Germanwings: la reconstrucción de la tragedia del Airbus 320
ÁNGEL HUGO PILARES

Un publicado este miércoles sostiene que el copiloto del Airbus 320 de que se estrelló el 24 de marzo en los Alpres franceses -mientras se dirigía a Düsseldorf- en el viaje previo al vuelo 4U9525.

Durante el vuelo de ida a Barcelona, (27) probó en secreto descender el avión por debajo de la altura programada. En concreto, Lubitz realizó cinco selecciones de altitud hacia 100 pies (30 metros) mientras estuvo solo en la cabina de mando.

La Oficina de Investigación Francesa (BEA) dijo en su informe que Lubitz configuró cinco veces al piloto automático para llevar al Airbus hacia esa altura. Sin embargo, las breves modificaciones de altitud no fueron notadas por los pasajeros ni controladores porque fueron revertidas rápidamente.

Dichas pruebas habrían sido el ensayo de Andrea Lubitz para estrellar el avión en el siguiente vuelo, puesto que unas horas después el copiloto iba de vuelta a Düsseldorf. No obstante, también se puede deducir que estuvo tentado de estrellar el avión en ese momento y se arrepintió.

MINUTO A MINUTO Los investigadores han preferido no especular con lo que pasaba por la cabeza de Lubitz en ese momento. En cambio, han dado luces sobre los últimos minutos del vuelo de Germanwings, los cuales subrayan el carácter voluntario de la acción del copiloto.

El Airbus A320 de Germanwings, que realizaba el trayecto entre Barcelona y Dusseldorf con 144 pasajeros y 6 miembros de la tripulación, despegó a las 9:00 horas GMT. Andreas Lubitz era el piloto en funciones (PF).

A las 9 h 27 min 20, la aeronave se niveló a una altitud de crucero de 38.000 pies (FL380). La tripulación de vuelo contactó entonces con el centro de control en ruta de Marsella (Francia). Tres minutos más tarde se produjo la última comunicación de la tripulación con el control aéreo.

Instantes más tarde, el comandante le pide al copiloto que tomara el control de las comunicaciones de radio en vista de que iba a abandonar la cabina de vuelo.

A las 9 h 30 min 53, la altitud seleccionada en el tablero de mando del piloto automático pasó en un segundo de 38.000 pies a 100 pies. Un segundo después, el piloto automático cambió a modo de descenso. La aeronave comenzó a descender y los regímenes de ambos motores disminuyeron.

A las 9 h 33 min 12, la velocidad de la aeronave comenzó a aumentar junto con el régimen de descenso. El controlador preguntó a la tripulación a qué nivel de vuelo estaban autorizados. La aeronave estaba ya una altitud de 30.000 pies en descenso. No hubo respuesta del copiloto.

Dos minutos más tarde y tras varios intentos de contacto de parte del centro de control de Marsella, la aeronave se encontraba a 25.100 pies, en descenso. Mientras tanto, el piloto intentaba sin éxito retornar a la cabina de mando y golpeaba la puerta de ingreso. Eran ya las 9h 39 m.

A las 9 h 40 min 41, se activó el aviso sonoro “Terrain, Terrain, Pull Up, Pull Up” del GPWS que advierte la cercanía del suelo y permaneció activo hasta el final del vuelo. A las 9 h 41 min 06, la grabación del CVR se detuvo en el momento de la colisión con el terreno. Todo había terminado.