Luis Enrique Tord: "Barranco es un distrito bajo amenaza"
Luis Enrique Tord: "Barranco es un distrito bajo amenaza"
Enrique Planas

Vive desde el año 80 en Barranco, atraído por la tradición literaria del distrito. Pero encontró mucho más: el encanto de un pequeño pueblo cerca de la gran capital, su aire puro y el mar tan cerca, la militancia de vecinos que crearon jardines en un malecón que más parecía terral. Eran otros tiempos. Más tranquilos, menos juergueros, con menor delincuencia. Con el apoyo del Fondo Editorial de la U. San Martín de Porres, Tord acude a las fuentes para escribir “Barranco: historia, leyenda y tradición”, libro donde brilla la belleza patrimonial del distrito y suena la voz de Chabuca Granda, aunque su música hoy se ahogue en el fragor de las discotecas del bulevar. 

Historia, leyenda y tradición son términos que en el caso de Barranco parecen mezclarse…

Cuando hablamos de leyenda, nos centramos en la aparición de la cruz luminosa a dos pescadores surcanos a mediados del siglo XIX, que se dirigían al mar por donde hoy es la calle Domeyer. Ese es el origen de las primeras construcciones en Barranco: la ermita y alrededores. Un tal Caicedo la construyó porque su mujer había sido curada milagrosamente por aquella cruz. Por otro lado está la historia, que reconstruimos con la información de las municipalidades de Barranco, Surco y Lima, así como las actas documentadas. 

¿El archivo de la Municipalidad de Barranco está completo? 

Está incompleto, pero se puede trabajar con él. Teníamos las actas y otros documentos como el del escritor Manuel Beingolea, que investigó en estos documentos hasta el año 30. También tienes la planoteca municipal, que tiene planos interesantes para seguir el crecimiento del distrito. También está la parte literaria, los escritos sobre Barranco de Diez Canseco, Beingolea, Eguren y algunos otros. 

Pero tomar a los literatos como fuentes es un tema complicado... 

Sí, pero ayudan. Por ejemplo, Martín Adán y “La casa de cartón”. Barranco es un distrito que tiene una historia a secas y también una historia literaria. De manera que hay información que nos permite desarrollar lo que fue el distrito desde el principio, a fines del siglo XVIII, cuando habían solo chacras de pacae. 

Entonces Barranco era solo zona de paso de pescadores…

Así es. A inicios del siglo XIX ya habían cuatro pacayares: Premio Real, de la familia Lavalle; La Condesa; San Antonio, de la familia Sánchez de Velasco; y el De Larrión, que perteneció al doctor Domingo de Larrión y Cortés, quien según el historiador José Antonio del Busto fue el primer intelectual que habitó el solar barranquino. Allí habían casas-haciendas para recreo que sufrieron la Guerra del Pacífico. Más tarde esas chacras dieron origen a las actuales urbanizaciones. 

Dice que la edad de oro del distrito fue después de la reconstrucción tras la guerra hasta el final del oncenio de Leguía. 

Fue cuando Barranco se convirtió en balneario. El ferrocarril vinculó Lima con Chorrillos, con una parada en Barranco. Era entonces un sitio tranquilo, cerca de la capital, habitado por familias de clase media, a diferencia de Chorrillos, que fue el balneario de la aristocracia. Barranco era un distrito de gente emprendedora, que impulsó obras muy importantes como la Av. Grau, el paseo Sáenz Peña o la Av. San Martín. Luego se fue convirtiendo en un lugar apreciado por los escritores, quienes le dieron un prestigio curioso. Se producen incluso periódicos barranquinos. El distrito tomó un gran impulso con la construcción de los baños, cuando aún no se había ganado la playa al mar. Se construyeron a la manera europea, con vigas que soportaban un restaurante, un bar y 400 casetas para el cambio de ropa. La presencia del funicular fue clave en su desarrollo. 

Si Barranco nació por un milagro, siendo irónicos, podríamos decir que si sobrevive hasta hoy es también por causas milagrosas.

Es verdad. Muchas veces gracias a la organización de los vecinos ha sido posible la persistencia de sus zonas más antiguas.

¿Es optimista frente al futuro? 

Me preocupa mucho. La presión inmobiliaria es muy grande. Y es criticable la falta de energía del municipio para detener los excesos. Barranco se ha convertido en un cuello de botella con dirección al sur. No está preparado para el tráfico que soporta. Barranco es un distrito siempre bajo amenaza.

UN DISTRITO BOHEMIO

Barranco ha sido siempre un distrito festivo. Ya lo era a inicios de siglo en sus tradicionales carnavales, y lo vemos ahora con una plaza convertida en centro de la diversión nocturna. “Vivimos una continuidad”, afirma Tord, quien es consciente de que en su libro no consignó los lugares más degradados y los cambios sociales en el distrito. “Creo que el libro tiene esas limitaciones, quizás debió tener algún capítulo sobre el tema, pero preferí evitar la crítica y destacar lo que se ha conservado, lo que le da valor a Barranco. Pero es una situación que me preocupa”, acota.

Dos pescadores que bajaban desde Surco al mar creyeron ver una cruz luminosa donde luego se levantaría la histórica ermita. El libro del investigador Luis Enrique Tord profundiza en la leyenda y la historia de un distrito que aún cree en milagros.“Barranco. Historia, leyenda y tradición”

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