La víctima fatal número 242 del trágico incendio que el pasado 27 de enero devastó la discoteca Kiss en la ciudad de Santa María, en el sur de Brasil, murió hoy en el hospital de Clínicas de Porto Alegre, capital provincial del estado de Río Grande do Sul.

Según informan medios locales, se trata de una estudiante de 25 años, víctima de graves quemaduras durante el incendio, ocurrido durante una fiesta estudiantil.

Las llamas comenzaron después de que el integrante del grupo musical Gurizada Fandangueira lanzara una bengala, cuyas chispas alcanzaron la cobertura del techo del local, hecha de un material altamente inflamable.

Esto provocó la propagación del fuego y, en especial, de un humo tóxico que fue la causa de muerte de la inmensa mayoría de las víctimas.

A raíz de la tragedia, cuatro personas fueron procesadas con prisión: dos integrantes del grupo musical y los dos propietarios del local bailable.