característico teclado de piezas redondas, fondo blanco y anillo niquelado. Destino final de los objetos vencidos por la obsolescencia.

Imagen de Mariátegui publicada en la revista Variedades en 1926.
Imagen de Mariátegui publicada en la revista Variedades en 1926.

Ha pasado casi un siglo y hoy es una tecnología muy diferente la que sostiene los escritos originales de José Carlos Mariátegui redactó en su resistente Underwood. Totalmente digitalizados, indexados e incorporados a su plataforma digital Atom, el archivo virtual José Carlos Mariátegui (www.mariategui.org) pone ahora estos textos a disposición de cualquier investigador y curioso que cuente con un dispositivo electrónico y conexión a Internet. Un acceso libre, sin cuentas ni contraseñas y gratuito.

Sentido e importancia

El proyecto, financiado por el concurso de Estímulos Económicos para la Cultura convocado por el MinCul el año pasado, hace posible que 134 documentos escritos por Mariátegui entre 1923 y 1930, se incorporan a los 1,594 documentos ya existentes en el archivo digital, compuesto por cartas, fotografías, dedicatorias y los 32 números completos de la Revista Amauta.

Casa Museo "José Carlos Mariátegui", en la av. Washington N° 1946, Lima. Al lado de su escritorio, la fiel Underwood.
Casa Museo "José Carlos Mariátegui", en la av. Washington N° 1946, Lima. Al lado de su escritorio, la fiel Underwood.

Ricardo Portocarrero, co-director del archivo junto con el curador José Carlos Mariátegui, señala que para cualquier investigador, esta actualización del Archivo resulta imprescindible. “Ocurre no solo en el caso de Mariátegui, sino con cualquier político o intelectual, como Haya de la Torre, Víctor Andrés Belaúnde o Jorge Basadre, que las interpretaciones de su pensamiento o sus propuestas se basan, prácticamente, en citas, referencias escritas para congelar una idea. Un proyecto como este nos permite ver que las propuestas políticas e intelectuales no se elaboran en el aire”, señala.

Asimismo, la digitalización de estos originales permitirá corregir interpretaciones realizadas sobre lo dicho por el pensador moqueguano. “Por ejemplo, hay un gran debate sobre si Mariátegui era marxista leninista, basado en un conflicto entre dos citas: una aparece en “Los siete ensayos” donde dice “Soy marxista convicto y confeso”, y otra presente en un documento colectivo donde se dice que el marxismo leninismo es la ideología de la época del imperialismo. Es una pelea de citas”, advierte Portocarrero. Por ello, si uno busca entender cuál fue la postura de Mariátegui sobre este tema ideológico, valdría la pena analizar cómo fue elaborado el documento original. Conocer el proceso de elaboración de los escritos de un autor -desde su redacción hasta su impresión- para comprender su pensamiento, sus principales ideas y planteamientos, es fundamental. “La materia prima de su pensamiento son justamente esas versiones tipiadas (o a veces dictadas) y luego corregidas por el autor de puño y letra. Ese tipo de documentos, desgraciadamente escasos, nos ofrecen una nueva posibilidad de interpretar los textos de Mariátegui para comprender con mayor fineza su propuesta política”, señala el historiador.

Página de "Roma y el Arte Gótico", texto publicado en su libro póstumo "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy".
Página de "Roma y el Arte Gótico", texto publicado en su libro póstumo "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy".

Las citas vacías

Portocarrero pone como ejemplo el nivel del debate que hoy escuchamos en el Congreso de la República. “Parlamentarios y ministros siempre sacan una cita, recurren a Arguedas y su Perú “de todas las sangres”. Sin embargo, sería bueno que digan dónde exactamente Arguedas lo dice, dónde se ubica y qué sentido tiene en el texto. Igualmente, en las universidades encuentras largas e inspiradoras citas, desde Mandela a Bill Gates. Sin embargo, sacadas de contexto, no dicen nada”. Para el investigador, la posibilidad de contar con estos documentos nos permite elevar el nivel del debate, discutir grandes propuestas como lo exige la actual crisis política. “Este proyecto es una invitación para dejar los clichés y las palabras vacías de las citas sin contexto”, afirma.

Quedan 134 originales

Como explica Portocarrero, la mayoría de los escritos se encuentran en papel copia. Esto se debe a qué en el trabajo periodístico, la hoja original era enviada por mensajería a la redacción del diario local o por correo a las revistas del exterior, para luego guardar la copia en su archivo personal. Sin embargo, como todo periodista entregado a la inmediatez y a la escritura diaria, para Mariátegui esos textos eran material cuyo fin era ser llevado al plomo de las imprentas. Por ello, el archivo ha digitalizado un total de 134 escritos originales de Mariátegui, de los más de tres mil que escribió en vida.

Anna Chiappe y José Carlos Mariátegui, en 1928. (Foto: Archivo Mariátegui)
Anna Chiappe y José Carlos Mariátegui, en 1928. (Foto: Archivo Mariátegui)

“En el caso de Mariátegui, la mayor parte de sus libros parten de un reordenamiento y reescritura de artículos previos. Luego de su versión impresa, el autor corregía y luego articulaba los artículos que luego conformarían “Los siete ensayos”. Así, el impreso se convierte en un nuevo material de trabajo”, explica Portocarrero. Es por ello que estos escritos nos permiten tener una idea aproximada de su forma de redacción de textos y de su sistema de trabajo. Las pocas correcciones y enmendaduras, por ejemplo, posteriores a una primera redacción a máquina de escribir, nos dan una idea aproximada de ese proceso creativo, así como de la claridad de su pensamiento, la solidez de su formación periodística, política e ideológica.

Estos artículos fueron escritos entre 1923 y 1930, tiempos en que Mariátegui fue hostigado y perseguido de manera constante por la dictadura de Augusto B. Leguía. No hay escritos de su etapa juvenil, pues Mariátegui los rechazó tajantemente y ordenó destruir. Tampoco los de su período europeo, debido a las dificultades de su viaje de regreso. Pueden encontrarse textos como “Heterodoxia de la Tradición” (1927) o La Historia Económica Nacional (1926), o los que en su momento fueron considerados inéditos, como Roma y el Arte Gótico (publicado posteriormente como parte de El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy. De lo existente, más de la mitad fue publicado en Variedades, en Mundial, y revistas extranjeras.

Mariátegui con sus hijos. El ensayista peruano es considerado uno de los principales intelectuales del Perú. (Foto: Archivo José Carlos Mariátegui)
Mariátegui con sus hijos. El ensayista peruano es considerado uno de los principales intelectuales del Perú. (Foto: Archivo José Carlos Mariátegui)

Para Portocarrero, con el acceso a los originales producidos por Mariátegui en su militante Underwood #5 y hoy accesibles para cualquier usuario provista de una computadora con wifi, un nuevo debate sobre su obra está servido. “No buscamos mostrar un “Mariátegui verdadero”, que no existe, pues depende de posturas e interpretaciones. Lo que quiere este trabajo es invitar a la investigación y a la discusión más profunda”, añade.

El dato

El proyecto no es una simple digitalización de documentos. Permite consultar los manuscritos realizando búsquedas inteligentes, gracias a que los documentos están ordenados de manera cronológica. Asimismo, la metadata tras la rigurosa catalogación incluye datos relevantes como: personas, instituciones, lugares, transcripciones, notas a pie, y descripción a registros relacionados.

Los escritos originales de José Carlos Mariátegui en su versión digital pueden encontrarse en la web www.mariategui.org y las redes sociales del archivo. Visualización y descarga gratuita.


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