Bnet ganó la Final Internacional de Red Bull 2019 en Madrid, España. (Créditos: Jacobo Medrano/Red Bull Content Pool)
Bnet ganó la Final Internacional de Red Bull 2019 en Madrid, España. (Créditos: Jacobo Medrano/Red Bull Content Pool)
Rodrigo Moreno Herrera

A inicios de marzo, anunció que la edición de este año de su máximo evento de freestyle se celebraría en diciembre en la ciudad de Santiago, Chile. Pese a que el mundo vive en incertidumbre a raíz de la pandemia, tanto los organizadores como los participantes no pierden las esperanzas de que sus planes se mantengan iguales hacia fines del 2020. Uno de ellos es el español Javier Bonet, mejor conocido como Bnet.

El rapero madrileño se coronó campeón de la final internacional del 2019 al derrotar al colombiano Valles-T en un ajustado duelo. Según cuenta, gracias a este logro su carrera tiene un rumbo mucho más claro. “La atención de mucha gente recae sobre ti. Se te acercan marcas y te ofrecen proyectos. En la calle te conocen. En lo profesional hay muchos cambios”, afirma.

Si bien el mundo de las batallas es uno de los grandes afectados por las medidas restrictivas que hay sobre los espectáculos de masas, Bnet conserva el deseo de defender su título este año. “Ahora quiero seguir mejorando mi técnica de la manera que me gusta. Haber ganado el mundial me libera un poco, así que puedo concentrarme en eso. Espero que todo se solucione y que al final el público pueda disfrutar de un gran evento”, señala.

DE LA CALLE AL ESCENARIO

Como muchos improvisadores, uno de sus más grandes sueños era convertirse en campeón de la Red Bull. Luego de obtener reconocimiento en plazas, parques y eventos de prestigio local como BDM o Supremacía, creyó conveniente dar el salto en el 2018. Se apuntó en la regional de Valencia y tuvo un debut auspicioso aunque no del todo convincente. Demostró coherencia en cada barra y un despliegue interesante de técnicas, pero todavía le faltaba una puesta en escena más contundente. Un factor que muchas veces termina por inclinar la batalla hacia un ‘gallo’. En aquella oportunidad fue Hander quien lo derrotó en cuartos de final.

Lejos de rendirse, persistió en su objetivo y se clasificó a ‘La última oportunidad’, un torneo que ofrecía un cupo a la nacional de España. Ahí llegó hasta la final contra Botta y la perdió. La localía de su rival no le permitió sentirse lo suficientemente cómodo como para mostrar lo mejor de su repertorio. “Me costó bastante llevar mi nivel a un escenario. La primera vez que estuve en uno me dio ansiedad, náuseas. Realmente me sentía muy mal”, cuenta el freestyler.

Ya no tenía ninguna opción de competir en la Red Bull de su país, pero el destino tenía otros planes. El rapero Barón anunció que no sería parte del evento y Bnet pasó a ocupar la plaza vacante debido a que fue el que más cerca estuvo de clasificar. Además, el campeonato se disputaría en Madrid, su ciudad natal. Lo inesperado de la situación o el hecho de sentirse en casa quizá fueron factores que le quitaron la presión de encima. “Aprendí a tomar las cosas con calma y pude canalizar mi potencial ese día”, remarca. Dejó en el camino a experimentados freestylers como Eude, Errecé y Walls para llegar a una final más, donde se enfrentaría a Force. En su batalla soltó una frase que sintetiza su caso: “Tú que te creías que eras la superación, si yo entré como reserva y me fui como campeón”. De esta forma ya tenía el cinturón que tanto anhelaba. El siguiente paso sería representar a España en la final internacional dos meses más tarde.

CODEARSE ENTRE LOS GRANDES

Llegó a Argentina junto a los demás campeones nacionales de Red Bull en Hispanoamérica, pero su nombre no asomaba entre los candidatos al título. El español Arkano era quien acaparaba los reflectores y las esperanzas del país ibérico para conseguir un podio al igual que en el 2015, 2016 y 2017. Una vez más, la sensación de no tener nada que perder le permitió estar a tope.

