Redacción EC

La propuesta de Karl Lagerfeld, como director creativo de Chanel, fue una de las más esperadas de la Semana de la Moda de París. La razón: apuntaba a ser una de las mejores. Y, bueno, hasta el momento es una de las colecciones más celebradas en diversos medios especializados. Es más, Anna Wintour fue una de las asistentes que más de acuerdo estuvo con las prendas. También lo hizo Natalie Portman, quien es imagen de la firma. 

Pero para poder obtener estos resultados positivos, por supuesto, hay todo un trabajo detrás de la pasarela. El maquillaje, la estética, el peinado. Todo tiene un papel importante. Los detalles son primordiales y deben quedar como se plantearon en un papel hace ya varios meses. 

Para la temporada primavera-verano, Lagerfeld quiso explotar las flores y los colores pasteles. Esto se vio resaltado no solo en las prendas, sino también en el maquillaje, especialmente en los lápices de labio. ¿La pizca dramática?: las sombras oscuras, que aplicadas sobre una piel pálida  resaltaron más de lo normal. 

Por otro lado, los accesorios fueron un complemento básico. Los sombreros grandes y tocados hicieron que Chanel, una vez más, sea una tendencia mundial.