Milagros Asto Sánchez

Desde que los talibanes tomaron Afganistán, las menciones a la capital de Qatar, Doha, no han parado de aumentar. La ciudad catarí no solo fue durante años escenario de las negociaciones entre los fundamentalistas y el gobierno afgano recientemente caído, sino que en el 2013 se convirtió en el lugar elegido por los islamistas para abrir la oficina política del movimiento talibán.