Redacción EC

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El Combatientes, estetas, proletarios, urbanitas o comunes y corrientes: los desfiles de la Milano Moda Uomo, que terminan mañana, ofrecen al hombre todo tipo de looks para la próxima temporada otoño invierno 2014/15.

Con todo, por muy diferentes que sean las propuestas, las colecciones tienen algo en común: el gusto por los colores oscuros, las formas amplias y los tejidos superpuestos.

Se acabaron los tiempos en que este tipo de desfiles quedaban destinados a un selecto público especializado. Casi todas las presentaciones se pueden seguir hoy en día en directo a través de Internet y, a menudo, mucho mejor que si a uno le toca sentarse en las filas de atrás.

Así, en la pantalla del PC resulta más claro que los chalecos de los trajes de tres piezas de Emenegildo Zegna tienen el cierre en diagonal. O los adornos dentados en mangas y espalda de las largas chaquetas de cachemir, detalles sutiles con los que Stefano Pilate moderniza desde hace dos temporadas el sello de la clásica marca italiana.

También Prada logra adaptarse a los tiempos con elegancia. En lugar de corbatas, los hombres de Miuccia Prada lucieron el sábado por la tarde unos ligeros chales que caían hacia un lado. Pese a la mezcla de colores en sus trajes, éstos no perdían un ápice de masculinidad ni parecían recargados. Así, además de pieles, Prada propone trajes que recuerdan los atuendos de militares y policías.

No obstante a lo arriesgado de la propuesta, este look fue una de las constantes en varias colecciones. Italo Zucchelli, por ejemplo, creó para Calvin Klein chaquetas acolchadas con varias capas combinadas con pantalones amplios, lo que daba como resultado una silueta un tanto futurista.

EL TURNO DE DOLCE & GABBANA
Todo lo contrario que Dolce & Gabbana, que parecían inspirarse en la Edad Media con una oscura paleta de colores relajada gracias a estampados que asemejaban ornamentos clericales. Y lo que antaño servía como protección a los caballeros se convierte ahora en accesorio para sus descendientes urbanitas, con gorros que recuerdan las cofias interiores para cascos en los que el metal es reinterpretado con piedras brillantes.

También Donatella Versace se mueve por su propio universo, en el que los hombres del próximo otoño/invierno aparecen como cowboys o ciclistas. Su colección está llena de elementos del western, desde las chapas a la corbata de bolo (o de cordón), las estrellas de sheriff y los adornos de cactus. A ello se suman pantalones de tiro bajo que dejan entrever el slip o jerseys de cuello vuelto bajo los que sobresalen camisas estampadas de seda.

En cualquier caso, sobre la pasarela milanesa se vio mucho realismo, con bonitas variantes de abrigos entre las que destacaron las prendas amplias y envolventes. Además, jerseys y pantalones también se alejan del cuerpo y el suéter de cuello vuelto se convierte en una alternativa a la camisa para los días más fríos. Los colores se inclinan principalmente por tonos oscuros y otoñales, con muchos verdes y marrones combinados con otros beige o camel.