El rico recibió el 2014 con un apoteósico espectáculo con el que busca batir el récord Guinness de uso de fuegos artificiales, y de paso quitarle protagonismo a la emblemática ciudad australiana de .

El espectáculo deslumbrante duró 30 minutos, que culminaron con seis minutos de fuegos artificiales que envolvieron la isla artificial de la ciudad, que desde el espacio luce una forma de palmera.

El Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo (828 metros), se iluminó a la medianoche con un espectáculo de seis minutos de duración.

Al mismo tiempo, el Burj al-Arab, el hotel más lujoso del mundo, contribuía al espectáculo que encendió con colores el cielo del Emirato.

En total hubo 400 sitios de lanzamiento y 200 técnicos encargados del mismo.