A medida que la guerra civil en Siria se intensifica, las condiciones de vida de la sociedad civil se tornan cada vez más duras. Según informó hoy la ONU, alrededor de un millón de personas tienen serias dificultades para acceder a alimentos de necesidad básica y gasolina.

Las Naciones Unidas ayudan a 1,5 millones de sirios a través del Programa Mundial de Alimentos –PAM-, entidad subordinada a la ONU. Sin embargo, voceros del PAM sostienen que existe otro millón de personas al que no pueden auxiliar debido a las restricciones impuestas por el gobierno y a las carencias logísticas.

Nuestro socio principal, la Media Luna Roja (siria), está sobrecargado y no tiene más capacidades para expandirse, dijo Elisabeth Byrs, representante del PAM en Ginebra.

Byrs agregó que el pan, el trigo y el combustible son los productos que registran mayor escasez y adquieren mayor relevancia debido al crudo invierno por el que atraviesa el país. La infraestructura alimentaria y energética se ve cada vez más diezmada debido al conflicto, que ha cobrado la vida de 60 mil personas en 21 meses.