En octavos dejó boquiabiertos a los comentaristas extranjeros por los juegos de palabras que hizo contra el ecuatoriano Switch. En cuartos le sacó una amplia ventaja a Arkano en lo que fue su mejor batalla de la noche. “Yo le conocía porque él era la imagen de las batallas en España. Es el hombre récord, el que más repercusión ha causado. Yo en Argentina no quería dejar fuera de carrera a un compatriota, pero él me eligió. Así que pensé ‘bueno, te vas para casa’”.

En la semifinal no había probabilidad de que su oponente lo mirase por encima del hombro, por más que se tratara del mexicano Aczino. En el duelo, a cada uno le dieron un baúl para improvisar con los objetos dentro de ellos. La mala fortuna hizo que Bnet saque una patineta, lo que le permitió a Aczino hacer gala de su vieja afición por el skate con una pirueta. En una batalla tan pareja, un detalle como ese no pasaría desapercibido por los jueces, quienes mandaron al madrileño a disputar el tercer lugar del torneo. Solo que tampoco pudo colarse entre los tres primeros, ya que perdió contra Valles-T en la última instancia.

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Tras su actuación en la Red Bull Internacional, Javier encaró el 2019 con una actitud distinta. “Vivir eso en Argentina hizo que me sienta más seguro y cómodo”, asegura. En la Freestyle Master Series (FMS), liga profesional en la que participan los diez mejores ‘gallos’ de España, se estrenó con el pie derecho al derrotar a Force en una presentación que auguraba una gran temporada.

Sin embargo, a medida que acumulaba participaciones en eventos a nivel local y extranjero, su gusto por competir empezó a disminuir. Su estado anímico y la pérdida de motivación lo enfrascaron en una seguidilla de resultados negativos con performances debajo del nivel demostrado anteriormente. “Me apetecía más rapear. No era que haya dejado de practicar o que perdiera mis habilidades, sino que mi mentalidad cambió. Pienso que hay una filosofía del freestyle y el formato competitivo se aleja de eso. Uno pierde las ganas de ser parte de un circuito que no te representa”, confiesa.

Esa falta de convicción hizo que desista en su intento por participar en otra edición de la Red Bull, pese a que la final internacional tendría lugar en Madrid ese año. No obstante, el destino volvió a hacer lo suyo: al campeón boliviano Minos no le dieron la visa, una plaza quedó libre y la primera opción para sustituirlo era Bnet por ocupar el cuarto lugar de la edición del 2018.

El 30 de noviembre del 2019, en el WiZink Center, Javier fue de menos a más ronda tras ronda. Pese a que los fallos del jurado a su favor no estuvieron exentos de polémica, el MC de 22 años hizo lo necesario para superar a los demás participantes. Por si fuera poco, tuvo su revancha en la final al enfrentarse a Valles-T. Para cerrar la noche, revivió una rima que se ha vuelto su sello personal: “Sabes que ha llegado papá, lo sabes bro', no te lo digo yo, te lo dice la ovación, que yo entré como reserva y me fui como campeón”.

Es así que, casi sin proponérselo, se unió al selecto grupo de freestylers que ganó una internacional de Red Bull. Llegado a este punto, parece inverosímil que su perspectiva sobre las batallas no haya cambiado. Aún carece de ese hambre de triunfos con el que inició su camino en la improvisación. “Cada vez siento menos ganas de competir, no de hacer freestyle. Llegará el momento en que lo deje y será más pronto que tarde. Mientras tanto me lo tomo con calma”, concluye. Si la actual crisis sanitaria se revierte, lo veremos poner en juego su título a fin de año en Chile bajo la misma premisa con la que enfoca su carrera. Algo que a los miles de fanáticos de esta vertiente del hip hop no les molestaría con tal de verlo de nuevo sobre un escenario.

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