Carlos Carlín y Johanna San Miguel: una amistad sin límites
José Miguel Silva

Cuatro años y más de 250 funciones después, “Toc*Toc” sigue divirtiendo a cientos de peruanos. Su quinta reposición se presenta en el teatro Luigi Pirandello e incluye, dentro de un elenco muy parejo y talentoso, a Carlos Carlín, Johanna San Miguel y Wendy Ramos, casi la mitad de la plantilla principal del recordado “Patacláun” que llegó a la televisión hace veinte años.

El íntegro de ese equipo de narices rojas y ropa colorida supo abrirse paso en cine, teatro, televisión y radio. Sin embargo, más allá del éxito hay algo más que se mantiene: la amistad. Ver sobre las tablas a Carlín, Johanna y Wendy es apreciar un talento depurado, pero principalmente una conexión especial de seres humanos que son como hermanos.

Carlos Carlín y Johanna San Miguel visitaron “El Comercio” para hablar sobre sus papeles en la obra que dirige Juan Carlos Fisher. Él es Camilo, un taxista que vive haciendo cálculos matemáticos hasta de los latidos de su corazón. Ella es Blanca, una mujer casi adicta a la limpieza.

En “Toc*Toc” –la historia de cinco desconocidos que coinciden en el consultorio del terapista que tratará su trastorno obsesivo compulsivo--, sin embargo, todos los papeles son parejos. Desde Alfonso Santistevan, el hombre que dice groserías cada 30 segundos, hasta Otto –un maniático de la simetría, pasando por Lili, una señorita que repite todas sus frases y, obviamente, por María, una dama religiosa que se persigna cada dos minutos para que nada malo le pase.

Más que una entrevista, esto es una charla entre amigos. No hay un orden establecido. Es imposible establecer parámetros cuando tienes delante a Johanna y Carlín, dos artistas, pero principalmente, dos hermanos.

- A partir de su personaje en la obra, ¿se hicieron una auto-revisión personal para determinar si tienen algún TOC?

Johanna: Más que un trastorno obsesivo compulsivo, yo tengo miles de manías. Y creo que con la edad estas se van acentuando más y más. Soy una persona exageradamente ordenada. Programo mi vida de aquí a tres meses. Y también hay otra cosa, desde hace casi 20 años uso un trapito para dormir.

Carlín: El mismo trapo…

Johanna: Sí, el mismo trapo. Está despellejado, ya parece telita de cebolla.

-¿Te tapas con él?

Johana: Sí, lo debo tener en la mano y si se me pierde en la noche, me pongo a buscarlo y si está por mis pies, pues lo agarro.

Carlín: Yo recuerdo que cuando iba al colegio contaba las rayas blancas que había en la pista o en la vereda, pero eso se me pasó muy rápido. En algún momento también contaba mucho las letras de los nombres de las personas. Por ejemplo: J-O-A-N-N-A, seis letras.

Johanna: O sea, sí tienes algo de tu personaje (risas).

Carlín: Sí, pero por momentos muy breves. Por ejemplo, tampoco me gustaba que las cáscaras de la mandarina estén separadas, porque sentía pena. Quería que estén juntas siempre.

Johanna: ¡Eso es verdad! Y también tenías algo con los (granos) de arroz…

Carlín: No soporto los arroces blancos. Y creo que es porque en algún momento de mi vida estornudé y se me salieron todos los arroces por la boca. No sé si lo vi o me pasó, pero me pareció lo más repugnante que puede pasarte en la vida. Tardé muchos años en darme cuenta de esto y creo que recién lo digo públicamente.

¿Por qué creen que, tantas reposiciones después, “Toc*Toc” sigue llenando las salas?

Johanna: ¡Es un misterio! Aunque probablemente nos reconocemos en algún personaje, aunque estos han sido llevados al extremo, obviamente. Pero creo que algo tenemos de alguno o quizás un poquito de todos. Por ejemplo, el personaje de Wendy se persigna todo el día y busca sus llaves permanentemente. Y hay gente que revisa a cada rato si tiene el celular cerca.


(Johanna San Miguel es Blanca en "Toc*Toc").

