(Foto: La Nación/Emiliano Lasalvia)
(Foto: La Nación/Emiliano Lasalvia)
Redacción EC

La reina Máxima "no tiene consuelo". Así definió al diario La Nación de Argentina uno de los asistentes al entierro de su hermana menor Inés Zorreguieta, que tuvo lugar en el cementerio Memorial, en el kilómetro 47 de la Panamericana, en Pilar.

Sin embargo, se sobrepuso al momento lo suficiente como para no permitir que se le cortara la voz durante un discurso sentido, en el que habló de cuánto amaba a la preferida de sus seis hermanos.

También se animó a cantar una canción con un profundo significado de fraternidad y unión entre todos los hijos de Jorge Zorreguieta: un tema de Bob Marley, que fue interpretado por Máxima, Martín, y las tres hijas de la reina, las princesas Catalina-Amalia, Alexia y Ariadna, esta última, ahijada de Inés. Luego, continuaron con otra canción conmovedora: " Knockin' on Heaven's Door", de Bob Dylan.

La música era algo que unía a Máxima, Martín, Juan e Inés, los cuatro hijos fruto de la relación entre Jorge Zorreguieta y María del Carmen Cerruti Carricart.

Los mayores le habían contagiado a la benjamina de la familia el amor por los íconos musicales de los 70 y 80 tanto que, en los últimos años, había dado rienda suelta a su pasión por la guitarra y por cantar.

Por eso, no sorprendió a los presentes que el homenaje haya sido en clave melódica: en el entierro de su padre, en agosto del año pasado, la reina de Holanda y sus hermanos habían cantado dos canciones: "My Way", la canción preferida de su papá, y "What a Wonderful World". Dos amigos la acompañaron con guitarras.

La ceremonia duró aproximadamente 40 minutos y aunque todos los presentes conservaron la compostura, la familia Zorreguieta no ocultó su profundo desconsuelo.

"Estaban todos muy mal, como no entendiendo, con una sensación de desolación. Desconsolados. Sin embargo, Máxima es una mujer muy entera, dentro de lo que es una pérdida tan terrible, se sostuvo y fue todo muy emotivo", contó un allegado a la familia a este medio.

Además de la reina, rindieron homenaje a Inés con sinceras y conmovedoras palabras su hermano Martín y una amiga muy cercana.

Máxima arribó a Argentina junto a su familia por la mañana. Hacia la tarde entró al cementerio junto a su marido, el rey Guillermo Alejandro, y sus tres hijas. La procesión comenzó a las 04:20 p.m. locales (02:20 p.m. en el Perú).

Inés Zorreguieta fue hallada sin vida en el departamento de la calle Río de Janeiro al 200, del barrio porteño de Caballito, donde vivía sola. Las primeras pericias realizadas ayer indicaron que se habría suicidado, según fuentes de la Policía de la Ciudad. Tenía 33 años.

La joven, que había sufrido problemas depresivos y de trastornos alimentarios, fue dama de honor en la boda de Máxima y Guillermo Alejandro en febrero de 2002 y era madrina de la tercera hija del matrimonio, Ariadna.

Fuente: Las Nación, GDA