Crisis migratoria: ¿Por qué es más complicada la ruta croata?

Belgrado. Viajar hacia Europa Occidental a través de Croacia no era atractivo hasta ahora para los refugiados debido a la longitud del camino y los controles fronterizos, pero el cierre de la frontera entre y Serbia les ha obligado a tomar ese desvío de la llamada "ruta de los Balcanes".

Ante la llegada de los primeros inmigrantes a su territorio, el Gobierno de Croacia anunció hoy que permitirá el paso de los refugiados en su camino hasta Alemania.

Desde la frontera con Macedonia, por donde entran los refugiados a Serbia, son unos 860 kilómetros hasta el punto fronterizo más cercano entre Croacia y Eslovenia, el siguiente país de la zona Schengen, de libre circulación comunitaria.

En el medio, los refugiados deberán pasar primero un control fronterizo entre Croacia y Serbia, que se encuentra a unos 500 kilómetros de la frontera macedonia.

Croacia entró en la Unión Europea (UE) en julio de 2013 y todavía no forma parte de la zona Schengen.

Hasta ahora, los refugiados solo tenían que viajar del sur al norte de Serbia, unos 570 kilómetros sin control alguno, para llegar a Hungría, un país que sí forma parte de Schengen.

Sin embargo, el cierre de la frontera húngara y la introducción de restrictivas leyes de inmigración en ese país han hecho imposible seguir por allí hacia Europa Occidental.

Pero los refugiados se enfrentan ahora a una complicada topografía en una zona que, a diferencia de la llana Hungría, es montañosa.

Además, la mayor parte de la frontera entre Serbia y Croacia está formada por el río Danubio, con una estrecha franja de frontera terrestre, en el entorno de la ciudad serbia de Sid, adonde llegan ahora los autobuses con refugiados desde el sur de Serbia.

Detrás de esa zona fronteriza hay regiones rurales en Croacia que siguen minadas, 20 años después del fin de la guerra entre Croacia y la entonces Yugoslavia.

Más adelante, la zona fronteriza entre Eslovenia y Croacia es montañosa y en el camino hacia Austria los Alpes crecen más todavía en altura.

Desde Presevo, en el sur de Serbia, hasta la frontera austríaca son unos 900 kilómetros, y desde allí otros 300 hasta Alemania, el país que casi todos los refugiados quieren alcanzar.

Fuente: EFE