Johanna, viste la obra por primera vez cuando Gianella Neyra interpretaba tu papel (Blanca)…

Johanna: Sí. Esa vez lloré de la risa. Me reí desde que comenzó la obra hasta el final. Sentí que tenía un ‘timing’ perfecto, con risas sin parar. Y creo que eso te cautiva.

Carlín, ¿cuántas operaciones matemáticas debiste aprender para interpretar a Camilo?

Carlín: Eso fue lo que más me ha costado. A veces en el baño estoy (diciendo) “siete por cinco es treinta y cinco”. Pero recuerdo mi primera vez en esta obra y, si bien estaba muy nervioso, fluyó todo muy bien. Y creo que es por dos cosas: el ritmo de la obra y el elenco. Nos divertimos mucho haciéndola. Por lo pronto, hay tres del elenco: Johanna, Wendy y yo, que nos conocemos hace más de 20 años. Pero en general los seis nos divertimos mucho sobre el escenario. Eso ayuda mucho.

Johanna: Debo confesar que trabajar con Carlín ha sido bien complicado, porque su personaje se puede reír, te busca la mirada en una escena donde se supone que todos debemos estar tensos y te da muchas ganas de reírte.

Por ratos, Camilo se vuelve insoportable. ¿Cuánto de Carlín tiene ese personaje?

Carlín: ¿Insoportable? A mí me da rabia. La semana pasada recién me amisté con él. No creo que haya mucho en común. Si bien puedo ser una ladilla, sé en qué momento debo corregirme. Pero Camilo no.

¿Entonces es muy complicado ensayar con alguien como Carlín?

Johanna: ¡Por supuesto! Es complicadísimo. Recuerdo que cuando ensayamos la primera vez le dije a Juan Carlos (Fisher): “Voy a reírme todo lo que tenga que reírme en el ensayo, para que en el estreno ya no me dé risa”. Porque yo soy de risa fácil y me da pánico sufrir un ataque de risa (en plena obra).

Carlín: Pero creo que eso nos pasa a todos. Con Bruno (Ascenzo) he trabajado antes y me da risa muchas de las cosas de él, por lo que tengo que aguantarme. También está Alfonso Santistevan diciendo lisuras a cada rato y eso me da mucha risa. Y si ves a Wendy, ella todo el rato reacciona a cualquier cosa que pasa.

¿Qué tan fácil es hacer reír a la gente?

Carlín: No es tan fácil. Pero con un texto así, con un elenco y con un director como el que tenemos, las cosas se facilitan. Ahora, esta es nuestra vida y es lo que nos divierte. Yo estoy muy feliz de estar con la ‘muñeca’ (Johanna) en el escenario de nuevo.

EC: Pero en algún momento tienen problemas personales y deben pararse ante decenas de personas para hacerlas reír. ¿Cómo manejan eso?

Johanna: Al contrario, creo que la obra permite que te olvides por un rato si tuviste un problema ese día. Es como hacer catarsis.

Carlín: Con el humor hemos logrado superar ciertas dificultades en nuestras vidas. Por algo somos comediantes y sabemos sacarle el humor a situaciones que quizás no son graciosas.

Si en “Mamma Mía” estaban dos ex Patacláun, aquí hay tres  sobre un mismo escenario. Es la mitad del sueño del ‘regreso’ que miles ven cumplido. ¿Les comentan mucho eso?

Carlín: Sí, la gente siempre nos agradece y nos recuerda con cariño ese trabajo, pero creo que nosotros también lo disfrutamos mucho. Es un placer (trabajar con Wendy y Johanna), nos conectamos rápidamente.

(El elenco está integrado por Melania Urbina, Bruno Ascenzo, Alfonso Santistevan, Wendy Ramos, Johanna San Miguel, Carlos Carlín y Melissa Giorgio).

Johanna, has hecho un musical y una comedia este año. ¿Se viene algún cambio de género próximamente? ¿Cuál es tu siguiente proyecto?

Johanna: Estoy armando mi nuevo unipersonal y de hecho que tendrá cosas más llevadas a la maternidad, más felling, con mucho de verdad. Hablaré de lo que representa ser mujer con una onda más sensible, conmovedora. Espero salga bonito.

