La cárcel de Uribana, en el occidente de Venezuela, fue escenario de hechos de violencia tras una requisa que dejaron al menos 61 muertos y unos 120 heridos, según cifras dadas a conocer hoy por medios de prensa.

La ministra venezolana para los Servicios Penitenciarios, Iris Varela, anunció que el gobierno acordó el desalojo total de la prisión. La funcionaria dijo que la evacuación del penal comenzó durante los desórdenes del viernes, con el traslado de 138 mujeres del anexo femenino a otras instalaciones del país.

Varela presentó un informe sobre los hechos ocurridos el viernes, luego de que una brigada de la Guardia Nacional (policía militarizada) realizara una requisa y esta provocara una reacción violenta de los internos y un motín que se prolongó todo el día.

Los privados de libertad heridos y fallecidos presentan heridas por arma blanca y armas de fuego, dijo en un comunicado. Sin embargo, rechazó entregar una cifra oficial de las víctimas.

Varela indicó que ya 111 presos acordaron con las autoridades ser trasladados a otros penales del país.

En Uribana, en el estado occidental de Lara, había unos 2.500 presos y en el anexo femenino unas 145 mujeres.

MUERTOS Y HERIDOS Tras los sucesos, el director del hospital Central de Barquisimeto, Ruy Medina, dijo que el enfrentamiento de presos con los soldados dejó al menos 61 muertos y 120 heridos.

De los heridos, 19 fueron intervenidos por heridas en el tórax, abdomen y otras partes del cuerpo, declaró a los periodistas.

Indicó que unos 45 lesionados permanecen hospitalizados y que hay heridos con toda clase de armas.

MADURO PIDE INVESTIGACIÓN En la mañana, el vicepresidente Nicolás Maduro pidió a la Fiscalía General una investigación sobre lo ocurrido.

Las cárceles tienen que ser gobernadas por la ley y tienen que ser centros para la recuperación de los compatriotas que lamentablemente han caído en los temas de la delincuencia, la violencia, la transgresión de la ley, dijo Maduro a su regreso a Cuba, donde visitó al convaleciente presidente Hugo Chávez.

Uribana es conocida por ser escenario de los llamados coliseos, con peleas entre presos con armas blancas en las cuales dirimen sus diferencias, pero las heridas solo pueden ser infligidas en los brazos o piernas.

El del viernes fue el motín más cruento en las cárceles venezolanas en los últimos seis meses, después de que en agosto un enfrentamiento en la cárcel de Yare I, en el estado central de Miranda, dejara 25 víctimas mortales.