Sidney: Secuestro en un café mantiene en vilo a Australia
Sidney: Secuestro en un café mantiene en vilo a Australia

El secuestro de un número no confirmado de rehenes en un café del centro de Sidney, Australia mantiene en vilo al país. En un primer momento, los medios locales señalaron que dos hombres armados entraron al local y obligaron a los raptados a mostrar una bandera del Estado Islámico. Sin embargo, luego se determinó que es un atacante y que esta pertenece al Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria 

Dos personas muestran una bandera del Estado Islámico por una ventana del café tomado por un hombre armado.

Dos personas muestran una bandera del Estado Islámico por una ventana del café tomado por un hombre armado.

De acuerdo con la subjefa policial Catherine Burn hay menos de 30 rehenes en el café de la chocolatería Lindt. Por ahora nadie resultó herido. Añadió que los negociadores de la policía están en contacto con el agresor.

La policía ha cerrado todos los accesos a la plaza Martin, ubicada en el centro financiero de Sidney, al igual que las estaciones de tren y se ha ordenado la evacuación de edificios en los alrededores.

Hasta el momento, cinco rehenes escaparon del lugar. Las primeras tres personas que salieron del edificio huyeron del Lindt Chocolat Café seis horas después de que comenzara la crisis, y poco después otras dos mujeres corrieron hacia la policía que esperaba fuera. Ambas vestían delantales con el logotipo de la firma de chocolates Lindt, y parecían ser empleadas del negocio.

La Ópera House de Sidney también fue cerrada. La policía reportó un incidente en ese lugar, pero no ha entregado más detalles. Versiones de la prensa australiana señalan que en el lugar fue hallado un paquete sospechoso.

Los ejecutivos de Lindt Australia, propietaria del local, afirmaron que dentro del establecimiento había unos 10 trabajadores y 30 clientes. Sin embargo, la subjefa policial Burn señaló que hay menos de 30 rehenes en el café de la chocolatería Lindt

Un reportero australiano dijo que vehículos fuertemente armados han llegado a la escena del suceso.

Varios testigos afirmaron haber oído ruidos fuertes semejantes a disparos.

Patrick Byrne, un productor de la cadena Channel Seven que trabaja en un despacho delante del café, explicó lo que vio por la ventana.

"Fuimos corriendo a la ventana y tuvimos la visión horrorosa de gente poniendo sus manos contra los cristales", dijo a Australian Broadcasting Corporation.

La prensa local ha informado que uno de los agresores se ha comunicado con el vocero de la emisora de radio 2GB para declarar que han instalado dispositivos explosivos por toda la ciudad y que quiere hablar con el primer ministro de Australia en directo por la radio.

El incidente coincide con la detención, en un operativo separado, de un hombre de 25 años en el noroeste de Sidney por presuntos delitos por terrorismo.

El arresto está vinculado con un plan para perpetrar un ataque terrorista en suelo australiano y la facilitación del desplazamiento de ciudadanos australianos a Siria, bastión del Estado Islámico según medios locales.

EL ATACANTE

Los medios de comunicación locales identificaron al atacante como Haron Monis, un hombre nacido en Irán que enfrenta cargos que incluyen agresión sexual y complicidad de asesinato en casos separados.

Un funcionario policial dijo que "no sería un error" identificar a Monis, de 50 años de edad, como el atacante. Bajo las reglas del departamento, los funcionarios no pueden ser identificados a menos que hablen en una conferencia de prensa formal.

Monis estaba desde hacía mucho tiempo bajo el radar de la policía. El año pasado, fue condenado a 300 horas de servicio comunitario por haber escrito cartas ofensivas a las familias de los soldados muertos en Afganistán.

Posteriormente fue acusado de ser cómplice del asesinato de su ex esposa. A principios de este año, fue acusado de atacar sexualmente a una mujer en 2002. Estaba en libertad bajo fianza por esos cargos.

"Este es un individuo fuera de lo común. Esto no se trata de un hecho de terrorismo o un acto concertado", dijo su ex abogado, Manny Conditsis, en declaraciones a la Australian Broadcasting Corp.

"Su ideología es tan fuerte y tan poderosa que nubla su visión en cuanto a sentido común y objetividad", dijo Conditsis.