Mañana miércoles, como parte del ciclo Sinfónico de Todas las Músicas de la BNP, Bareto conmemora 10 años de su disco “Cumbia”. (Foto: Charlotte Béja)
Mañana miércoles, como parte del ciclo Sinfónico de Todas las Músicas de la BNP, Bareto conmemora 10 años de su disco “Cumbia”. (Foto: Charlotte Béja)
Ricardo Hinojosa Lizárraga

En el 2008, las radios limeñas no programaban con frecuencia canciones de Los Destellos, Los Mirlos o de Juaneco y su Combo. En Lima, estas bandas eran parte del recuerdo de los amantes de la cumbia amazónica de los años 70 o una extravagancia coleccionada por pocos. Similar cosa sucedía con Chacalón. Como parte de su exploración musical de aquellos años, los músicos de descubrieron y asimilaron la frescura y sensualidad de las canciones que más de 30 años antes popularizara la banda pucallpina liderada por Noé 'El Brujo' Fachín, Wilindoro Cacique y Juan Wong Popolizio: Juaneco. En 1977, un accidente aéreo frenó la ascendente carrera del grupo, que luego tuvo sucesivas reencarnaciones.

Bareto supo tomar los elementos más pícaros de su música, reformularlos, reinterpretarlos y alimentar con ellos su segundo álbum, "Cumbia", que poco después se convirtió en disco de oro por sus ventas y fue calificado por El Comercio como el mejor disco del año. El 'boom' o 'revival' de la cumbia amazónica solo estaba comenzando.

Según recuerda el grupo, en esos años había pasado la moda de la tecnocumbia y se escuchaba mucha cumbia norteña, con canciones como "El embrujo". A eso se sumaba la reciente tragedia del grupo Néctar, ocurrida en el 2007, lo que hizo que su música se oyera por todos lados. Pero también había un clima de redescubrimiento en otros sectores, influenciados por el recopilatorio "The Roots of Chicha", aunque los Bareto no recuerdan que hubiese llegado a sus manos todavía en ese momento. Lo que sí recuerdan que les llegó a través de sus amigos eran discos de Juaneco y su Combo, particularmente. Les gustaron tanto que empezaron a considerar interpretar ese repertorio.

"El primer disco que llegó lo rotamos entre nosotros –nos dice Jorge Olazo, baterista y percusionista–. Particularmente, nunca había prestado atención a Juaneco y recuerdo que me impactó mucho la guitarra de Noé Fachín, a quien veía como una especie de Santana pucallpino, y también que se tratara de un grupo mayormente instrumental, como era Bareto en ese momento".

Para él, el proceso de adaptación y asimilación de un nuevo género musical –considerando que las influencias del grupo llegaban más del rock, el reggae o el jazz– se dio de una manera muy natural, por imitación, tocando y tratando de sonar como los discos originales.

"Pero en nuestro caso, no dejamos algunas características que ya teníamos, como el acompañamiento rítmico de la guitarra del reggae que aplicamos a la cumbia o los solos 'jazzeados'. Y, por otro lado, mantuvimos elementos como la batería que es más propia del reggae o el rock, adaptándola a la cumbia. Todo fue muy progresivo y en el camino encontramos un sonido que nos identificaba", recuerda Olazo.

TÚ ME ENSEÑAS
De este modo, y con la colaboración del mismísimo Wilindoro Cacique, legendaria voz de Juaneco, canciones como "Vacilando con ayahuasca", "Ya se ha muerto mi abuelo" o "Mujer hilandera" volvieron a escucharse por todos lados. A esas composiciones les sumó otras, como "El aguajal", popularizada por Los Shapis; "Soy provinciano", de Chacalón; la popular "Caballo viejo" o "La danza de los mirlos". Aunque poco antes, en el 2007, la disquera estadounidense Barbes Records lanzó el ya mencionado "The Roots Of Chicha", no fue sino hasta que Bareto dio rienda suelta a su repertorio que el género tropical se convertiría en sorprendente protagonista de las noches y fiestas en lugares donde años antes hubiera sido impensado.

Tras eso, la fiebre por el grupo se expandió por todos lados. "La frecuencia aumentó mucho –recuerda Olazo–. En el verano del 2009 tocábamos casi dejando un día. Fue un momento de auge que no hemos vuelto a alcanzar, casi una fiebre, diría. Pero la novedad no dura para siempre, y nos ha tocado aprender a seguir generando interés en el público, y con altas y bajas, llevamos diez años dedicándonos por completo a tocar la música que nos gusta".

Uno de los momentos más emocionantes de la grabación fue cuando se reunieron con Wilindoro Cacique. "Buscamos a Wilindoro en Pucallpa y lo invitamos a grabar 'Ya se ha muerto mi abuelo' y 'Mujer hilandera' –dice Olazo–. Pensamos que era lo ideal, ya que en ese momento no teníamos vocalista, invitar a la voz original y hacerlo parte de este homenaje. Lo conocimos el día que llegó al estudio y nos sorprendió al pararse frente al micrófono y dar su energía en cada tema. Luego compartimos en el escenario muchas veces y estamos muy felices de haber tenido la oportunidad de darlo a conocer a nuevas generaciones". Wilindoro falleció el año pasado.

EN CONCIERTO
Por estos días, y a propósito de los 10 años de "Cumbia", la banda prepara una serie de actividades. Lo primero: el concierto sinfónico que realizarán mañana miércoles 21 en la Biblioteca Nacional del Perú y que busca recaudar fondos a beneficio del buen uso de las nuevas tecnologías, dirigido a adolescentes de los distritos de Andahuaylillas, Huaro y Urcos (Cusco).

Además, están reeditando el disco, remasterizado en formato digital con cuatro bonus tracks. El primero de ellos ya está disponible en Spotify y Apple Music como adelanto y es un remix electrónico de "Ya se ha muerto mi abuelo", hecho por Novalima. Los demás tracks son otro remix de "La danza de Los Mirlos" (también de Novalima), y "El aguajal" y "Soy provinciano" en versiones con la voz de Mauricio Mesones (en el disco original son instrumentales). Y, para los más fanáticos, Bareto editará el disco por primera vez en LP gracias a Disco Eternos. Eso estará listo para diciembre. ¡Ayayay!

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: teatro auditorio Mario Vargas Llosa de la Biblioteca Nacional del Perú.
Dirección: Av. De la Poesía 160, San Borja.
Horario: miércoles 21, 8p.m.
Entradas: Joinnus.com.

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