¿Hay algún proyecto en el cine juntos?

Johanna: Sería lindo…

Carlín: No, no, ya mucho…

Johanna: (risas) sí pues, ya mucho.

EC: ¿Son muy ‘loquitos celular’ o sí son capaces de soltarlo varias horas y desconectarse del mundo?

Johanna: Yo sí soy capaz de desconectarme por completo durante varias horas. Pero sí me gusta postear cosas del teatro, de mis amigos.

Carlín: Yo soy ‘loco celular’ pero para ver si recibí alguna llamada o correo. No me es fácil relacionarme con las redes sociales. Si bien cada vez me cuesta menos, es bien complicado escribir y decir ¡Hola, estoy acá!

¿Qué tan importante es aclarar que por ir a terapia no somos locos?

Johanna: Hace muchos años, cuando se tenía algún tipo de TOC, manía o depresión, ir a terapia era como “ahhh, ¿cómo vas a hacer eso?” Y por eso quizás muchos no habrán pasado una vida muy fácil porque se veía extraño (ir a terapia). Hoy me parece que es una gran forma de solucionar nuestros problemas, una depresión, una crisis o una pérdida. No sé, llevar terapia, ir al psiquiatra, un ‘coach’, o no sé, quizás llevar clases de yoga. Siempre hay formas de resolver las cosas.

Carlín: Creo que, al margen de la risa, esta obra funciona porque te habla de algo que antes no se hablaba mucho. Felizmente en este gobierno se ha puesto en emergencia el tema de salud mental. No puede ser que un país te hable de ‘malls’, de marcas y de modernidad cuando ves gente caminando desnuda en la calle, cargando cajas de cartón en plena Panamericana Sur. Eso es de locos. Y que la gente en los medios de comunicación diga “¡Ay, calla, bipolar!” ¿Perdón? Eso es un trastorno con el que vive la gente. ¿Acaso estaría bien decirle a alguien ‘calla, diabético’? De pronto, hablar de temas como estos con humor ayuda a muchos que quizás se sintieron cohibidos a relajarse y salir de la sombra.


(Carlos Carlín es el taxista Camilo en "Toc*Toc").

¿Qué te hace feliz, Johanna?

Johanna: Mi hijo.

¿En algún momento se cumplirá el sueño de verlos a ustedes juntos en un mismo programa de televisión?

Carlín: Ah bueno…

Johanna: Yo creo que Carlín está fantástico en el lugar donde está hoy (“Wantán Night” de Plus TV). Es un placer verlo ahí.

Carlín: Yo también creo que Carlín está contento.

Johanna: Creo que Carlín debe seguir explorando ese camino en el que se le ve tan bien.

Carlín: Cualquier proyecto que pudiéramos hacer juntos, y me refiero también a Wendy, sería la felicidad. Cualquier cosa que nos vacile, que nos ponga contentos, será bienvenida.

Johanna te ve contento, ¿y tú cómo la ves a ella?

Carlín: La veo feliz y así es como me gusta verla.

Tú siempre has hablado con cariño sobre Johanna…

Carlín: Claro, cómo no voy hablar cariñosamente sobre ella. Es que cuando alguien se divierte se le ve brillante, con luz.

¿Es más fácil trabajar con amigos?

Johanna: Por supuesto. Es un placer. Además, para mí Wendy es espectacular, fantástica. Hace unos días fui a ver “Cuerda” y fue algo absolutamente conmovedor. Aprendo mucho sobre ella, porque además ella es directora. Compartir escena con Wendy es un lujo. Y Carlín me parece el mejor comediante del país. Es placentero trabajar con dos de mis mejores amigos. Los considero casi mis hermanos y la felicidad junto a ellos es absoluta. 

SOBRE LA OBRA
-"Toc*Toc" va de jueves a lunes en el teatro Luigi Pirandello
-El horario es a las 8:30 p.m, salvo los domingos que va a las 7 p.m.
-Las entradas se pueden comprar en Teletick y vía el Call Center 505-0550.