Gyalwang Drukpa, líder del linaje Drukpa del budismo tibetano
Gyalwang Drukpa, líder del linaje Drukpa del budismo tibetano

MARÍA FERNÁNDEZ ARRIBASPLATA

Nací en la India en 1963. Soy el duodécimo Gyalwang Drukpa del linaje de los dragones, el más mítico del budismo tibetano. Desde los 4 años ya era reconocido como un líder espiritual y a los 17 empecé a realizar actividades. El Gobierno de la India me nombró Héroe Ambiental. Este fin de semana conduciré el seminario de mindfulness, una técnica budista que retarda el envejecimiento. Será en el hotel Casa Andina de Miraflores [eventos@drukpaperu.org].

Tiene casi la misma jerarquía que el Dalai Lama. Para S. S. Gyalwang Drukpa, lo más importante es el mensaje humanitario. No cree en las etiquetas de las religiones. Ni tampoco en la idea de estar todo el tiempo orando en un templo, él toma un rol más activo. 

Hace unos días estuvo de paso por México. Su visita es considerada histórica porque puso a meditar al Parlamento por 20 minutos, algo que nunca había sucedido. La experiencia fue tan gratificante que espera suceda lo mismo en nuestro país, tal vez en una próxima oportunidad. Solo espera la invitación. Para este líder espiritual, no solo tenemos que remover los desechos de nuestro entorno, sino primero eliminarlos de nuestra mente. Así eliminaremos tanta negatividad.

Después de 8 años regresa a nuestro país. ¿Cómo ha sido el recibimiento de sus seguidores?
En términos de cantidad no ha sido mucho, pero he visto mucha motivación. Decidimos volver porque tengo una conexión muy fuerte con la gente peruana. Les tengo mucha admiración y esperanza, pienso que son un buen ejemplo para preservar la naturaleza. Lo más importante es que la gente se dé cuenta  del mensaje que les traigo.

¿Cuál es ese  mensaje?
Me importa más el mensaje humanitario, que las personas se cuiden unas a otras, que cuiden la naturaleza, los animales y el aire que respiramos. No me importa la etiqueta del budismo, esto va mas allá de la religión.

¿Qué significa ir más allá?
No es que yo no respete la religión, en estos tiempos es necesario una respuesta diferente, salir y tomar una acción para poder integrarnos. La religión pierde mucho tiempo en pensar, en estar orando o cantando en un templo. Hay que tomar un rol activo, tenemos que salvar el agua, los árboles y la tierra. A esto me refiero cuando hablo que va más allá de la religión.

¿Por eso creó su fundación Live to Love?
Sí. Está organización difunde y pone en práctica la noción amor en acción. Precisamente, muchos seguidores son estrellas de cine como Susan Sarandon y Michelle Yeoh. Esta última fue la productora general del documental “Eco Pad Yatra: Una odisea verde”, que la acabamos de estrenar en Lima.

Usted rompió una marca en el libro de los récords Guinness al conseguir la mayor plantación de árboles en las montañas de los Himalayas. ¿Será posible hacerlo en nuestro país?
Va a depender de la gente de Perú, es un trabajo muy difícil. De lo que se trata realmente es de levantar una bandera como una alerta para que la gente se dé cuenta de que debe haber una mejor manera de vivir con el medio ambiente. Ese es el objetivo, no es peregrinaje religioso.

Otro logro histórico sucedió hace unos días en México al poner a meditar a los diputados...
Los diputados estuvieron muy contentos realmente, querían saber cómo controlar su mente. Todas las autoridades que tienen cargos altos deberían saber cuál es su rol y el mindfulness las ayuda. Por ejemplo, el presidente está para servir a millones y no para alimentar su ego. Debe haber una actitud de servicio hacia la población; yo me considero una persona al servicio de mi linaje Drukpa, un sirviente, no un jefe.

El mindfulness ahora está muy  occidentalizado, muchos psicólogos y empresas lo utilizan con sus empleados.
Efectivamente, es una práctica para el público en general, no necesariamente tienen que ser budistas. El budismo es una religión que está muy abierta a todos.

También  se dice que el mindfulness retarda el envejecimiento. ¿Está comprobado?
El budismo es una de las religiones que más aportes le ha dado al mundo científico. Lo que te permite el mindfulness es actuar más inteligentemente, pero debe practicarse con regularidad si es que se quiere alcanzar sus beneficios de conciencia, equilibrio y compasión. Por ejemplo, hay muchos líderes que ahora están causando guerras y matando a millones de personas. Eso no pasaría si ellos fueran un poco más sabios.

A través de sus libros “Iluminación diaria” y “La vida es un estado mental” también podemos seguir su filosofía. ¿Ya se encuentran en el Perú?
Sí, efectivamente mi libro “Iluminación diaria” ya está traducido al español y portugués, pero tienen que esperar un poco para que llegue al Perú. Este libro está más allá de la religión, lo hice para que la gente común tenga acceso y lo pueda leer y entender. Yo busco que la gente pueda transformar algo en sus vidas y vivir más feliz y con éxito.

En el Perú la gente cree mucho en la fe, pero el budismo se basa en experiencias. ¿Cuán difícil es llegar a nosotros?
Es una dificultad. En el budismo no se cree en la fe, aquí tú tienes que entenderlo por ti mismo, tienes que experimentarlo. Esto es diferente. Sin embargo, en la actualidad la gente es más educada y es más accesible.

Usted cree en la reencarnación. Por curiosidad, ¿cómo se sabe que uno es un reencarnado?
Sí, soy la reencarnación de Naropa considerado el Gran Meditador. Todos somos reencarnados. Mayormente somos reencarnación de los chanchos, porque nos gusta dormir mucho. Si son muy fastidiosos, significa que en su otra vida fueron pollos [risas]. Son las tendencias habituales lo que te dicen qué fuiste en tu otra vida.

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