Cristian Alarcón Casanova (La Unión, 1970) se llevó el Premio Alfaguara 2022. (Foto: @alarconcasanova/Instagram)
Cristian Alarcón Casanova (La Unión, 1970) se llevó el Premio Alfaguara 2022. (Foto: @alarconcasanova/Instagram)
Agencia EFE

El escritor chileno-argentino Cristian Alarcón fue galardonado con el de novela 2022, dotado con 175.000 dólares (unos 154.000 euros) y una escultura de Martín Chirino, por la obra “El tercer paraíso”, en la que mezcla el amor por la naturaleza con la historia y el relato familiar.

Un jurado presidido por el escritor español Fernando Aramburu hizo público su fallo unánime este jueves en Madrid, cuando se cumple el XXV aniversario del premio, y destacó “el vigor narrativo de una hermosa novela, con una estructura dual”.

Ambientada en diversos parajes de Chile y Argentina, el protagonista de la novela “reconstruye la historia de sus antepasados, al tiempo que ahonda en su pasión por el cultivo de un jardín, en busca de un paraíso personal”, indicó el jurado.

La obra, que fue presentada con el mismo título y bajo el seudónimo de Daniel Vitulich, es una novela de Cristian Alarcón, periodista y escritor que lidera un proceso de mutación permanente de la crónica latinoamericana.

En una intervención desde Argentina, Alarcón dio las gracias al jurado y explicó que se trata de una novela familiar latinoamericana en la que honra a sus maestros y en la que habla sobre la profunda relación que el ser humano necesita con la naturaleza, lo que supone “una aventura de aprendizaje” y un ejercicio de prospección interna.

Escrita durante la pandemia, se trata de la primera obra de ficción del autor, que aseguró que su libro surgió de la soledad y de la necesidad de mirar “adentro en vez de afuera” por el confinamiento.

La novela “abre una puerta a la esperanza de hallar en lo pequeño un refugio frente a las tragedias colectivas”, cuyo presidente, Fernando Aramburu, destacó la “enorme calidad de la prosa, concisa, exacta y depurada, que se adecua muy bien” a los temas que trata.

Una novela más bien corta “en la que caben numerosos temas relacionados con la historia de Argentina y sobre todo de Chile, con episodios como el terremoto, Allende, el golpe de Estado y la posterior represión. Pero, a pesar de que no elude tragedias privadas y colectivas, es una novela de esperanza, en el que se postula la belleza”, manifestó el presidente del jurado.

La novela comienza cuando se acerca el confinamiento de 2020 y el protagonista siente la tentación de retirarse a su cabaña en las afueras de Buenos Aires para hacer frente desde allí a lo que pueda venir. Mientras espera, cultiva un jardín con todo tipo de plantas y flores.

Su amor por la naturaleza le lleva a indagar en la formación del pensamiento científico, el nacimiento de la botánica y la gran aventura de las expediciones europeas del siglo XVIII. Al mismo tiempo, rememora la historia de su familia, que fue arrancada de cuajo de sus raíces en Daglipulli, Chile, por la dictadura de Pinochet.

En este paraíso en diferentes grados de conservación, el paisaje natural del Cono Sur se convierte en un personaje fundamental, y la historia, la botánica y el relato familiar confluyen en el protagonista.

Esta novela es un relato luminoso sobre la vida cotidiana de un individuo pero también sobre las tragedias colectivas que nos acechan. Lo pequeño, lo sencillo, ese paraíso personal que construimos como refugio es también, en última instancia, lo que siempre nos salva”, señaló el jurado.

Cristian Alarcón se dedicó desde comienzos de los noventa al periodismo de investigación y a la escritura de crónicas. Entre sus libros están “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia” (2003) y “Si me querés, quereme transa” y “Un mar de castillos peronistas “(2013).

En 2012 fundó la revista Anfibia y el sitio Cosecha Roja. Desde entonces ha liderado un proceso de mutación permanente de la crónica latinoamericana y ha experimentado con los límites de la narrativa de no ficción en el Laboratorio de Periodismo Performático de Revista Anfibia.

Es además profesor titular de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Plata y dirige la Maestría en Periodismo Narrativo de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín.

Ha sido galardonado con el Samuel Chavkin Prize, el Premio Konex–Diploma al Mérito en la categoría Crónicas y Testimonios (2014) y el Premio Perfil a la libertad de expresión (2019). Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, alemán y polaco.

En esta 25 edición se recibieron 899 manuscritos, de los cuales 408 fueron remitidos desde España, 131 desde Argentina, 119 desde México, 87 desde Colombia, 57 desde Estados Unidos, 43 desde Chile, 29 desde Perú y 25 desde Uruguay.

El jurado estuvo compuesto por los también escritores Olga Merino y Ray Loriga; la escritora y librera de Lata Peinada, Paula Vázquez; la editora y directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Marisol Schulz Manaut, y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), directora editorial de Alfaguara.



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