Las diversas rutas que usan los inmigrantes en el Mediterráneo
Las diversas rutas que usan los inmigrantes en el Mediterráneo

La mujer de Faris Abu Nemr y dos de sus hijas salieron hace unos días en barco de la ciudad egipcia de Alejandría, donde llegaron huyendo de la guerra civil siria. Su destino: Europa.

"Ahora mismo deben estar en el medio del mar" le dice a la BBC Abu Nemr, sentado en un sofá con su hijo de nueve años al lado.

En esa travesía por mar hacia el ansiado continente murieron al menos 1.600 migrantes en lo que va de año. Se trata de una estimación, ya que nadie sabe con exactitud cuántos fueron en realidad.

El Mediterráneo es la ruta migratoria más mortífera del mundo, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Egipto se ha convertido en uno de los principales puntos de tránsito para los migrantes que intentan llegar a Europa.

"Están en las manos de Dios", dice Abu Nemr con resignación.

Él y su hijo se quedaron atrás porque Abu Nemr está enfermo y no puede emprender ese peligroso viaje.


Abu Nemr y su hijo se separaron del resto de la familia. (BBC)

(BBC Mundo)

Su mujer "no pudo aguantar más" y se llevó a las dos hijas. Pagaron US$2.500 por persona.

De entre los migrantes que logran llegar a Europa, casi la mitad son sirios o eritreos, según los datos de la agencia de fronteras de la Unión Europea, Frontex.

Mientras los primeros huyen de una guerra, los segundos lo hacen de un gobierno represivo.

Todos los migrantes huyen o van en busca de algo.

AHORRAR EN EL CAMINO
Tijan Lagne, gambiano de 23 años, huyó de la falta de perspectivas.

Ahora trabaja en Mauritania, donde lleva tres años intentando ahorrar lo suficiente para poder llegar a Libia para, desde allí, cruzar a Europa.


 

(BBC Mundo)

"En tres meses quiero salir de aquí, ir a Libia, de allí a Italia, y de Italia a Alemania", explica, vestido con una gorra y ropa ancha.

Lagne sabe que el viaje es peligroso, pero "así es la vida", dice. "Si te vas, te vas para siempre. Nunca vuelves".

El joven gambiano trabaja de camarero mientras sueña con iniciar el viaje que espera que le cambie la vida.


Tijan Lagne tiene 23 años y sueña con una mejor vida en Europa. (BBC)