"Patrimonio" y la capacidad de conmover a través de un relato
"Patrimonio" y la capacidad de conmover a través de un relato
José Miguel Silva

Al comentar "Patrimonio", cuento ganador del Premio Copé 2014, Alonso Cueto, uno de los integrantes del jurado del concurso, destacó la capacidad que tuvo Johann Page, su autor, para conmovernos. 

Sigue a Luces también en

En la historia, un joven escritor se encuentra solo junto a su padre, quien, afectado por un grave problema de salud, sabe que le queda muy poco tiempo de vida. Tras recibir los resultados de sus exámenes médicos, el padre enfermo le propone a su hijo visitar la tumba del abuelo. En el camino, por una carretera al sur de la ciudad, el auto se malogra y los protagonistas de la historia se enfrascan en diálogos que dejan a la luz diferencias irreconciliables.

Hasta ahí un breve resumen del fascinante relato de Johann Page, autor de 36 años que ha logrado un texto que, para su mejor análisis, voy a dividir en tres elementos: estructura, sensibilidad y precisión.

LA ESTRUCTURA
"Patrimonio" no es un relato lineal. En su distribución presenta idas y vueltas que le ayudan a conseguir un elemento fundamental para una buena historia: la sorpresa. Page, además, dibuja recuerdos que encajan perfectamente con el protagonista y con su padre, por lo que es fácil entender el porqué del trato del primero hacia el segundo y la distancia entre ambos.

Aquella distancia me suena familiar a mí, como podría parecerle a usted, si busca, adquiere y lee el libro. Por más que las historias de familias quebradas y padres que no comprenden a los hijos (o viceversa) son millones, “Patrimonio” jamás se podrá asemejar a un capítulo de aquellas insufribles teleseries de la vida real.

LA SENSIBILIDAD
Quienes han leído "Los puertos extremos" (Estruendomudo, 2014) y "Zambrano Comegusanos"(Peisa, 2007) ratificarán con "Patrimonio" que Johann Page cuenta con una pluma privilegiada. Si nos alejamos un poco del cuento en mención y leemos el discurso brindado por el autor el día que recibió el Copé,  encontraremos emotividad pura, capacidad para generar sensaciones mágicas al hablar de un personaje (que como ocurre con el protagonista del cuento) marcó su vida. Los últimos párrafos de las palabras que Page leyó en diciembre del año pasado quizás puedan explicar un poco la fuerza del cuento ganador.

"Yo pido hoy brazos más largos para acercarme a ti, padre, y poder tocar tu rostro con estas palabras. Porque hoy estoy ciego ante la luz de este gran auditorio, luces que son mucho, pero a la vez son nada cuando vuelvo a enfrentarme a una página vacía y tengo miedo, como cuando era niño. Buscaría otra vez en esa oscuridad tu rostro para decirte que me enseñaste muchas palabras, miles de ellas, y solo una viene a mí para ti esta noche: gracias".

LA PRECISIÓN
Recuerdos, presente y temor hacia el futuro. Page incluye una pizca exacta de cada ingrediente y nos los entrega en la forma de una lectura sencilla que podría ser disfrutada por cualquiera durante un viaje de la casa al trabajo. La historia no abunda en personajes y quienes aparecen casi incidentalmente son en alusiones o recuerdos que mantienen atento al lector.

El cuento ganador del Premio Copé 2014 es por esta y otras razones un relato completo y de gran calidad. Recuerdo aquí las palabras de Alonso Cueto y pienso que, quizás, sin el recuerdo de Johann limpiando el nicho de su abuelo de una pintura roja, nada de esto hubiera pasado. Son quizás esos momentos que marcan nuestra vida los que nos mueven a marcar la de los demás.